Modelo a seguir (Game Changers 5) Capítulo 14 #3
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Capítulo 14 #3

En un impulso atrevido, giró a Troy sobre su espalda y se sentó a horcajadas sobre su cintura.

Troy soltó un suspiro de sorpresa y luego jadeó cuando Harris le besó debajo de la mandíbula y bajó hasta el hueco de su garganta.

Harris inclinó las caderas, dejando que Troy sintiera su erección a través de los pantalones del pijama.

Dejándole claro que estaba mil por cien de acuerdo con eso y que no siempre era el chico tonto que se juntaba con los jugadores de hockey.

Troy respondió levantando bruscamente las caderas, y ambos gimieron cuando sus pollas duras chocaron entre sí. Harris ya estaba ido por completo. Quería que Troy le hiciera olvidar todo.

Troy les dio la vuelta, cubriendo a Harris con su cuerpo firme y pesado y besándolo de nuevo.

Harris se retorcía debajo de él mientras Troy frotaba las erecciones una contra la otra.

A pesar de las barreras de la tela que se interponían, Harris estaba en una nube.

Le encantaba que lo inmovilizaran así. Le encantaba que Troy estuviera tan duro por él.

Le encantaban los suaves gemidos que emitía Troy.

—Joder, qué pasada, Troy. No pares.

—Quiero esto. Te deseo —dijo Troy con voz ronca.

Dios, Harris necesitaba más información. ¿Desde cuándo lo deseaba Troy? ¿Seguiría deseándolo al día siguiente?

A la mierda. En ese momento nada importaba excepto la presión que se acumulaba en las pelotas de Harris. Necesitaba más correrse de lo que necesitaba obtener respuestas. Pero también…

—Deberíamos —jadeó— quitarnos los pantalones.

—Sí, vale.

Troy tiró hacia abajo de la cintura de Harris, lo justo para liberar su erección, y luego hizo lo mismo con la suya. La polla de Troy rozó la de Harris, firme, suave y caliente.

¿Había hecho esto Troy antes? ¿Era su primera vez con un hombre? Parecía seguro de sí mismo, pero, si había estado con otros hombres y no era hetero, ¿por qué no se lo había dicho? Debía de saber que no tenía por qué ocultárselo.

Para más tarde. Esas preguntas quedaban para más tarde.

—Bésame —dijo Harris buscando distraerse.

Troy se abalanzó sobre él de inmediato, besándolo con toda la urgencia que Harris sentía.

Frotándose contra él como un adolescente, lo cual era mucho más excitante de lo que debería ser.

Harris nunca había visto a Troy dejarse llevar así antes y deseó que la lámpara estuviera encendida porque quería verle la cara.

En lugar de eso, Harris le acarició la mejilla y le susurró palabras de ánimo contra los labios.

—Qué bien. Joder, estoy a punto. Quiero que te corras.

Troy gruñó y rodeó con una mano las dos pollas. Harris se arqueó ante el contacto.

—Es perfecto. Hostia puta, Troy.

Puso su mano sobre la de Troy, ayudándolo a meneársela a los dos. Deslizó los dedos sobre las pelotas duras de Troy y disfrutó de cómo este se estremecía y gemía.

—Ay…, joder, Harris. Que me corro. Me voy a…

—Sí. Y yo. Y yo. Jodeeer.

Harris llegó y cada parte de su cuerpo estalló de placer mientras se corría entre los cuerpos de los dos. Gritó, quizá demasiado fuerte, porque Troy le puso tres dedos sobre los labios. No sirvió de mucho para callarlo. Joder, hacía siglos que no tenía un orgasmo como ese.

Durante un minuto, se quedaron donde estaban, con Troy inclinado sobre Harris y ambos respirando con dificultad. Entonces, Troy soltó un suspiro y se dejó caer de espaldas junto a Harris.

—Hostia puta —dijo Troy—. Lo necesitaba, joder.

—Uuuf, y yo, colega.

Harris debería haber tenido la previsión de apartarse la camiseta, porque ahora el algodón estaba empapado con sus fluidos mezclados. No podía enfadarse por eso.

Al cabo de un par de minutos, Troy se levantó de la cama y se fue al baño.

Harris se frotó la cara con una mano mientras empezaba a asimilar lo que acababan de hacer.

Nunca en la vida habría imaginado que pasaría algo así y ahora que había ocurrido se sentía un poco ansioso.

Esperaba que no acabaran de echar a perder su incipiente amistad, porque Troy le caía muy bien.

Encendió la lámpara y se miró. Cuando vio el estado de su camiseta, se echó a reír.

—¿Qué? —preguntó Troy al volver del baño.

—Nada. Es solo que estoy hecho un desastre.

Harris se pasó la mano por la parte delantera de la camiseta.

—Ay. Lo siento.

—La mitad de la culpa es mía —bromeó Harris.

No conseguía descifrar la expresión de Troy, pero parecía… inquieto. Harris sabía que tenían que hablar, pero quizá dormir fuera lo más importante.

—Voy a asearme y luego deberíamos dormir un poco.

—Mmm, vale.

—Puedes quedarte de todos modos, ¿eh? Si quieres.

La cara de Troy se relajó un poco.

—Vale.

Harris cogió una camiseta limpia de la maleta y se fue al baño. Le daba vergüenza desnudarse el torso, así que se cambió en privado. Cuando volvió a la cama, Troy ya estaba bajo las sábanas, de cara a él. Harris se metió en su lado, pero mantuvo cierta distancia entre ambos cuerpos.

—Ese no era mi plan original cuando he venido a tu habitación —dijo Troy—. No esperaba… esto.

Harris sonrió.

—Yo tampoco. Pero, eeeh, gracias. Me ha ayudado.

Troy bostezó, lo que hizo que Harris se riera y Troy sonriera.

—Sí.

Cerró los ojos, y Harris se permitió un momento para admirar su apuesta y serena cara antes de apagar la luz.