Capítulo 14 “Leviathan” #2
-Lo…lograste Cassiel, ¡¡lo hiciste!!- Zerachiel dio brincos de la emoción al ver que el demonio logro retener a la serpiente.
Helzion dio un suspiro de alivio al ver que esa serpiente por fin había sido mantenida quieta, bajo su arco, sintió como aquellas gotas filosas dejaron de aparecer, su adrenalina bajo y por fin sintió ese dolor que todas esas agujas pequeñas le había provocado, miro su brazo derecho, logrando ver como esas gotas habían perforado su saco, comenzando a quitar algunas de esas agujas perforantes mientras su sangre dorada comenzaba a salir.
Pero un golpe fuerte hizo que todo su cuerpo se plasmara contra el agua, ni siquiera logro reaccionar, todo se volvió borroso, quedo unos segundos ahí, tratando de volver a reaccionar por ese golpe.
Aquella serpiente su cola lo golpeo para así caer al agua, evitando que le siguieran dando flechas con esas runas que lo debilitaban poco a poco.
- ¡Helzion! - Naya trato de ir, pero fue detenida abruptamente, sus alas aun no estaban totalmente secas ni listas para alzar al vuelo
Zera escucho los gritos de preocupación de varios ángeles y como no, su líder cayo, miro a todos lados, miro a los astrólogos, ocupados en mantener a la serpiente quieta, miro a todos los demás, heridos por aquellas gotas perforadoras y delgadas, respiro agitado con cada segundo que pasaba, sabía que solo uno podía salvarlo y era él.
Ethan lo miro, también supo lo que debía hacer
-Tú puedes…- Ethan le dijo a su ángel, ambos se miraron a la distancia, Zerachiel asintió
Zera ágilmente subió a una roca alta que había ahí, sintiendo las gotas caer en su rostro y empezar a mojar su cabello, sentía la mirada de todos, sintió la brisa, aquella amiga que no veía hace mucho tiempo, podía sentir como la abrazaba, un abrazo de bienvenida, respiro profundo, recordando aquella vez que estaba en la orilla de esa nube en la que solía vivir, con miedo de caer al vacío, miro a su alrededor, aquello que tanto le tuvo miedo ya no se encontraba, si caía sabía que caería en la arena o el agua, ya no había nada desconocido, nada misterioso.
Miro aquella serpiente, vio como esos ojos gigantescos lo miraban directamente, su mirada fue tan familiar, como si dos conocidos se estuviesen volviendo a ver, esa mirada solo duro unos segundos pues las pupilas de esa serpiente se achicaron, algo se había dado cuenta, comenzó a moverse tan frenéticamente, con tanta desesperación, eso hizo que se sobresaltara Zerachiel, sintió como la brisa fuerte volvió y aprovecho para correr a la orilla de esa roca y saltar, sin pensarlo, abrió sus débiles y chicas alas, Zerachiel no cayo, aquella brisa lo hizo incluso volar aún más alto, tan alto que hizo que se asustara aquel ángel pequeño.
Zerachiel agito sus alas, no podía ver a Helzion y solo rezaba que este lograse reaccionar para que nadara hacia el exterior. Fueron unos duros segundos de tensión, tratando de buscar a aquel líder de los ángeles caídos.
Hasta que aquella cabeza y brazos salieron, dando bocanadas de aire, Zerachiel de inmediato voló hacia él con velocidad tomándolo de las manos y logrando sacarlo del agua, pesaba más que él, pero aun así su velocidad al volar no bajo.
Helzion tosió varias veces antes de darse cuenta quien era el que lo salvo, Zerachiel, aquel pequeño ángel que nunca lo vio volar hasta ahora, mirando como sus pequeñas alas brillaban con las gotas de la lluvia, esa mirada determinante, se veía tan poderoso, como si fuera algo más que un simple ángel.
Logro llevarlo hacia los demás nuevamente, Kezef lo miro con tanto orgullo, tanto que le dio más valentía de la que tenía.
-Terminemos con esto- menciono Zerachiel con fuerza y valentía quien seguía aún volando, alzo su mano mostrando aquellas flechas que le quito a Helzion, le había robado sus flechas - Iré a encajarle esas flechas, debo aprovechar que sigue quieto
-Zera…ten cuidado…-Kezef lo miro preocupado, su amigo solo asintió, volando hacia aquel demonio que detuvo sus movimientos brucos al ver aquel ángel volar justamente frente a el
-Leviathan…sé que estas enojado, pero…, no podemos dejar que esto siga- menciono Zerachiel con un nervio dentro de él, volando esta vez hacia el cuerpo de la serpiente, parándose encima de él y viendo como encajar aquellas flechas, encajo la primera moviendo un poco una escama dejando ver su piel blanda, la serpiente se movió un poco al sentir ese dolor punzante, Zerachiel casi pierde el equilibrio y sin perder el tiempo decidió encajar el otro.
Aquella serpiente no podía dejarse, volvió a moverse bruscamente, Zerachiel cayo y solo se agarró de una de las escamas con fuerza.
Los astrólogos y Kezef trataron de mantener quieto nuevamente esa serpiente, pero aquella había vuelto a cristalizar dos grandes cuerpos de agua, haciendo uno filosos picos y mucho más grandes, encajándolos con fuerza sobre las cadenas y rompiéndolas al instante, todos se preocuparon y se pusieron alerta.
De ahí, todo se volvió lento, nadie podía hacer nada, no podían volar hacia la serpiente pues todo paso tan rápido. Leviathan se movió tan fuerte que Zerachiel se zafo del agarre, volviendo a volar gracias a la brisa que lo salvo.
Pero no pudo hacer nada más pues apenas alzo la mirada solo vio como aquel hocico de la serpiente ya se estaba dirigiendo a él, sus pupilas se achicaron mientras escuchaba los gritos de todos alertándolo, pero no podía hacer nada, su cuerpo estaba paralizado, mirando aquel vacío que esa serpiente tenía dentro de él.
Y sin mucho que hacer, sin escapatoria y sin evitar el destino.
Leviathan se tragó a Zerachiel enfrente de todos.
-¡¡Zera!! - grito Ethan quien quería correr hacia su ángel, pero Olivia lo abrazo con fuerza evitando que saliera, ambos comenzaron a sollozar con dolor tras ver todo eso.
-¡¡Zerachiel!!- Kezef grito también, sus ojos se cristalizaron y su corazón se volcó en terror, no quería creer lo que estaba viendo, cayo de rodillas, gruesas lagrimas salieron de él
Leviathan miro aquel grupo de ángeles y sin nada más que hacer, volvió a sumergirse al agua, llevándose la luz de varios junto a él.
La pesadez en ese grupo se hizo venir, dos seres se encontraban arrodillados sobre el suelo llorando fuertemente, soltando un dolor tan inmenso, aquel niño estaba aferrado a los ropajes de la joven, llorando y diciendo que nada de esto ocurrió, que todo era un sueño, Olivia solo abrazo con fuerza al niño mientras una lagrima salía de ella.
Los lideres solo cerraron sus ojos en pesar, sintiendo la culpa comenzar a carcomerlos, por su culpa aquel arcángel arraso el territorio de Leviathan y ahora el Estrodemon tomo justicia a su manera.
¿Había algo más que hacer al respecto?
El eco de las gotas caer era lo que hizo despertar a los ojos amarillentos, su cuerpo estaba acostado en la nada misma, todo era tan oscuro, tan confuso y misterioso, aquellos ojos miraron a todos lados antes de levantarse poco a poco, su cabello castaño seguía goteando por lo mojado que estaba.
Zerachiel estaba confundido, se levantó confundido, dando unos cuantos pasos hasta que una melodía comenzó a invadir sus orejas era el sonido de un arpa una la cual extrañamente se escuchaba vacía, solitaria, como si faltase otro instrumento para acompañarla.
Aquel ángel comenzó a caminar con sus pies desnudos, sintiendo como aquel piso inexistente estaba mojado, como si estuviera caminando por el agua, aunque a la hora de bajar su vista, solo había oscuridad.
- ¿Crees que se ha servido justicia? - una voz a la lejanía se logró escuchar, una voz que llamaba indirectamente a Zerachiel a que se acercara.
-…Fui atacado, ¿eso es justicia? - Zerachiel hablo, siguiendo, caminando, de pronto, el sonido de una cascada se hizo más presente
iguió su camino con cautela, sin idea de que era lo que le esperaba o a donde tenía que llegar, no sabía que pasaba, todo este camino era algo tan simbólico, pero a la vez confuso.
Aunque no pudo divagar más pues la música se hizo más fuerte, la cascada se hizo visible y sus pies se detuvieron abruptamente al ver aquella escena tan mágica.
Parecía un pequeño oasis en el desierto, tenía una cascada donde caía agua de un lugar indeterminado, el ángel miro hacia arriba para saber de dónde provenía, pero solo vio como aquella cascada se alargaba hasta dejarse ver por la misma oscuridad.
Extrañado decidió adentrarse a aquel lugar, sus piernas dejaron de tocar esa agua invisible y volvieron a sentir esa sensación de vegetación en sus pies, la vegetación era tan hermosa, pero él no saber la razón del como creció vida en un lugar como este les daba un toque único a esas plantas.
Aquella melodía de arpa seguía, haciendo que el ángel con más curiosidad caminara a paso rápido para encontrar el causante de esa hermosa tonada, movió un par de plantas grandes que obstruían su paso y ahí vio una gran laguna tan bella y cristalina rodeada de plantas.
-Me amarga la forma en que nos volvemos a encontrar…- era un ángel, quien sostenía la misma arpa que ha estado sonando en todo este momento, sentado ante las orillas de una gran laguna
Aquella voz podrá sonar diferente, pero Zerachiel sabía perfectamente quien era, solo que jamás pensó ver a aquel Leviathan antes del desastre, antes de que se volviera un Estrodemon.
-Leviathan…- Zerachiel menciono aquella voz con una calidez, como si aquel ángel fuese un amigo tan lejano
-Has cambiado…, al ver tus ojos sé que ya sabes la verdad…- Leviathan dejo aquella arpa a un lado, levantándose para acercarse a Zerachiel, el pelo de Leviathan era tan azul y brilloso, como el agua cristalina.
Aun así, con toda la dulzura de la voz y la tranquilidad del ambiente, Zerachiel no dejo que Leviathan se le acercara.
-Como es que…, tu apariencia - Zerachiel miro fijamente al ángel, el cual su expresión serena no cambio
-Aquella serpiente no es más que toda mi furia, rencor y sed de venganza transformado en un ser, es mi demonio…y yo, bueno que te digo, soy yo… -