Matar a una amiga 34 . El subdirector
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34 . El subdirector

Oh, gracias por venir hasta aquí. Por favor, siéntense por aquí. Les pedí que vinieran porque tengo algo urgente que contar sobre el suceso.

Han pasado treinta años desde que empecé a dar clase.

Cuando vuelvo la vista atrás han ocurrido un montón de cosas durante ese tiempo.

Ahora que lo pienso, hay muchas cosas de las que me arrepiento hasta el punto de cuestionarme por qué actué de esa forma.

En otros tiempos golpeaba a estudiantes así de jóvenes en cualquier parte del cuerpo con crueldad.

Saben a qué me refiero ¿no? En aquella época no se protegían los derechos de los estudiantes.

La gente resulta aterradora. Si golpease a uno de los estudiantes ahora ni los profesores ni el resto de los estudiantes a mi alrededor se quedarían de brazos cruzados.

¿Saben por qué eso que se podía hacer entonces no es posible ahora?

En aquella época éramos muy ignorantes. No teníamos ni idea.

Todo el mundo era estricto con el castigo físico, así que nos parecía aceptable comportarnos así.

¿Saben la facilidad con la que se deja arrastrar la gente por su entorno? Lo mismo ocurre con todo lo relacionado con este caso. No era profesor de ese curso ni tampoco entraba en sus clases, así que no las conocía muy bien. Sin embargo, eso no quiere decir que no me duela.

Es como si tuviera una espina atascada justo aquí en la garganta que me duele y molesta sin cesar.

Las dos eran estudiantes de nuestro instituto, ¿no fueron chicas que una vez sonrieron sin preocupaciones?

Sólo pensar en ello me pone enfermo. ¿Cómo no podría afectarme después de haber sido profesor tantos años?

¿Creen que lo digo sólo por dar lástima? En este momento las miradas de todo el mundo están concentradas en nuestro instituto y si emiten programas así nos ponen en una situación muy difícil. El juicio aún no ha terminado, así que su programa es demasiado sensacionalista.

A eso es justo a lo que me refiero. Poco importa cuáles fueran las intenciones detrás, el hecho es que en el programa parecía que la pobre Seoeun era un ángel y una víctima y que la rica Juyeon era el demonio y verdugo.

Sinceramente, me sorprendí mucho cuando vi el último episodio. ¿Es la pobreza intrínsecamente buena y la riqueza mala? ¿Son los muertos buenos y los vivos malos? Si ese es el caso todos nosotros somos malos. ¿No vivimos todos?

¿Me pide que no desvirtúe la esencia del asunto? Sí, eso es justo a lo que me refiero: la esencia. ¿Por qué están utilizando los medios de comunicación para desvirtuar la esencia, señor periodista?

Las dos son estudiantes valiosas para mí. Es muy desafortunado y me da lástima por la chica que murió, pero ¿le hará sentir mejor destruir a la que sigue con vida también?

¿De verdad piensa que lo que dice su programa es cierto?

, ¿lo hizo por la estudiante que murió de forma desafortunada?

No ha sido sólo una vez, sino que llevan emitiéndolos durante semanas con la etiqueta de «programas especiales».

Como parte de la audiencia que estuvo siguiéndolo me sentí como si estuviera hablando de un monstruo y no de una joven estudiante.

Y eso no es todo. Después de los programas empezaron a circular todo tipo de rumores maliciosos sobre Seoeun.

Cosas que ni me atrevo a pronunciar. Lo sé, yo no soy quién para decir si esos rumores son ciertos o falsos.

Ambas estudiantes son valiosas para nosotros, al igual que lo son el resto de los estudiantes que siguen aquí.

No puedo evitar preguntarme en qué demonios están pensando y cuáles son sus intenciones cuando visitan a chicos que ya sufren por el trauma psicológico.

Desde que usted visita el instituto y emite programas con rumores ridículos el instituto se ha llenado de periodistas pugnando por conseguir aunque sea otro rumor amarillista.

No, la verdad la tendrán que juzgar la policía y los jueces.

¿Por qué intenta hacerlo a través de su canal de televisión?

Eso también deja una profunda herida en los chicos.

Si vienen aquí a hacer preguntas, ¿acaso no están forzándolos a evocar recuerdos dolorosos?

Además, esto es un instituto. Todos están estudiando al máximo para los exámenes de acceso a la universidad.

¿Cómo pueden prepararse los alumnos de bachillerato en este ambiente caótico?

Lo mismo ocurre con los de los cursos anteriores.

Estos días, debido al sistema escolar, no solamente deben preocuparse por los exámenes de acceso los de último año, sino también los de otros cursos.

Los chicos necesitan cerrar sus heridas, pero con adultos viniendo aquí cada día a hurgar en ellas, ¿cómo van a olvidar?

Ya es un dolor de cabeza tener a la madre de Seoeun viniendo cada día, así que me gustaría saber cuánto tiempo tienen pensado seguir actuando así.