1 #2
El club está semilleno. Hay algunos costumers , 4 las chicas ríen con ellos. Hay dos bailarinas en el escenario y unos clientes alrededor. El ambiente está mucho más prendido.
Ella habla con un viejo, aburrida. Impaciente.
Se nota porque la cámara muestra que sus piernas se mueven inquietas, lo mismo que sus manos.
Sus dedos tamborilean sobre la mesa mientras el hombre habla y habla y ella mira hacia todos lados.
De pronto observa fijo hacia la entrada.
Subiendo la escalera, viene un joven junto a un hombre mayor.
El chico tiene una polera que dice «Playboy», la misma que ella usó el día anterior. Ella se para de la mesa cuando pasan a su lado, camino al bar, dejando al viejo con el que estaba conversando con la palabra en la boca.
CARMEN
(efusiva) ¡Tengo la misma polera!
JOTA
(tímido) Ah, ¿sí?
CARMEN
Sí. ¿Qué van a tomar? (deja su trago en la barra con disimulo)
Me encantaría un tequila.
HOMbrE MAYOR
Así que la chiquilla quiere un tequila.
Ya po, Jota, cómprale uno.
CARMEN
(al joven) ¿Él es tu papá?
EL VIEJO
(abrazándolo de manera efusiva)
Soy su tío.
JOTA
(a la barwoman) Dos ron con Coca-Cola y... (apunta con el dedo hacia ella)
BARWOMAN
Tequila para Carmen. Enseguida.
INT. CLUB – NOCHE
Jota y ella observan al tío desde la mesa. Está hablando con la chica que baila en el escenario, quien le pone la vagina en la cara, agarrándolo con los muslos. Ellos se ríen. El tío se levanta, de repente, camina hacia ellos y le habla a Jota al oído.
Él saca la billetera, ella pretende mirar hacia otro lado, pero de reojo ve que Jota tiene muchos billetes de cien. Le da unos cuatro al tío, que vuelve al escenario y le pone un billete en cada liga a la chica que baila.
CARMEN
Ya. (dice, tomando su bolso)
Es hora.
JOTA
¿Adónde vas?
CARMEN
(mirándolo directo a los ojos)
Vamos.
JOTA
¿Adónde vamos?
CARMEN
Vamos a hacer un baile.
Deja su vaso en la mesa y le toma la cara con suavidad.
Le susurra algo al oído que no alcanzamos a escuchar, pero vemos su boca moverse y la punta de su lengua tocar el lóbulo una vez terminada la frase.
Luego, lo toma de la mano y él la sigue, mirando hacia atrás donde queda su tío, aún en el escenario.
INT. CUARTO PRIVADO DEL STRIP CLUB – NOCHE
Jota está sentado, mirando hipnotizado, caliente. Ella se desviste muy despacio. Con su mano guía hacia donde quiere que los ojos de él se posen. Una vez que está casi desnuda (tiene el colaless puesto) se sienta frente a él, en sus piernas. Él la mira a los ojos.
JOTA
¿Puedo tocar tus piernas?
CARMEN
Sí.
Vemos sus manos, que estaban a los lados de sus piernas apoyadas en el sillón, moverse hacia los muslos de ella. Despacio. Sube hacia sus caderas y las agarra firme. Se notan los dedos hundidos en la carne. La toma con fuerza y la empuja hacia él, cerrando los ojos.
Ella lo observa. Sus pezones se paran. Se acerca con su cara y acaricia la mejilla de Jota. Él abre los ojos y le mueve el pelo de la cara. Ella le toca la oreja y se acerca mucho. Demasiado. Casi lo besa.
CARMEN
Estoy mojada.
JOTA
No necesitas mentir.
Ella pone su mano en su vulva y saca un dedo mojado. Él lo mira sorprendido. Ella lo limpia en su camisa. Se da vuelta para sentarse directo sobre su pene, cuando se da cuenta de que no está erecto.
CARMEN
(dándose vuelta) No está parado.
JOTA
Estoy caliente, créeme. Lo que pasa es que no se me para
si he tomado mucho.
CARMEN
(sonriendo) Qué hot.
JOTA
(avergonzado) Sí, me imagino.
CARMEN
No, de verdad.
JOTA
¿Qué parte?
CARMEN
La honestidad.
Él sonríe.
CARMEN
¿Qué edad tienes?
JOTA
Veintiséis. ¿Tú?
CARMEN
Treinta y seis.
JOTA
Pareces menor. Pareces de mi edad.
CARMEN
Lo sé.
Ella lo rodea con sus brazos. Se abrazan en silencio. Él le huele el cuello. De pronto ella se separa y lo mira como si hubiera tenido una idea.
CARMEN
¿Vives en Melbourne?
JOTA
No. Estoy trabajando por unas semanas acá. Vuelvo a Sydney
después de eso.
Ella piensa.
CARMEN
¿Me quieres dar tu teléfono?
JOTA
(incrédulo) ¿De verdad?
Ella pone cara de «no me hagas perder el tiempo». Él de inmediato dice «sí». Saca su teléfono para comprobar que está apagado. Descargado.
JOTA
Fuck.
CARMEN
¿No lo sabes?
JOTA
Sí. Es que también quería guardar el
tuyo por si te arrepientes mañana.
CARMEN
Bueno, dámelo. Te hago una perdida.
Cuando lo prendas lo guardas.
Él toma el teléfono de ella y digita unos números con avidez. Los guarda y se hace una llamada perdida para sí mismo.
INT. DEPARTAMENTO DE CARMEN – NOCHE
Ella se viste en su habitación. Se sienta, deja escapar un suspiro. Mira su teléfono, se lleva las manos a la cara.
INT. DEPARTAMENTO DE CARMEN – DÍA
Ella lleva un cubreojos. En la ventana, las blinds 5 se azotan con el viento. Pololo dejó la ventana abierta. Eso la despierta. Se enerva primero y después se acuerda de la noche anterior. Toma su teléfono, que está bajo su almohada. No hay notificaciones.
Abre el mensaje a un número sin nombre al que ella escribió anoche a las 2.12 am.
Gracias por hoy. Espero que llegues bien a tu casa .
No hay respuesta. Pone cara de pregunta.
Se baña, mira su teléfono.
Se seca el pelo con la toalla, mira su teléfono. Se pone las zapatillas, mira su teléfono.
Sale de la casa.
INT. DEPARTAMENTO DE CARMEN – DÍA
Llega de vuelta, suponemos que ha ido al gimnasio.
Se quita las zapatillas al entrar y se hace un batido de proteína.
Mientras lo toma, mira otra vez su teléfono.
Es casi la una de la tarde.
Mira hacia la ventana. No sabe qué hacer.
Está leyendo en el sillón, pero no se puede concentrar. De reojo ve el teléfono. No hay notificación. Abre la bandeja de mensajes y se ve que hay otro que ella envió. Dice:
Hey, no importa si no quieres verme, pero al menos dime que llegaste bien .
Enviado a las 12:14.
Nada.
Tira su teléfono en la alfombra y dice en voz alta:
CARMEN
Al cabo que ni quería.
Intenta retomar la lectura, pero los ojos se le van al teléfono en el piso.
Se para y dice:
CARMEN
No, ¿sabís qué más? ¿Este pendejo
qué se cree?
Desbloquea el aparato y llama al número que aún no está guardado.
OPERADORA
Este teléfono no existe, o le falta
un número.
Ella mira su teléfono con detención y dice:
CARMEN
¿Este conchasumadre me dio
un número falso?
Toma el teléfono de nuevo y cuenta los números.
Falta uno.
Flashback a él escribiendo medio borracho en el suyo. Ella se agarra la cabeza.
Ahí comprendí que me había dado mal el teléfono por error.
Sí que me querría ver. Al menos tenía ese consuelo.
No tenía manera de volver a verlo. La única forma sería que él volviera al club, a buscarme.
Pero Jota me parecía de esas personas que no buscan si no saben con qué se van a encontrar.
Yo soy de las personas que busca a tientas en la oscuridad, aun sabiendo que cerca hay un abismo.