Capítulo cincuenta y siete
Zach: No olvides de no limpiar la despensa.
Farrow: Tu autocorrector es un desastre. Y sí, la limpiaré cuando vuelva.
Zach: No ha sido el autocorrector.
Zach: Y ni se te ocurra tocarla.
Farrow: ¿?
Zach: No quiero que la toques hasta que tenga la oportunidad de hacerte lamer el maldito suelo mientras te tomo por detrás.
Farrow: No puedes hablar en serio.
Zach: He dicho que no la toques.
Farrow: Estás enfermo.
Zach: Sí. Y tú eres mi antídoto, Pulpi.