Mis Secretos, yo Ivonne 2 Mi papi me contrató para ser su escort
31%

Mi papi me contrató para ser su escort

El lunes por la mañana durante la comida le aviso a mi madre de la reunión y le pidió que se preparara para que lo acompañara. Llegó el viernes, pero mi madre estaba enferma de un mal estomacal y por lo cual no lo podría acompañar.

Así que se acercó a mí y me pidió que lo acompañara, de inmediato le negué, diciéndole que tenía planeado salir con mis amigos a un bar, mi padre, Roberto; me rogaba y me rogaba y yo me negaba y me negaba.

Así que mi padre me intenta sobornar para que lo acompañe.

- Ándale hija, acompáñame y te compro unos zapatos

- ¡¡No papá, no puedo, quedé en salir con mis amigas y no quiero fallarles!!!

- Por favor hija, vamos, mira y te compro un vestido y los zapatos que a ti más te gusten!!!!

- No puedo papi, en verdad, además me trajeron muchos regalos en mi cumpleaños, ¡¡¡entre ellos vestidos y zapatos!!!

- Bueno… ¡¡¡entonces te doy dinero!!!!

- A ver, eso sí me interesa más, ¡¡¡¿cuánto me das por acompañarte?!!!

- ¡¡¡Cincuenta dólares!!!

- ¡¡¡Uuuuyyyy papá!!! Y con eso me piensas sobornar con tan poquito

- Pues entonces ¿cuánto quieres?

- Pues tú di, pero sube la cifra

- $100

- No

- $200

- No

- $250

- No

- $400

- No

- $500

- No papi

- ¡¡¡No pues lo que tú quieres es abusar de mí!!!

- ¡¡¡Dame $800 dólares y te acompaño, y será toda la noche!!!

- Está bien, pero te arreglas muy guapa, para que vean mis compañeros que además de tener una preciosidad de hija, también es inteligente y preparada.

- Sí Papito lindo, me voy a arreglar muy guapa para envidiar a tus compañeros de que vean que tienes una bella hija.

Durante el resto del día todo iba bien, mi mamá mejorando pero aún sintiéndose mal por la enfermedad. Yo arreglándome lo más sensual y sexy posible sin que rayara en la exageración ya que mi padre no lo permitiría, así que elegí muy bien mi ropa.

Un vestido raso de color rojo, de tirantes al hombro un poco ajustado, medias thigh-high con listones para sujetar a la cintura de encaje en tono obscuro, una pequeña y muy bonita tanga de hilo de encaje en color negro, zapatillas negras.

Por supuesto sin brassiere y con una chaquetilla corta en color obscuro para cubrirme un poco.

Mi padre al verme se quedó impresionado con lo que veía.

- ¡¡¡Hija pero qué linda y bella te ves!!!

- Cumplo con lo que digo Papá, me vas a presumir con tus compañeros y los quiero dejar impresionados, para verles a ellos la misma cara que tú tienes en este momento,

- ¿Pues cómo la tengo?

- Estás impresionado, Papi, estás como si fuera la primera vez que me ves y que apenas te das cuenta de lo que he crecido y de la bella mujercita que tienes por hija.

- ¡¡¡Es verdad, Ivonne, ya eres toda una mujer!!!

- ¡¡¡Bueno, una mujer completa aún no, Papá!!!

- ¡¡¡Quéee dices, hijaaa!!!

- ¡¡¡Ay, Papá, pues que aún soy muy inocente, jiji!!! (no podía ser tan descarada)

- ¡¡¡Quéeee es esooo, a qué te refieres???

- ¡¡¡ayyy Papá, pues soy pura y casta, jajajaja!!!

- ¡¡¡Aahh, oohhh, jajajaja, perdón güera, ya no pregunto más, ¡¡¡¿ya estás lista para irnos?!!!

- ¡¡¡Sí, Papá, vámonos!!!

Nos despedimos de mamá y dijimos que regresaríamos pronto, y que si necesitaba algo nos llamara al celular y vendríamos pronto.

Al subir al auto de Roberto (mi papi), muy galante, me abrió la puerta esperando para que yo subiera.

Yo, con calma y sensualidad, al sentarme quedé de frente a él, entonces separo mis piernas para girar; con este movimiento mi padre observó no solo mis piernas, también estoy segura de que echó un buen ojo a mi entrepierna con mi tanga negra como premio a su caballerosidad.

Observé la cara de mi papi; de asombro y a la vez de sorpresa al ver mi intimidad.

Presuroso cerró la puerta y con rapidez tomó su lugar al volante.

Íbamos platicando de mil cosas sin importancia, pero de vez en cuando la mirada de mi Roberto se dirigía a mis piernas, y aunque yo nunca las separé demasiado, estoy segura de que se alcanzaba a ver mi tanga contrastando con lo blanco de mi piel.

En otra de reojo su mirada iba a mi busto, el escote de mi vestido dejaba poco a la imaginación de tal forma que mis bubis lucían muy apetitosas, bien paraditas y con mis pezoncitos duros a la mirada de cualquier hombre.

Estábamos platicando de que ya pronto íbamos a llegar, cuando sonó su teléfono, pensando que era mamá, contesté yo rápidamente, la voz de un hombre se escuchó sin darme tiempo a que yo dijera algo.

- Hola, Roberto, soy yo Carlos, ¿vas a ir a la reunión?...

Acerco el celular al oído de mi padre para que le contestara.

- Si Charly, es más ya estoy por llegar al bar donde quedamos en reunirnos.

- Yo también ya estoy cerca, oye, ¿ y conseguiste pareja?

- Sí, mi amigo, vengo muy bien acompañado.

- Recuerda que quedamos en que era noche libre.

- Ups, ¡ Ahh!!! Sí, se me había olvidado…

- ¿Cómo que se te olvidó?, ¡¡¡si ya vas en camino!!!, es más, ya veo tu auto.

- Bueno, si no se me olvidó la reunión, solo que… mira mejor cuando estemos en el bar platicamos!!!

- ¡¡¡¿Qué pasa, papá, está mal que yo sea tu pareja, esperaban que fuera mamá?!!!

- No, hija, todo está bien, solo que creo que será corta la reunión, unas copas, un baile y nos regresamos para estar con tu mamá, no se vaya a poner mal, estoy preocupado por ella.

- ¡¡¡Cómo tú quieras, papá, pero yo ya me gané mi regalito, eh!!!

- ¡¡¡Sí, hija, ya lo tienes asegurado!!!

Al llegar al bar ya había tres compañeros de mi padre con sus respectivas parejas, nosotros fuimos los cuartos en llegar y unos 5 minutos más tarde llegó su amigo Carlos, en total 5 parejas, todos acompañados, para mi sorpresa, las acompañantes todas éramos chicas jóvenes no mayores de 24 años.

Aunque me pareció extraño, yo me comporté a la altura como una buena acompañante, platicábamos, sonreíamos, charlaba amena, copas, alguno que otro chiste y cada quien bailaba solo con su pareja.

Al ir al tocador todas las chicas, ahí fue donde me di cuenta de que se trataba de esa reunión.

Era una noche libre de juerga entre compañeros de trabajo y me di cuenta de que las chicas eran escorts y su función es darles compañía y placer a sus acompañantes.

Dos de las chicas pertenecían a la misma agencia, las otras chicas eran de diferente agencia y cuando me preguntaron a mí les dejé que era independiente, también supe de cuánto cobraban por sus servicios no menos de 2,500 dólares.

Estando trabajando de edecán y modelo, había conocido a otras chicas que se dedicaban también a eso, así que no me era del todo ajena la situación. La podía controlar y así lo haría.

Ahora resultaba que era yo la que cobraba menos y les dije que haría todo lo posible de sacarle más dinero y me responden,…

¡¡¡pues has bien tu trabajo hazlo gozar!

!! ¡¡¡con ese cuerpazo que te cargas!!!, ¡¡¡hazlo gozar y que disfrute mucho al penetrarte!

!!, ¡¡¡déjalo regar toda su leche sobre tu rostro!

!!, ¡¡¡abre bien tus piernas y vas a ver que lo tienes comiendo de tu mano y te da todo lo que quieras! !!,…

Eso haré, lo voy a hacer que goce mucho con mi cuerpo…

sí, todos los maduros son así, si somos buenas con ellos nos cogen bien rico y nos dan todo lo que les pedimos.

Ya verás amiga hazlo y tendrás a tu “sugar daddy”, porque a leguas se ve que eres novata en esto.

Si quieres te pongo en contacto con mi agencia para que no sufras con cualquiera que te quiera contratar…

Al regresar a la mesa todos se encontraban contentos y alegres menos mi papi, yo al acercarme a él lo abrazo y le doy en beso en la mejilla y le hablo al oído, no te preocupes papi, todo está bien disfruta de esta noche, “es tu noche libre”, puse énfasis en esa expresión que le hice al oído a mi papá.

Roberto se relajó y se veía más tranquilo y confiado, empezó a disfrutar de la noche, las chicas estaban siendo abrazadas por sus parejas y discretamente se dejaban tocar y acariciar, así que fui yo la que tomé las manos de mi papá y las coloqué sobre mis piernas para que me acariciara a su pleno placer.

Al comenzar a bailar junté bien mi cuerpo al de mi papi, para que sintiera todas mis formas y se percatara del calor que emanaba de mi cuerpo.

Durante el baile la mano de mi papá que estaba sobre mi cintura se deslizaba hacia mis nalgas y yo lo permití sin oposición alguna.

Sentí la firmeza de su pene, lo sentí fuerte, duro, caliente, hizo que todas mis hormonas se excitaran al roce de su contacto.

Él empezó a restregar su miembro sobre mi cuerpo, cada vez era más intenso el movimiento sobre mis piernas y mis nalgas.

La excitación se comenzó a apoderar de mí, mi conchita ya la sentía húmeda por la pasión que me producía sentir el pene de mi papi rozando mi cuerpo. Era muy morbosa la situación y eso me estaba gustando.

Me habló al oído haciendo que sintiera cosquillas de placer, comenzamos a platicar entre susurros y me dice:

- ¡¡¡Güera, sabes….!!! (dudaba)

- ¿Sé qué papá?

- ¿Lo de la noche libre?

- Sí papá, lo sé y sé que las chicas son escorts, que las contrataron para pasar una noche agradable en su compañía y después disfrutar en la intimidad haciéndoles el amor y ellas haciéndolos disfrutar con sus cuerpos del placer, la lujuria y el morbo de tenerlas abiertas de piernas para su gozo.

- ¡¡¡Ivonne…!!!

- ¡¡¡Te sorprendes papi!!!, pues eso es para ustedes su noche libre y eso vas a tener hoy papito, hoy te voy a hacer gozar con mi cuerpo, te voy a dar el placer que buscabas esta noche y no te preocupes; ante tus compañeros soy una escort por la que pagaste por compañía y placer.

- ¡¡¡Ivonne, hija eres maravillosa!!!

- Papá, espero que me hagas gozar de mucho placer. Siempre noté cómo me miras y cómo disimulabas. Pero sé que te gustó y que has recorrido mi cuerpo en tu mente en más de una ocasión. Pues hoy será el día de que lo tengas.

- Mi bella Ivonne, así lo haré, te voy a coger bien rico para tu placer y el mío.