8 . El dueño de la tienda 24 horas
Cuando pienso en Seoeun siento una punzada en el pecho. ¿Cómo ha podido terminar así? Puf… sólo puedo decir que el mundo da miedo. No sé qué habrán dicho los demás en las entrevistas que han hecho, pero la Seoeun que yo conocía era una estudiante realmente amable y honesta.
Llevo más de diez años trabajando en esta tienda 24 horas.
Para cualquier dueño de una tienda como ésta el problema son siempre los trabajadores a tiempo parcial.
Durante estos años he cambiado un montón de veces de trabajadores.
No sabría decir cuántos han pasado por aquí, pero seguramente docenas.
Al estar abiertos las 24 horas resulta imposible que yo esté en la tienda todo el tiempo, ¿no?
Los jóvenes que vienen a hacer la entrevista para trabajar en la tienda siempre llegan diciendo que trabajarán mucho y darán lo mejor de sí mismos, pero en realidad hay pocos en los que uno pueda confiar y apoyarse de verdad.
Cuando no estoy se quedan sentados jugando en el móvil o chateando sin importarles si entran o salen clientes.
Algunos hasta se van al almacén a dormir.
Por eso, no podría describir con palabras lo contento que estaba de contar con alguien tan honesta como Seoeun como empleada a tiempo parcial.
Al principio, me preocupaba un poco dar trabajo a estudiantes de instituto.
Se supone que deberían poder hacer sustituciones cuando alguien no se presenta, pero como son estudiantes sus horarios no son flexibles.
Además, al ser menores también hay todo tipo de restricciones.
Por ejemplo, no es fácil asignarles turnos de noche.
Pero Seoeun vino insistiendo en que quería trabajar a tiempo parcial.
Al principio le dije que no lo entendía.
El turno terminaba a las 10 de la noche y me preocupaba una chica yendo sola a casa a esas horas.
Además, sabía lo irresponsables que podían ser los estudiantes dejando el trabajo de repente.
Pero ella me dijo que no me preocupase con una gran sonrisa.
Me explicó que se iría a casa con su madre cuando terminara el trabajo.
Su madre trabaja en un restaurante de barbacoa que hay a la vuelta de la esquina y termina su turno a las diez y media.
Incluso me dijo que trabajaría esa media hora gratis hasta que llegase su madre.
No, por supuesto que no acepté eso. ¿Cómo iba a hacer que la chica trabajase media hora gratis? La dejaba irse pronto cuando podía. Muchas veces la dejaba irse diez minutos antes para que ayudase a su madre a fregar las parrillas y colocarlo todo.
Uno se da cuenta a primera vista. La chica era divertida, sonreía mucho y trabajaba rápido, así que encajaba en el trabajo. Su familia parecía estar atravesando problemas económicos y como justamente me faltaban trabajadores a tiempo parcial decidí contratarla.
Trabajaba bien. Era honesta y alegre. También se portaba bien con su madre.
Me enteré de que las dos vivían solas más tarde.
Resultaba agradable ver cómo siempre mantenía su sonrisa a pesar de las dificultades.
Un día estaba mirando la cámara de seguridad con la aplicación del móvil y vi que un borracho había entrado en la tienda y le puso las cosas difíciles.
Después de eso creo que circuló el rumor de que en nuestra tienda había una chica joven trabajando sola y una estudiante en uniforme escolar se acercó y le exigió que le vendiera cigarrillos. Todavía recuerdo a esa estudiante.
Llevaba un uniforme del mismo instituto que Seoeun y sólo con verla me di cuenta de que estaban discutiendo y le exigía que le vendiera cigarros y alcohol.
Seoeun le decía todo el rato que no, que estaba prohibido.
Así que la otra chica se llenó los bolsillos con chicles, golosinas y chocolates de los que hay en el mostrador y se marchó corriendo.
De verdad, aluciné. Seoeun me dijo que lo pagaría todo porque era amiga suya, pero yo la detuve.
¿Amiga? Sí, claro. ¿Qué clase de persona monta una escenita como esa en el lugar de trabajo de su amiga? Menudo panorama.
Después de ese día pensé que no podía dejar las cosas así. Le pedí al estudiante universitario que hace el turno de la noche que fuese a trabajar una o dos horas antes. Al fin y al cabo, esas cosas pasan menos cuando hay más trabajadores.
¿Eh? ¿La chica con el uniforme escolar? Sí, claro. Nunca borro las grabaciones de la cámara, así que debería estar por aquí. Un momento, por favor.
Veamos… Sí, aquí está. Fíjese. Nada más verlo queda claro que la otra chica lo hace por fastidiar a Seoeun. Llega con su uniforme del instituto y se lleva cerveza y soju, ¿lo ve? ¿Eh? ¿Dice que la conoce, señor periodista?
¿Quién? ¿dice que esta mocosa fue la que hizo que Seoeun terminara así? ¿Sospechosa?, lo que sea, ¿cree que la policía la arrestaría sin motivo? No me puedo creer lo de esta idiota. ¿Me está diciendo que ha estado acosando a Seoeun todo este tiempo?