CAPÍTULO IV #15
—Robert, aparte de Lisa e Iridu... ¿cómo son el resto de tus compañeros?
El comandante de la Keops se encogió de hombros, como no sabiendo qué contestar.
—No sé... Joao, el brasileño, parece buena persona.
Creo que actuaría de forma justa y que tiene una conciencia recta.
La verdad es que le conozco muchísimo menos que a Lisa o a Iridu, pero me da esa impresión.
Es bromista y agradable; no le creo capaz de actuar de forma inhumana respecto a vuestra raza.
Una ventaja que tenemos respecto a él es que está enamorado de Lisa y, como ella estaría de nuestraparte llegado el caso, supongo que él haría lo mismo. Pero no deja de ser una suposición...
Louis, un humano de colonias, habla muy poco; así que es difícil imaginar sus reacciones.
Es correcto y muy educado, tal vez por su ascendencia cultural francesa, ya que Atenea, su planeta natal, fue colonizado principalmente por franceses.
Es curioso oírle hablar en esperanto. Lo hace muy mal, porque en su planeta son tan chauvinistas que sólo hablan francés.
Me resulta difícil decirte más cosas de él. No sé... no parece malo.
John es un replicante genético. Es extraordinariamente inteligente; un superdotado, como todos los replicantes.
Pero, si Louis es callado, él lo es aún más.
No tengo ni idea de cómo actuaría. En esta misión ha demostrado ser eficiente y trabajador; no ha dado ningún problema con su comportamiento. Pero... ¿quién sabe?
Respecto a Elías... ¿qué te puedo decir que no imagines?
Es un androide revestido de piel sintética; completamente artificial.
Un robot puro, no un cyborg con cerebro humano.
Por ello no tiene, al menos en teoría, conciencia propia.
Solo actúa según los criterios y prioridades de conducta que le fueron programados durante su fabricación.
Sin embargo, los androides de última generación tienen unos cerebros electrónicos tan sofisticados que no se alejan mucho de la inteligencia humana.
A veces, toman decisiones que no son completamente lógicas y se dejan llevar por impulsos no muy diferentes a los nuestros.
Algunos expertos en cibernética aseguran que están desarrollando un cierto grado de conciencia. Quizás sea cierto...
Lo que está claro es que, si actúa únicamente movido por sus prioridades de programación, la primera de ellas será defender a todo ser humano al que sirva de cualquier peligro, real o potencial. Fue creado con la misión de servir y proteger a humanos y chevianos.
Además, esta programación es extensible a toda la humanidad o, mejor dicho, a toda nuestra civilización.
Si sus circuitos de lógica deducen que vuestra raza es una amenaza potencial o real para la Liga Interplanetaria, para la supervivencia de humanos y chevianos en la Galaxia, actuará contra vosotros.
Y lo hará sin piedad; sin dejarse influenciar por ningún sentimiento de compasión hacia vuestra forma de vida.
Por desgracia, esto te incluye a ti; y por eso me da miedo su reacción si descubre la verdad. En cualquier caso, no deja de ser una teoría que actúe realmente así, si llega el caso...
Por otraparte, los androides son fieles a sus jefes y Elías está bajo mis órdenes directas. Al ser yo el comandante de esta nave, debería obedecerme a mí antes que a ningún otro tripulante de la Keops. En caso de conflicto de prioridades de conducta no sé cómo respondería...
En todo caso, si se pusiese en nuestra contra, sería un enemigo extraordinariamente peligroso; el peor de todos. Nos podría partir el cuello con una mínima presión de su mano mecánica. Además, como puedes imaginar, no es suficiente pegarle un par de tiros para dejarlo fuera de combate...
Para que te hagas una idea de su poder, te contaré que Elías estuvo, antes que en el Grupo de Rescate, destinado en la Policía Interplanetaria.
Intervino en la liberación de unos rehenes secuestrados por el grupo Resurgir Fascista Universal en el puerto espacial de Al-dem-Ghufsar.
Sin utilizar armas de fuego acabó él solo con los cinco terroristas.
Recibió más de doscientas balas explosivas; una granada de metralla giratoria le arrancó un brazo y le sacó uno de sus ojos mecánicos.
Quemaron con un lanzallamas su piel sintética hasta dejarle sólo el esqueleto metálico.
Pero, poco después, apareció ante las cámaras de los reporteros de la "Space-Televisión" luciendo su osamenta de metal y con la cabeza del jefe del comando en la única mano que le quedaba. Se la había arrancado de cuajo...
Un mes después estaba completamente restaurado, como lo ves ahora.
Su extraordinario poder puede sernos útil contra Igor y los otros, según como se desarrollen los acontecimientos, pero también puede ser muy peligroso para nuestros intereses y para nuestras vidas.
—Mejor que se ponga contra nosotros... —dijo Diana con un hilo de voz, visiblemente asustada por el relato de su interlocutor.
—¿Cómo...?
—Sí... mejor que no se entere de la verdad —respondió éste.
—Ese es el verdaderamente peligroso. Tanto como Igor, pero por el otro lado. Tal vez incluso más... Es un verdadero hijo de puta.
—¿Para tanto...?
—Para más. Es pendenciero y violento; un egoísta absoluto, incapaz de hacer nada por nadie.
Pero lo peor de todo es que no tiene escrúpulos.
En toda mi vida no he conocido a nadie tan capaz de hacer mal a los demás sin plantearse el más mínimo remordimiento.
Estoy seguro de que tiene menos sentimientos que Elías.
—Pero es humano... ¿no?