17 El día de la ruptura definitiva
El día de la ruptura definitiva
Álex
Diez años antes
El amor es hacer todo lo que está en tu mano para que la otra persona sea feliz. Facilitarle el camino, ayudarle a que alcance sus sueños y que obtenga todo lo que desea de la vida, aunque, para lograrlo, la única opción sea apartarte y mentir.
Así lo veía entonces y así lo sigo viendo ahora.
Cargado con la última maleta, cerré la puerta de nuestro piso a mi espalda e ignoré el maullido de nuestro gato, que lloriqueaba como si intuyera lo que estaba ocurriendo.
No me permití sentir. Si lo hubiera hecho, habría corrido el riesgo de derrumbarme.
O peor aún: de dar marcha atrás y tener una vida con Lena en la que estaba seguro de que la haría infeliz.
Avancé hacia la escalera y descendí cada escalón, despacio, mientras procuraba no mirar más allá de mis pies. No quería sentir esa nostalgia que ya me envolvía, ni revivir nuestros mejores momentos. Tenía la energía justa para salir de allí.
Daniela, en el centro del portal, con mis últimas pertenencias a sus pies, me hizo la única pregunta que podía amenazar mi escudo:
—¿Estás seguro?
Temblé antes de responder con un leve gesto de cabeza y seguí avanzando para dejar atrás los siete años más felices de mi vida.
—Creo que te estás equivocando —añadió mi prima con pesar.
Abrí la puerta, haciendo un último esfuerzo por parecer entero, y pronuncié un escueto «no» que me rompió en mil pedazos.