28 . Un profesor de la academia de cuando estaban en secundaria
¿Cómo iba a olvidarme de lo que pasó aquel día? No creo que pueda olvidarlo en la vida. ¿Podría tomarme un vaso de agua y hablar despacio?
Juyeon era una estudiante bastante popular en el ámbito de la academia.
Era buena en los estudios, agradable y perfecta.
Realmente yo lo creía, pero un día vino el dueño de la tienda de enfrente de la academia y me contó algo extraño acerca de ella.
Dijo que Juyeon parecía estar acosando a otra chica.
Al principio, pensé que no podía ser verdad y que debía haberla confundido con otra estudiante.
Definitivamente, la Juyeon que yo conocía no era ese tipo de persona.
Aunque no me lo creí, después de escuchar eso presté un poco más de atención de forma inconsciente.
Mientras la observaba noté que algo no encajaba.
Cuando estábamos con ella parecía realmente simpática, pero su reputación entre el resto de los chicos no era muy buena.
Todos eran muy jóvenes, así que es comprensible.
Las relaciones de amistad pueden ser diferentes de lo que pensamos.
Pero Juyeon era un poco… ¿cómo decirlo? Creo que el resto le tenía miedo.
Me dio la impresión de que tenía esa cara oculta. Luego ocurrió aquello.
En la academia había un sistema de becas.
Daban becas especiales a estudiantes con buenas notas, pero al final era solamente una estrategia publicitaria.
Si se reparten becas, ¿no vendrán los mejores estudiantes a nuestra academia?
Y si se matriculan muchos estudiantes buenos se corre la voz.
Juyeon y Seojin tenían exactamente las mismas notas.
En casos así, la beca se divide a la mitad.
Sin embargo, la familia de Seojin estaba en una situación un poco difícil.
Para Juyeon el dinero de la beca era una minucia, pero Seojin tendría que renunciar a la academia de inmediato si recibía sólo la mitad, así que estaba un poco preocupado.
Quería pagar la parte que faltaba de la beca con mi propio dinero, pero como profesor asalariado en la academia también necesito mantener a mi familia, así que no era una decisión fácil.
Por eso pensé en pedirle un favor a Juyeon.
Le conté la verdad de forma directa y con franqueza.
Le dije que la familia de Seojin estaba atravesando dificultades y le pregunté si podía hacer una excepción sólo esa vez.
Le aseguré que, a cambio, informaría de sus excelentes notas igualmente.
Ella lo rechazó de lleno. Me preguntó que por qué tendría que hacer algo así.
Honestamente, me sorprendí un poco. Creí que al menos se lo pensaría, pero ¿qué podía hacer?
En principio, si se negaba no había nada más que pudiera hacer.
Así que le dije que lo comprendía y nos despedimos. Pero esta chica... no sé…
En cuanto terminamos de hablar se fue directa a Seojin y se puso hecha una furia.
Le preguntó que cómo pretendía ir a la academia siendo una pordiosera y parecía haber perdido la cabeza por completo.
Seojin no tenía ni idea del favor que yo le había pedido, pero se fue delante de todos sus amigos a llamarla muerta de hambre y a preguntarle si estaba orgullosa de ser pobre, así que no pude quedarme de brazos cruzados.
La llamé de inmediato y me la llevé a la sala de tutorías.
Le eché una reprimenda preguntando qué se supone que estaba haciendo.
Todavía recuerdo sus ojos con claridad. Me miraba como si sintiera algún tipo de resentimiento hacia mí.
Entonces me preguntó si acaso había dicho alguna mentira.
Yo también me enfadé y le dije un par de cosas.
Le pregunté que de dónde había sacado esos comportamientos y le dije que no era la chica que yo conocía.
Estaba tan enfadado que le conté lo que me había dicho el dueño de la tienda, le dije que otras personas sabían que acosaba a sus amigas y que yo me había enterado.
Entonces me replicó: «¿Te crees que me voy a quedar de brazos cruzados?»
. Sí, en un ataque de ira le toqué en el hombro y le dije que hiciese lo que le diera la gana.
Entonces se le saltaron las lágrimas de repente y se marchó corriendo.
Ya sabéis lo que pasó después de eso. Desde el director a los estudiantes, todos me vieron como a un acosador sexual. Toda esa historia de que le había tocado los pechos. Tengo una hija en la escuela primaria, no soy ninguna basura capaz de algo así…
Me vi forzado a renunciar en la academia y después de eso no pude encontrar trabajo en ninguna otra.
Mi trauma era tan grave que tenía alucinaciones auditivas sólo con ver a otras estudiantes.
Ni siquiera ahora puedo dormir más de tres horas al día porque sigo teniendo pesadillas cada vez que duermo.
¿Contar la verdad? No la he dicho cien, sino un millón de veces.
Yo no fui, pero nadie me creyó. Entonces me di cuenta de algo.
El mundo no escucha la verdad. La gente sólo escucha lo que quiere escuchar.
He oído qué le pasó a Juyeon. Bueno, yo no sé nada sobre el tema, así que no tengo nada que aportar.
Sin embargo, sí que hay algo que me gustaría deciros: no creáis nada de lo que os diga.
Da miedo… Es una chica aterradora de verdad.