Modelo a seguir (Game Changers 5) Capítulo 11 #4
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Capítulo 11 #4

—Ya lo sé, pero ¿por qué le pegaste exactamente? Al principio pensé que era porque te habías sentido insultado porque te había dicho que eras…, no sé, gay. O algo así. Pero luego me has llevado a un bar de ambiente, así que ahora estoy bastante confundido.

—No le di un puñetazo a Kent por eso. No tengo un ego tan frágil.

—Ah. Pues es lo que pensé. Como la mayoría de los jugadores de hockey preferirían que los llamaran asesinos antes que chupapollas…

—Yo no soy como la mayoría de los jugadores de hockey. —Había cierta aspereza en el tono de Ilya—. Y nunca he dicho que fuera heterosexual.

Troy se detuvo.

—¿¡Qué!?

Ilya se volvió para mirarlo.

—La gente da por sentado muchas cosas. Son unos idiotas. Dallas Kent dijo una cosa odiosa sobre algo que…, sobre algo de lo que no tiene ni idea.

—Sí, ese sería más o menos su rollo…

Ilya apretaba visiblemente la mandíbula, y la ira le ardía en los ojos.

—Las personas como Kent se interponen en el camino hacia la felicidad de los demás. Sin ningún motivo. Siempre me alegra darle un puñetazo a ese tipo de personas.

Troy quería abrazarlo. Era un impulso insensato y ridículo, como la otra noche, cuando le habían entrado ganas de besar a Harris en la camioneta. ¿Por qué había malgastado Troy tanta energía en gente de la peor calaña?

—¿Puedes guardar un secreto? —Troy ni siquiera se había dado cuenta de que estaba verbalizando la pregunta hasta que las palabras ya habían comenzado a salir de su boca y flotaban entre ellos con sus nubecitas de aliento sobre una acera de Manhattan.

Ilya dibujó una sonrisa burlona.

—Sí. Muy bien.

El corazón de Troy le martilleaba contra las costillas. Puede que vomitara. Puede que se derrumbara. Pero iba a decirlo de una vez, joder.

—Soy gay.

Durante unos segundos, Ilya no reaccionó. Se limitó a observar a Troy con calma. Luego dijo:

—No se lo has contado a nadie.

—La verdad es que no.

Ilya señaló con la cabeza en la dirección hacia la que tenían que ir y reanudó la marcha. Troy se puso a caminar a su lado.

—Debió de ser muy duro. En Toronto —dijo Ilya.

—Sí, no fue fácil.

—Lo siento. —Después de caminar unos pasos, Ilya se vino arriba y dijo—: ¿Ha sido tu primer bar gay?

—Sí, tal cual.

Ilya se echó a reír.

—Increíble.

Troy meneó la cabeza, pero entonces se dio cuenta de lo absurda que había sido la noche y también se echó a reír.

—¿Qué te ha parecido? —preguntó Ilya.

—Había más jugadores de la NHL de lo que esperaba.

La risa de Ilya era tan aguda y delirante que solo hizo que Troy se riera aún más.

—¿Pero te ha gustado? —preguntó Ilya más serio, a pesar de su sonrisa.

—Ha estado bien —le aseguró Troy—. Me ha gustado. Puede que hasta vaya a otro algún día.

La sonrisa de Ilya se desvaneció.

—Creo que sería bueno que se lo contaras al resto del equipo. Cuando estés listo.

—Lo sé. Aunque no sé si quiero hacerlo.

Ilya asintió.

—Lo entiendo muy bien.

—No me gusta llamar la atención. Así que lo más probable es que no se lo diga a nadie.

—Pero hay alguien a quien te gustaría contárselo, ¿sí?

Ilya volvía a lucir su sonrisa burlona. ¿Cómo coño lo sabía?

—No sé de qué me hablas.

—Ya. —Unos pasos después, Ilya dijo—: Es muy normal que un jugador de la NHL pase casi todo su tiempo libre en el despacho del tío que lleva las redes sociales.

Troy quería morirse. ¿Quién más se había dado cuenta?

—Yo solo… Ay, dios. ¿Lo saben todos? ¿Tan obvio es?

—No. No todo el mundo es tan…, mmm…, ¿se da cuenta de las cosas? —Ilya frunció el ceño, y Troy le echó un cable.

—¿Perspicaz?

—Eso. Yo soy el más perspicaz.

Troy encogió los hombros para protegerse del frío y de todo lo que estaba sintiendo.

—Me gusta.

—Lo sé. Harris nos gusta a todos. Pero tú quieres besarlo.

Troy ni se molestó en negarlo.

—No voy a hacerlo. Él se merece algo mejor, y seguro que hay algún conflicto de intereses en el trabajo que hace que esa historia esté mal.

—Sí. Puede que el tío de las redes sociales te dé algún trato de favor en Twitter si se la chupas.

Troy lanzó una carcajada de sorpresa, algo muy poco habitual en él.

—Madre de dios…

—Te hará los mejores gifs .

—Vale. Ya basta.

Ilya dio media vuelta y se puso justo delante de Troy, caminando hacia atrás con una irritante sonrisa en la cara.

—Creo que a él también le gustas.

—Anda ya.

—Cree que no tiene ninguna oportunidad contigo.

—¿Eres vidente o algo así?

—No. Solo pers…, joder. Ya se me ha olvidado la palabra.

—Perspicaz.

—Perspicaz —repitió Ilya. Luego la dijo otras tres veces para que se le grabara a fuego en el cerebro—. Buena palabra. —Volvió a caminar al lado de Troy, en lugar de frente a él.

Joder, Troy acababa de salir del armario ante el capitán de su equipo. ¿Y podía ser que en cierto modo el capitán de su equipo hubiera… salido del armario ante él?

—Entonces ¿no eres hetero? —preguntó Troy con cautela.

—Soy bisexual. No es asunto de nadie, pero sí.

—He oído rumores de que Shane Hollander es gay. No sé si será verdad, pero… es lo que dicen.

—¿Ah, sí?

Algo hizo clic en la cabeza de Troy.

—Vosotros sois muy amigos, ¿no?

Ilya empezó a caminar más rápido.

—Ya hemos compartido suficiente por hoy, Barrett.