Mi pesadilla con traje (CEOs Irresistibles 2) CAPÍTULO 8
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CAPÍTULO 8

«Ha llegado el momento de la verdad...»

VICTOR HUGO

Luiza me sorprendió con su determinación.

No esperaba que dijera sí con tanta facilidad, y no acaba ahí, hasta me parecía contenta al oír mi petición.

Debo admitir que lo planeé todo estos últimos días para que cayera en mi envite, y hasta conseguí que apostara sin saber mi secretito, pero no estaba preparado para una decisión tan rotunda cuando le revelé lo que quería.

Vivir para aprender...

Espero que no piense que fingí estar borracho cuando me vio en la calle ayer, porque aquello sí que fue una casualidad sorprendente.

—Ya que estamos de acuerdo, a las nueve pasaré por tu casa.

—Tengo medios para llegar. —Cruzó los brazos, aparentemente tensa.

—No te he preguntado —dije—. Eso forma parte del paquete de la apuesta. Y soy tu jefe, no te conviene ir replicando lo que digo.

—Lo que estás haciendo es chantaje.

—Sí, y no me preocupa lo más mínimo.

Luiza se calló por unos breves instantes mientras me fulminaba con sus ojos castaños, pero acto seguido asintió con la cabeza.

Por supuesto que iba a aceptar, no le di otra opción.

—Calle das Algas, 6550. Más vale que no te retrases, por lo visto te gusta esa palabra.

—No me retraso para este tipo de compromisos, puedes estar segura. Y mucho menos sabiendo que voy a verte desnudita delante de mí —analicé su cuerpo de forma prolongada, y no pude contenerme imaginándola desnuda cerca de mí.

—Me aseguraré de ir con una ropa adecuada —dijo, y no sabía si sus palabras eran de verdad una provocación o si realmente hablaba en serio.

—Dentro de poco no tendrás nada más en el cuerpo. Podré observarte como quiero —clavé mis ojos en los suyos, y al momento me lanzó una miradita maliciosa.

— Solo observar —enfatizó—. Y no olvides que yo haré lo mismo.

—Solo observar... —repetí aún embelesado con ella, pero un segundo después me dio la espalda.

—Te aseguro que vas a sorprenderte —dijo, saliendo a continuación de mi despacho.

Luiza Goulart...

Aún no lo entiendo bien, pero ella puede ser uno de los buenos motivos para que me quede en la empresa, y será usada para mi placer, de eso tengo absoluta certeza...