Mierda, me enamoré de ti GRACIAS
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GRACIAS

Aprendimos que la vida nos pone pruebas: El cariño que a veces falta. La ausencia de quienes más queremos. Las rivalidades con los hermanos que nos dejan cicatrices y aprendizajes. Las traiciones de los amigos que duelen, pero que a veces nacen del amor y el deseo de protegernos.

Vimos a Mika y Cale enseñarnos que los problemas del hogar no nos definen, que se puede ser fuerte sin perder la esencia.

Vimos a Noah descubrir que el amor de un padre siempre estuvo ahí, aunque la distancia y el deber lo ocultaran un tiempo. Que el dolor que uno guarda adentro no se debe encerrar… porque cuando se libera, el alma respira.

Vimos que el amor verdadero no teme a la distancia, que los amigos de verdad se quedan, y que los finales… no son más que un nuevo comienzo.

Gracias por leer, por sentir, por ser parte. Por dejar que esta historia te tocara un poquito el corazón.

Porque esto no es el fin. Es el inicio de algo aún más grande.

Con todo mi cariño y gratitud, Em Domínguez.