44 La palma de la mano
El informe de Criminalística sobre el calado tenía setenta y una páginas y Aurora lo leyó entero un miércoles por la noche, en casa, con la calefacción que no funcionaba y una manta.
En la página cuarenta y cuatro estaba la cosa.
En la cara interior de la hoja derecha de la puerta de roble, a una altura de ciento cuarenta y dos centímetros del suelo, se habían revelado, mediante fuente de luz forense y reactivo, catorce impresiones palmares parciales y superpuestas, correspondientes a las dos manos, así como nueve impresiones de dedos, todas ellas identificadas como pertenecientes a doña Bárbara Ijalba Nalda.
La distribución, la superposición y la deformación de las crestas eran, decía el informe con esa manera que tienen los peritos de decir las cosas terribles, compatibles con la percusión repetida de las manos abiertas sobre la superficie.
Aurora se quedó mucho rato con el folio en las rodillas.
Ciento cuarenta y dos centímetros era la altura a la que una mujer de metro sesenta y ocho golpea una puerta con las dos manos abiertas cuando está de pie.
Después, cuando ya no pudo estar de pie, se agarró a una barrica, y se llevó el tártaro debajo de la uña, y llegó hasta el tercer escalón.
Aurora dejó el informe en el suelo, apagó la luz y se quedó sentada en el sofá a oscuras un tiempo que no midió.
A la mañana siguiente llamó a Munilla a las siete y veinte.
—Pilar.
—Dime.
—¿Cuánto tiempo estuvo golpeando?
—No se puede saber.
—Dímelo igual.
Munilla tardó en contestar.
—Hay catorce impresiones superpuestas —dijo—.
Eso son muchas más de catorce percusiones.
Y están limpias, no arrastradas, lo que quiere decir que las hizo cuando todavía tenía coordinación.
—Una pausa—. Yo creo que estuvo golpeando esa puerta dos o tres minutos, Aurora.
Y creo que del otro lado no había nadie.
—¿Por qué crees eso?
—Porque si hubiera habido alguien, ella habría gritado un nombre —dijo Munilla—, y entonces la cosa habría durado menos y habría otra clase de marcas. Esas manos no están pidiendo. Esas manos están comprobando.