Mis Secretos, yo Ivonne 2 Mi papi me contrató para ser su escort #2
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Mi papi me contrató para ser su escort #2

- Papá, he soñado este momento, no lo puedo negar. Eres un hombre muy guapo y varonil, lo imaginé pero no pensé que fuera a ser posible, pero ahora lo es y lo quiero disfrutar.

- ¿No te arrepentirás, hija?

- No papá, ahora es lo único que quiero, sentirte en mi interior haciéndome gemir de placer.

- Ivonne, hija; pero es que eres mi hija, ¿estás de acuerdo?

- Técnicamente no lo será, papi, eres mi padrastro, ¿ recuerdas? Sí, papi, a partir de este momento soy “tu linda hija y escort Ivonne”.

No dijimos más, terminamos de bailar. Al regresar a la mesa, ya todos estaban listos para retirarse cada uno por su cuenta, convenientemente el bar estaba al interior de un hotel, ya uno de sus amigos se había encargado de reservar los cuartos.

Así tomándonos de la mano nos levantamos de la mesa, nos despedimos de los compañeros de mi papi y nos dirigimos al cuarto donde Roberto me convertiría en su nueva mujer amante, sí, a mí, su hijita consentida.

Al estar frente a la puerta del cuarto, mi papi me dice:

- Ivonne hija, hoy voy, vamos a hacer algo que solo imaginé, ¿estás segura?

- Sí papi, yo me siento muy feliz y deseosa de sentirte dentro, papito.

- Ivonne hija, quiero pedirte que a partir de hoy seas mi amante.

- Sí papá, acepto ser la mujer que a partir de hoy te dará todo el placer, la lujuria y el morbo que tú deseas.

- ¡¡¡Hija, qué hermosa eres!!!

Roberto abre la puerta, me toma entre sus brazos, me levanta cargándome como si fuéramos recién casados. Me introduce a la recámara y me deja suavemente sobre la cama. Es una habitación muy elegante en uno de los mejores hoteles de la ciudad.

Mi papi me pide que me quite la ropa por completo, que me quiere admirar y tener completamente desnudita para él.

Lo complazco pero le pido que ponga una música suave, él obedece mi petición y enciende la pantalla sintonizando el canal de música sensual de fondo, al tiempo que me desnudo lentamente para su placer visual.

Lentamente desabrocho el vestido, lo dejo caer lentamente hasta la cintura.

Acaricio mis bubis y pellizco sutilmente mis pezones para hacerlos excitar y crecer al máximo.

Me contoneo sensualmente, mi vestido cae hasta mis pies.

Tomo la tanga por los lados y la estiro hacia arriba al tiempo que sigo el ritmo de la música.

Se clava en mi rajita por completo, saliendo completamente mojada de mis jugos por la excitación que ya tengo.

Solo dejo mis tacones, sé que le gusta verme en tacones y lo quiero complacer.

Luego soy yo la que me acerco a él y le voy quitando su ropa hasta dejarlo desnudo por completo, con la sabrosura de su pene erecto fuerte y listo, duro y caliente para mí.

Me pongo en cuclillas frente a él y tomando entre mis manos su delicioso pene empiezo a besarlo, a lamerlo y poco a poco lo voy introduciendo en mi boca.

Fueron varios minutos en que disfruto felando a mi papi, gozo mucho con la ricura de su pene en mi boca.

Procuro dejarlo completamente húmedo y lubricado.

Mi excitación era mucha, hasta llegar a introducir por completo su miembro erecto y viril en mi boca y tomar con mis manos sus nalgas para hacer presión e introducir su pene lo más profundo posible.

Roberto tomando con sus manos mi cabeza empezó a cogerme con fuerza, haciendo que por momentos salieran ruidos de mi garganta por atragantamiento.

Los logré superar con facilidad mientras seguía siendo follada por la boca con fuerza por mi papi.

Llegó el momento en que mi papá me detuvo de seguir devorando su delicioso miembro.

Ahora lo que mi papá deseaba era jugar con mi cuerpo.

Hace que me exhiba para él, mostrándole mi cuerpo con lujuria y morbo, dándoselo a desear para que me penetre.

Acto que enseguida le complací, movía mi cuerpo ante sus ojos dejándole ver cada centímetro de mi intimidad.

Me tocaba los senos, separaba mis piernas al máximo y tocaba mi sexo con mis dedos.

Roberto se acerca al apagador de la luz y la regula para bajar la intensidad un poco, no quedamos a media luz, solo había la suficiente luz para ver bien nuestros movimientos y nuestros cuerpos.

Este momento lo aproveché para sincerarme con mi papi y hablando en voz baja como si lo que le iba a decir fuera un pecado, le dije: papi, yo siempre he sido muy caliente, he sido muy precoz desde muy chica.

Siempre soñé con el momento de ser desvirgada con mucho morbo y placer, y así fue.

He disfrutado mucho del sexo que he tenido hasta ahora, pero nada como esta noche.

Me gusta que me penetren con mucha fuerza. He deseado sentirte dentro de mí. Te he visto en la regadera con tu verga fuerte, grande y caliente. He visto cómo se lo haces a mamá y cómo te gusta que ella te lo haga. Creo que estoy convirtiéndome en una zorrita caliente para dar placer, ¡ me encanta!

- Papi quiero sentirte dentro de mí

- Si Ivonne… hija, te lo voy a hacer bien rico

- Si papi quiero que me conviertas en tu rica zorrita caliente

- Si hija, te la voy a meter hasta el fondo

- Roberto quiero que me cojas, quiero sentirte, quiero que me des placer y darte yo mucho placer.

- Ivonne, hija, si eso quieres te voy a convertir en mi escort personal, te la voy a meter cuando quiera y donde quiera y te vas a dejar cuantas veces yo quiera y como yo quiera

- Si papito, soy tuya, “soy tu linda putita hija incestuosa”.

- Recuéstate en la cama boca arriba y ábrete bien de piernas, muéstrame tu rajita caliente y chorreante de tus jugos ardientes para mi placer güera.

Yo, muy dócil y obediente, hago lo que mi papi me pide.

Me abrí de piernas y le permití a mi papá ver mi sexo completamente húmedo por mi excitación.

Me pide que me toque y luego abre con sus dedos mis labios externos para mostrar el interior de mi vagina, pero me pide que me siga tocando y lo estimule morbosamente para mirar lo que hago.

- Papito, mira lo caliente que me tienes… mira papi, mira!

- Ivonne, qué rica y sabrosa te ves

- Si papá eres un pervertido que deseas ver lo caliente que tienes a tu hija y cómo la pones por tenerte, ¿ verdad? Eso quieres, ver cómo me tienes?

- ¿Quieres que te la meta Ivonne?

- Si papito, eso quiero, quiero que me cojas

- ¿Qué más quieres, putita mía?

- Quiero que me disfrutes y me hagas acabar muchas veces

- Me vas a dejar que te coja, rico güera?

- Si Roberto, quiero que me goces, quiero que me conviertas en zorrita particular.

Roberto se acercó a mí entrepierna y comenzó a comer mi conchita.

Me introdujo un dedo, luego me probó con su boca, besando mi vagina para luego lamerla.

Siguió introduciendo su lengua profundamente, me comió la conchita a su entero gusto, hasta que hizo que alcanzara mi primer orgasmo. ¡ ¡Fue delicioso!

Ya había iniciado un camino sin retorno, estaba consumando mi incesto con mi papi. No había marcha atrás, el morbo, deseo y excitación que sentía era increíble, nunca lo había sentido así con nadie.

Mi papi me llenó de besos y caricias muy tiernas en momentos para dar paso luego a su deseo morboso al acariciar mi cuerpo. Yo igual pasaba del deseo al desenfreno por su lujuria en la que participaba activamente.

Me besaba con pasión, volteaba mi cuerpo con mucha facilidad, me abría de piernas a su antojo.

Hicimos el 69, besaba mis nalgas, y lamía mi colita, oprimía y apretujaba mis nalgas y mis tetitas a su antojo.

Yo lo masturbaba y le decía lo rica que tiene la verga, que la tiene dura y caliente, y que ya ardía de ganas porque me la metiera hasta el fondo de mi ser.

Por fin llegó el momento tan esperado por mí, Roberto me acomodó a su gusto para que yo pudiera observar el instante mismo en el que él me metería su pija hasta el fondo, dejando atrás todos los taboos.

- Hija, está lista para sentirme, te la voy a meter para hacerte gozar…

- Si papito, ya estoy lista, quiero que me metas tu verga, quiero sentirte ya hasta el fondo.

- Mira y disfruta el momento Ivonne, serás mi amante y mi zorrita a partir de este momento.

Y sin decir más y yo mirando la punta de su pene en la entrada de mi conchita, observé cómo con un decidido y firme movimiento me penetró hasta el fondo de mi vagina sacándome un gemido y un suspiro.

Yo sentí como si un cuchillo caliente entrara con rapidez en mi cuerpo.

Me penetraba en un vaivén delicioso que me hacía estremecer.

Roberto desde ese momento me lo hizo con mucha fuerza, fue fabuloso, arremetía con gran tino dentro de mí, tocando los puntos más sensibles, su pija entraba y salía de mi cuerpo con gran ritmo, mi excitación cada vez subía más y más, arrancado de mi boca jadeos, mi respiración aceleraba cada vez más, aaaahhhh síiii, asíiiii quiero máaaaaasss,… .

Hasta que llegó el momento que mis jadeos se convirtieron en gritos de ardiente pasión, ¡¡¡¡aaaahhhh, aaahhhhh, síiiiii!!!! ¡¡¡fueeeerteeee, máaassss fueerteee!!!!

Luego mis gemidos se convirtieron en sonidos de placer muy sonoros que hacían que los suspiros de mi pasión retumbaran en todo el cuarto, ¡¡¡¡Meeeeeetemeeeeelo todooo hasta el fondoooooo aaaaahhhh!!!!, ¡¡¡¡Fuerte muy fuerteeeeee papi!!! Dame más papito, daaaame maaaaaassssss!!!!!

No dudo que mis gritos de pasión se escucharan a través de las paredes, alcanzándose a escuchar en los pasillos y cuartos contiguos.

Mi papi me hizo suya en todas las posiciones por él conocidas.

Subió mis piernas a sus hombros, me levantó las piernas tomando mis tobillos y abriéndome lo más que pudo para penetrarme.

Me puso en 4 tomado mi cabello como las riendas de una potra salvaje a que quiere domar.