Capítulo 6. Belisa
Belisa
Llego a casa tras otro día en que me he visto tentada de mandar todos mis sueños a la porra y regresar a mi pueblo y a la casa de mis padres con el rabo entre las piernas.
Por suerte, hoy he salido a una hora medio decente.
Esta mañana casi llegué tarde. Pase por la cafetería RHC corriendo, sin poder entrar.
El olor a café recién hecho y bollería me llamaba, pero iba con el tiempo justo para llegar a mi puesto.
Defin me estaba esperando y me dijo que mis ideas publicitarias eran buenas.
—Hay que ver lo que se consigue ante la amenaza de despedirte por una app.
Lo miré sin poder decir nada, porque sentía que si hablaba me ponían de patitas en la calle. Y, tras ese pequeño elogio, me mandó mucho trabajo y fui a ayudar con unas fotos publicitarias. Para que salieran como yo tenía previsto.
Por suerte, me han dejado cerca de mi casa.
Tras quitarme la chaqueta, voy a cambiarme y me pongo a mirar qué tengo de cena en la nevera.
Como si por arte de magia fuera a aparecer algo apetecible.
Se me ha olvidado ir a comprar otra vez, o, mejor dicho, no he tenido tiempo de ir, por mi trabajo.
Si me pagaran todas las horas que hago, sería millonaria.
Vale, tanto no, pero casi. Cojo un ramen de sobre y un poco de queso. Al menos, comeré caliente.
Lo preparo y voy hasta mi salón. La casa tiene cincuenta metros. Tampoco es que tenga que andar mucho. Vivir en la gran ciudad es muy caro. Suerte que encontré esto.
Pongo la cena en la mesa de centro que hace de escritorio y de todo y me siento en el viejo sofá esquivando la zona donde se salió un muelle que te destroza el culo.
Miro el móvil a ver si me ha escrito Mocca30. No he hablado con nadie más. Sí he mirado las fotos y eso, pero sin querer saber más de ellos. Ninguno me interesa. Y acabo por abrir el chat con Mocca30. Noto nerviosismo en la boca del estómago ante la perspectiva de hablar con él.
B26: ¡Hola! ¿Qué tal tu día?
Mocca30: Hola, bien, ha estado bien, un poco agotador. ¿Y tú?
B26: Mejor que ayer, estoy en mi casa. Lo malo es que se me ha olvidado ir a comprar y llevo tres noches seguidas cenando sopa de sobre. Me van a dar un máster por ello.
Mocca30: En internet hay un montón de recetas fáciles que puedes hacer.
B26: Lo sé. Pero llego tan cansada, sobre todo emocionalmente, que no tengo ganas de nada.
Mocca30: Sé lo que es eso.
B26: ¿También trabajas en algo que no te gusta?
Veo que tarda en escribir. Que no me dice nada y aparece como leído. Qué raro. Acabo la sopa y me acomodo en el sofá con la película de fondo que he puesto. Cuando Mocca me responde, miro a ver qué es lo que ha tardado tanto en escribir.
Mocca30: Soy CEO de una empresa importante.
B26: Ah, bien, yo sueño con serlo un día, pero de publicidad. ¿Es duro?
Mocca30: Es duro ayudar a llevar a tanta gente, querer que cada local sea especial. Que no se pierda la esencia del primero… Intentar no perderte por el camino mientras tu vida, a veces, parece solo trabajo. Pero soy feliz, hago lo que me gusta.
B26: Has tardado en contestar. ¿Es porque no te gusta hablar de esto?
Mocca30: Poca gente sabe la gran responsabilidad que llevo en la empresa. No me gusta que me traten diferente. A veces la gente siente que el cargo se te sube a la cabeza, o que por tener dinero te tienen que tratar como si fueras importante.
B26: Eso es cierto. Pero también lo es que hay gente que cambia cuando tiene dinero. Y a lo mejor quien eres ahora no te gusta. Eso puede pasar. A veces el dinero corrompe.
Mocca30: Lo sé. Y ahora, guárdame el secreto.
B26: Pienso hacerlo, y como muestra de que no ha cambiado nada lo que pensaba de ti, te diré que voy descalza, llevo las uñas pintadas de rosa y un anillo pequeño de plata en uno de los dedos.
Ahora dime algo de ti, o de qué llevas puesto.
Ya sabes, para que no nos echen de esta app de sexo descontrolado.
Mocca30: Me iba a dar una larga ducha, voy sin camiseta.
B26: La cosa se pone interesante. Puedes quitarte el resto de la ropa :P
Mocca30: No voy a hacerlo hablando con el móvil, eso sería ir demasiado deprisa :P Hablamos mañana. Que no te exploten mucho en tu trabajo.
B26: Que hablaremos mañana te lo puedo prometer, lo otro, no…, bueno, sí, me van a explotar, no tengo dudas XD buenas noches.
Mocca30: Buenas noches.
Dejo el móvil y pienso si me ha dicho en qué trabaja porque quiere que sepa más de él.
Para ver si lo trato de forma diferente o porque un día, cuando menos me lo espere, desaparecerá.
Se lo cuento a mis amigas; Nela ni caso, pero Portia me dice que piensa que tal vez me usa como psicóloga o efecto choque para volver al mercado sin el riesgo de exponerte ante la persona.
Y, como viene siendo habitual, repetimos lo mismo una y otra vez en audios, por si se nos ha quedado algo sin decir.
Me encanta cuando hablamos de lo mismo durante horas.
Al menos, Portia y yo. Nela pedirá resumen.
Tal vez yo también debería usarlo. Para sacar de mí esa parte que nadie conoce, y si se marcha…, bueno, tristemente a esto estoy acostumbrada. Ninguno se ha quedado lo suficiente y casi mejor. A cuál peor.
Sedrik
Giro la copa en mis manos mirando el móvil de reojo.
No sé por qué le conté esta parte de mí.
O sí: porque no pienso quedarme en su vida.
Porque cuando esto me agobie, cuando me asfixie conocer a alguien nuevo, me iré.
Ademas, solo le dije que soy CEO, cosa que sabe más gente; no es algo que no se sepa, pero tampoco es algo que me guste decir.
Doy un trago y pienso en B26. En su sonrisa al disfrutar del café.
O en cómo se relamía la galleta de los cremosos labios.
Me atrae y mucho. Ese lado salvaje suyo me pone mucho.
Cuando la ves parece un hada, pero cuando hablo con ella por el chat tiene ese punto canalla.
Ese toque ardiente que habla de una mujer fogosa.
Un poco más. Podemos hablar un poco más…