La Subasta de Caridad #6
- A mí también me gusta la lencería sexy, me encanta verme bonita y sensual, uno nunca sabe qué pueda suceder, jijiji... decía con picardía. - Ojalá y tuviera alguien que me la regalara igual que a ti!, jajajaja...
- Sil, seguro tu novio lo hace. Te conozco y sé que te gusta andar sexy. Ahora ya en privado, me imagino, jijiji!!!... le dije a Sil muy animada, quería ver hacia dónde avanzábamos.
- Eso sí, siempre ando bien arreglada, por fuera y por dentro, jajajaja. Arturo (su novio) no es mucho de lencería, es más de ropa de deportes. A la hora de estar juntos es algo apresurado, quiere todo rápido y ya. Eso no me gusta tanto... dijo algo desilusionada.
- Pero qué bárbaro, si todo está en el juego previo, y luego contigo tan hermosa y con ese cuerpazo, ¡qué desperdicio!... le dije animándola. - Si de algo sirve, a mí sí me gustaría verte en lencería... de nuevo solté la insinuación.
- En verdad?, quieres que te muestre mi conjunto de hoy?... me preguntó coquetamente.
- Por supuesto, yo ya estoy aquí enseñando todo, lo justo es que tú hagas lo mismo!, jijiji... le dije.
Se levantó del sillón y caminó un par de pasos atrás.
Dándome la espalda, fue un poco más allá; sensualmente con sus manos desabrochó y bajó el cierre trasero de su falda.
La dejó caer al suelo. Bajo el filo de su blusa se asomaban sus nalgas redondas.
Volteó hacia mí y comenzó a desabotonar su blusa.
Lo hacía lentamente mirándome directamente a los ojos, buscaba saber lo que yo sentía al verla. Abrió la blusa, dejando ver su brassiere de encaje en tono lila, muy delicado y sensual. Hacía juego con la tanga del mismo color con detalles de encaje.
- Wow!!! está precioso, te queda divino amiga!!!... le dije entusiasmada. En verdad se veía espectacular, su cuerpo es precioso.
- Jijiji, gracias, favor que me haces. No es tan bonito como el tuyo, jijiji... dijo tímidamente.
- Para nada, te queda espectacular! Se te ve magnífico, ni pintado, jijiji...
- Igual que a ti Ivonne, te hago lucir muy bien. Y es súper transparente!, muy atrevida amiga, jijiji... me dijo ya más relajada y acercándose un poco a mí.
- Sí, se transparenta todo, ¿ verdad? Será por eso que le gusta a mi papi, jajajaja.
Al principio no me gustaba este estilo, pero creo que ya me he convencido de que sí es muy bonito y favorecedor.
Me gusta que como no tiene relleno, resalta la forma de las bubis, se ven tal cual...
le dije mientras sacaba un poco el pecho y con mis manos tocaba de nueva cuenta mis senos y mis pezones.
- Por supuesto, hace que tu cuerpo y tus tetas se vean increíbles. Vaya que tu cirujano hizo un buen trabajo, jijiji... comentó Sil.
- Pues mira que el tuyo no se quedó atrás, ¡ eh! Tienes un par muy bonito!!!... le dije.
- Gracias, la verdad sí me gustan mucho y me funcionan muy bien, jajajaja! Me voy a comprar un conjunto como el tuyo, ¡ me encantó! No sé cómo se me vería a mí, habrá que probar... dijo Sil viendo directamente a mis senos.
- Pues no se diga más, creo que somos de la misma talla, te quieres probar el mío?... le dije mientras alcanzaba con mis manos el broche trasero y lo comenzaba a desabrochar.
- En verdad? Venga pues, ya que insistes, jajaja!!!... dijo Sil mientras también se desabrochaba el bra para quitárselo.
En un momento ya estábamos las dos con las tetas al aire.
Vaya que Sil tiene lindos senos, redondos y respingones, con los pezones un poco más grandes que los míos.
Le pasé mi bra y de inmediato se lo comenzó a poner.
Yo me quedé viendo, mientras desabrochaba mi falda, dejándola caer y haciéndola a un lado con mi pie.
- ¿Qué te parece?... me preguntó Sil.
- Se te ve fantástico, cualquiera caería rendido a tus pies, jijiji. Se te ve muy bonito, amiga, muuuuy!!!... le dije.
- Me encantó, la tela es muy suave y me gusta cómo se pega a la piel, hizo que se me pararan los pezones, jajajaja... dijo tocándose las tetas y pellizcando disimuladamente sus ya de por sí duros pezones. - Y qué linda está la tanga, increíble!!!... me dijo.
- Sí, es súper bonita... le dije mientras daba una breve vuelta para que la pudiera ver por atrás. ¿Qué me pasaba?, estaba solo con tanga modelando frente a mi amiga. Terminé la vuelta y me senté en el sillón.
- ¡ Me encanta en verdad!!!, y es muy transparente del frente, ¿ verdad?, igual que el bra... me dijo.
- Sí, un poquito, jijiji!... le dije mientras separaba mis piernas y subía mi pie al sillón. Le dejaba una vista completa de mi entrepierna solo cubierta con la delgada y transparente tela de la tanga.
- ¡ Está increíble, amiga!, y súper sexy, tú muy bien depilada!!!... me dijo mientras también se sentaba.
- Jajajaja, por supuesto, como debe de ser.... dije acomodando mi tanga.
- No hay otra forma, yo también lo prefiero, mira... decía Sil mientras tomaba la misma postura que yo, con una pierna arriba del sillón y mostrándome su conchita cubierta con la tanga de encaje color lila que llevaba.
- Amiga!!! qué atrevidas, jajaja!!!, ¡ salud!!!... le dije mientras me acercaba a tomar mi copa de vino. Ella hizo lo mismo y bebimos. La temperatura no paraba de subir.
Dejó su copa y se quitó mi bra, poniéndolo sobre el respaldo del sillón. Ahí estábamos, dos amigas tan solo en tanga platicando, nada mal, ¿ eh?
- Te importa si nos quedamos así, tengo algo de calor, será el vino?, jijiji... dijo Sil.
- Por supuesto, hace bastante calorcito, jajajaja!... complementé aceptando quedarnos semi desnudas.
- Oye, y en verdad le enseñas a tu papá cómo te quedan los coordinados que te regala?... me preguntó Sil muy curiosa.
- Jajajajaja, sí... contesté.
- Y... cómo?... insistió Sil.
- Jijiji, ¡qué curiosa amiga! Mira, cuando vamos de compras juntos pues los ve cuando me los pruebo.
Cuando me los manda de regalo, en ocasiones le mando alguna foto o me pide que se lo enseñe en algún momento que viene de visita...
le contesté fingiendo serenidad, en realidad los nervios y la excitación me mataban.
- Wow!, y no te da pena?..
- Jiji, ya no. Es una larga historia, ya te contaré algún día, jijiji. ¿A ti te daría pena?... le pregunté de vuelta.
- A mí sí, andar en tanga frente a mi padre!, jajaja, ni loca. No me atrevería... dijo Sil.
- Pero ¿qué tal frente al mío, frente a Roberto?... pregunté incisiva.
- Jajajaja, ¿cómo crees? ¿A qué viene eso amiga?...
- Pues nada, que vi cómo te coqueteaba y cómo tú le respondías, estoy segura de que si le digo algo también te enviaría algún regalito como este... la última carta estaba echada, solo faltaba ver la respuesta de Sil.
- Amiga, pero qué dices?, jajajaja. Haces que me ponga roja, jajajaja... dijo con pena.
- Sil, no te hagas, hablemos claro. A Roberto, le gustaste mucho, lo sé. A ti te gustó él, cierto? Yo no tengo problema, conozco bien a mi padre y sé muy bien su lado débil. Por mi mamá ni te preocupes, ella no se enterará de nada... le dije animándola.
- Pero Ivonne, ¿qué estás diciendo, que salga con tu padre?... preguntó asombrada.
- No Sil, jajajaja, no es así. Falta que él quiera, jiji. Pero ya sabiendo que tú sí lo deseas, la cosa cambia. Yo le puedo hablar más de ti y vemos qué pasa en la comida que nos debe. ¿Qué te parece?... insistí.
- Pues sí, tienes razón, falta que Roberto quiera salir un día conmigo, jiji. Pero creo que lo puedo convencer, jajaja!!!... dijo poniendo cara cachonda y tocando sus senos juntándolos con las manos.
- Jajajaja, yo creo que sí, jajajaja, estás hermosa y quién mejor que tú siendo mi amiga... Le dije.
- Jajajaja, siempre amigas Ivonne, no lo dudes... afirmó.
- Pues ya está entonces, me pondré de acuerdo con mi papi para la comida. Ya verás que la pasaremos muy bien... le dije tomándola de las manos.
- Sí, jajajaja, me avisas con tiempo para poder pedir a tarde libre a mi jefa!, jajajaja... dijo riendo.
La noche avanzó entre pláticas y risas. Cosas de chicas. Eso sí, las dos en tanga conviviendo desnudas con toda naturalidad. Algunos roses y coqueteos, pero nada más.