Capítulo 39
brOOKLYN STEINFIELD
Curly Evans, aquella chica pelirroja y llena de pecas del casting. Tan deslenguada. Tan segura de sí misma. Tan… todo lo que yo no era. Y, pese a ello, se convirtió, casi sin darme cuenta, en mi mejor amiga. Mi confidente. Esa especie de hermana que nunca tuve.
Porque, poco a poco, sin saber muy bien cómo, fui bajando la guardia con ella. Abriéndome. Dejando que viera partes de mí que jamás le había mostrado a nadie.
Quizá porque Curly no pedía permiso; simplemente entraba y arrasaba. Y, cuando quise darme cuenta… ya estaba dentro de mi vida.
Demasiado dentro, aunque la mía no era precisamente fácil. Ni bonita. Ni estable. Con una madre drogadicta que desaparecía días enteros, que entraba y salía de casa como un fantasma, llevándose por delante todo lo que encontraba… incluida yo.
—¿Por qué lo de ser actriz?
Curly se sentó en la cama.
—Lo he deseado ser desde que vi a Meryl Streep interpretar de forma magistral a una superviviente del Holocausto en La decisión de Sophie. —inspiré hondo—. En ese preciso instante, lo supe.
—¡Menudo listón alto te has marcado!
—¿Y tú?
Curly apenas dudó un segundo.