Match Point 22 #2
72%

22 #2

—Si de veras crees que puede servirte, ahí estaré —digo incapaz de dejar de sonreír ante su insistencia—. ¿Has hablado ya con Neil? Cuando nos marchamos, parecía enfadado.

—Estoy seguro de que querrá tener una charla sobre lo sucedido cuando me recoja dentro de un minuto. He recibido un montón de emails de Nicole, mi publicista. No la envidio esta mañana.

—No hay duda de que mantienes en vilo a tu equipo de relaciones públicas.

—Hablando de relaciones públicas, Nicole ha mencionado que tú y ella deberíais tener una charla sobre algunas cosas.

—¿Qué cosas?

—Qué contar a la prensa, qué no contar...

—Eso es fácil —lo interrumpo, dándole un largo trago a mi café—. No hablaré con ellos. Ya está. No hace falta que venga a casa.

—Creo que también quiere comprobar que estás.

.. preparada. —Cierra la cremallera de la bolsa y, tras tirarla a los pies de la cama, pone los brazos en jarras y me mira con dureza—.

Lo de anoche ha cambiado las cosas, Flossie.

Esta mañana no he podido salir a correr porque los periodistas prácticamente han acampado en la calle.

Están como locos por esta historia, y en gran medida se debe a ti.

—¿A mí? —Cojo la taza con ambas manos y enarco las cejas—. Pero si no hay nada que contar sobre mí.

—Algo encontrarán; siempre lo hacen. Menudo puto desastre.

—Suspira y alza la mirada al techo—. Lo siento de veras, Flossie.

Haremos lo posible para pasar desapercibidos y, con suerte, todo esto caerá en el olvido dentro de poco.

No sé cómo voy a poder concentrarme en el partido de hoy con esta situación de mierda.

—Solo vas a jugar un poco al tenis, ¿recuerdas? Un punto detrás de otro —digo, tratando de tranquilizarlo—. Unas pocas palabras impresas no tienen por qué afectar a tu derecha. En la pista no importa nada, salvo el tenis. Todo lo demás solo es ruido de fondo.

—Ya lo sé. Pero tampoco hacía falta la atención extra, eso es todo.

—Vas a recibirla de todos modos si llegas a la quinta ronda.

—Querrás decir a cuartos de final.

Abro los ojos como platos.

—¿La siguiente ronda ya son los cuartos de final? ¡Joder! —exclamo, y él asiente con solemnidad.

—Ya se me consideraba el jugador con menos probabilidades de ganar y, gracias a los titulares de hoy, dudo además que el público esté de mi parte.

—Yo lo estoy —afirmo encantada de tener la oportunidad de decirlo en voz alta—. Hoy no te sentirás solo. ¿Hay algo que pueda hacer para rebajar esos nervios?

—Oh, se me ocurren unas cuantas cosas, pero, lamentablemente, no tengo tiempo.

Pongo los ojos en blanco.

—Hablo en serio, Kieran. Deja de pensar en guarradas.

—Podrías llevar la camiseta de Snoopy.

—Estás obsesionado con ella. —Suelto una risita y me reclino en los cojines.

— Snoopy es uno de mis cómics favoritos —dice con la mayor naturalidad, y, tras consultar la hora en su reloj, se echa la bolsa al hombro.

—Un momento, ¿lo dices en serio?

—Sí —contesta con una sonrisa socarrona—. En cuanto te vi con esta camiseta la primera mañana que estuve aquí, supe que no tendría la menor posibilidad de resistirme.

—Pensaba ponerme luego mi ropa interior más sexy y resulta que no hace falta, que basta con la camiseta de Snoopy.

Sus ojos se encienden.

—Bueno, un poco de variedad tampoco creo que haga daño.

Sonrío con satisfacción mientras le doy un sorbo al café.

—Ah, ¿sí?

Rodea la cama y se inclina hacia mí para darme un beso en los labios.

—Me aseguraré de que venga un coche a recogerte para llevarte a las instalaciones del club, ¿de acuerdo?

—Gracias —susurro, y un estremecimiento de excitación me recorre el cuerpo cuando vuelve a besarme antes de marcharse—. Que tengas buena suerte hoy.

—¿Para qué la necesito si solo voy a jugar un poco al tenis? —dice mientras se aleja.

Flora Has visto lo que están diciendo sobre mí?

Iris Te has visto a ti misma con ese VESTIDO?

«Presunta heredera de un imperio inmobiliario» Eso me ha llamado un periódico!

Pues yo creo que suena bastante guay

Sería guay si FUERA cierto Pero la esposa de mi padre no está planeando precisamente dejarme el imperio de su familia Has visto todas esas chorradas sobre Kieran?

Algunos están de su lado En cualquier caso ignora los artículos Yo creo tu versión de los acontecimientos La mayoría de la gente sabe que los periódicos exageran

Qué vergüenza El secretario de mi padre ha llamado para «ver qué tal» Básicamente, estaba preguntándome qué cojones está pasando

No me digas que tu padre no está secretamente emocionado por que estés saliendo con Kieran O’Sullivan

Tal vez Siempre le han gustado mucho los deportes Algunos dicen en internet que es realmente romántico que Kieran le pegara a alguien por mí Otros me llaman cazafortunas

Idiotas Es que no saben que eres la heredera de un imperio inmobiliario? Deja de leer los comentarios de la gente, Flora A quién le importa lo que piensen los demás?

Gracias por no escribir sobre nada de esto en tu blog

No es la historia que me interesa Lo que me interesa es el renacimiento de Kieran en la pista Está jugando mejor que nunca Menudo momento para reaparecer Todo el mundo pensaba que iba a retirarse y míralo!

Es increíble Esta tarde voy a ir a ver el partido

Claro que vas a ir Eres su talismán

No empieces Eso no tiene nada que ver conmigo

Estás segura? Hace mucho que sigo la carrera de Kieran Comenzó bien, pero luego las cosas se torcieron Seguía jugando torneos, pero su chispa había desaparecido Y ahora ha vuelto

Puede que se cansara de que todo el mundo le dijera que no podía ganar

Puede que haya encontrado el amor

Cierra el pico

Lo digo en serio En el Abierto de Australia de este año, te habría dicho que su corazón ya no estaba en ello Préstale atención esta tarde Y lo verás

El qué exactamente?

Vuelve a jugar con pasión Y eso lo hace imbatible

Más tarde, cuando Kieran gana el punto de partido, el clamor del público resulta ensordecedor. Todo el mundo se pone de pie y lo vitorea y aplaude mientras los seguidores irlandeses cantan. Después de estrecharles la mano a su contrincante y al juez de silla, levanta la mirada hacia mí.

Estaba esperándolo. Con una sonrisa picarona, me bajo rápidamente la cremallera de la chaqueta y le enseño la camiseta de Snoopy que llevo.

Él echa la cabeza hacia atrás y suelta una carcajada antes de asentir en mi dirección con una sonrisa tontorrona en el rostro. Yo se la devuelvo sin dejar de aplaudirle junto con sus cada vez más numerosos seguidores hasta que desaparece por el túnel de los vestuarios.