Capítulo 14 “Leviathan”
-Laylah, ¡no hay tiempo, nos necesitan! - uno de los ángeles saco del transe a la joven ángel, Laylah dio un último vistazo preocupada
Varios ángeles ya habían sacado al grupo de las olas salvajes, llevándolos a un lugar seco.
-Leviathan…donde…donde esta - Helzion trato de levantarse, pero aún seguía mareado por el golpe que se dieron en contra de las mareas
- ¡jefe!, tranquilo…, necesita un momento para recuperarse - Laylah se acercó a Helzion quien lo ayudo a sentarse - Leviathan llego hace unos minutos…, no sabemos a dónde se fue…
Helzion no pareció estar más tranquilo con esas palabras, pero aun así se decidió tomarse un pequeño momento en establecerse, una vez que su mente dejo de dar vuelta fue cuando por fin logro estar más consciente de su alrededor.
- ¿Llegamos a tiempo? - fue lo único que pregunto una vez más compuesto
-Solo heridos señor…- uno de los ángeles encargados de asistencia médica respondió de inmediato, quitándole un gran peso a la espalda del líder.
-Por mis estrellas Cassiel, para la próxima trata de hacernos llegar a tierra…- Eban comento con queja, secando una de sus alas
Aun que el grupo que rodeaba al demonio acuático no se veía consternado, los demás ángeles que no sabían del contexto se pusieron tensos y agresivos una vez vieron a Cassiel recomponerse.
-El viene con nosotros…- Naya aclaro antes de que algún ángel se le fuera encima al pobre demonio - estamos…a mano…
- ¿Dicen que Leviathan se fue? -Adthor se dirigió a unos de los ángeles que estaba cargando armas
-Probablemente…, fue extraño, se hundió en el agua y hasta ahora no ha vuelto…- respondió el otro ángel, tampoco entendiendo bien todo esto
- ¿Se metió al agua? - Cassiel cuestiono, para luego levantarse de inmediato- Rápido, debemos de…
Pero no pudo acabar su aviso, un temblor nuevamente los hizo entrar en alerta, y de pronto aquella serpiente había salido nuevamente, la parte blanda donde antes lo habían atacado se encontraba totalmente curado, al haberse sumergido lo ayudo a sanarse por medio del agua.
- ¡Cuidado! - Adthor menciono antes de que grandes picos gruesos y filosos, 20 veces mayor que aquellos ángeles, impactaron contra la arena, incluso cayendo tan cerca de la cueva que hizo retumbar todo el lugar dentro.
Leviathan manipulaba los cuerpos de agua cambiando sus estados físicos al punto de volverlos sólidos, tomando esa figura de un pico filoso, aquellos ataques comenzaron a impactar en todas zonas, obligando a los ángeles a retroceder para cubrirse de los ataques.
- ¡¡Astrólogos!!- Helzion no tardo en tomar el mando del líder, gritando las ordenes fuerte y claro.
Los ángeles con libro en mano corriendo para ponerse enfrente de todos los ángeles. Eban recompuesto se dirigió al frente haciendo un movimiento con su mano, aquel libro comenzó a flotar brillando con intensidad del color que representaba la magia de aquel ángel, el morado.
Los demás ángeles hicieron lo mismo, comenzando a susurrar cosas al conjunto, varios círculos cerca de Leviathan se comenzaron a formar, círculos hechos de runas antiguas.
De esos circulo emergieron largas y gruesas cadenas que lograron amarrar aquella criatura con precisión, haciéndolo casi tocar el suelo arenoso.
Los astrólogos sintieron un fuerte peso al lograr encadenarlo, notando como estos comenzaban a emplear más fuerza para mantenerlo quieto, Eban al ver que aquel movimiento funciono, miro a Helzion nuevamente, asintiendo con su cabeza, luz verde para el siguiente movimiento.
Laylah en compañía de Adthor terminaron de escribir unas runas en varios papeles que se suele usar en pergaminos para seguidamente empezar a pegarlos alrededor de flechas, mismas que se les proporcionaron a los ángeles que estaban medianamente curados, aunque no en su totalidad.
-Recuerden, no buscamos matarlo por más que nos ataque, estas flechas lo pondrán en estado pacifico- Helzion hablo con aquellos ángeles que ya tenían sus arcos preparados, Helzion hizo aparecer un arco igualmente y comenzó a liderear aquel grupo, poniéndose en posición cada uno formando un círculo alrededor del demonio que trataba de deshacerse de esas cadenas pesadas
Los ángeles empuñaron sus arcos usando su vista tan buena cual águila, cada uno respiro profundo y observo con precisión el lugar donde apuntaría, acomodando sus arcos para que así la brisa que había los ayudase a que el tiro fuese más preciso.
-AHORA- Helzion grito
Todos en conjunto tiraron las flechas, las cuales comenzaron a brillar al lograr encajar en la piel de la serpiente, perforando las escamas que tenía, aquellas runas comenzaron a activarse y su aura verdecida comenzó a impregnar en todo el cuerpo de aquella serpiente, Leviathan comenzó a agitarse aún más, los astrólogos ya tenían sus pies enterrados en la arena por toda esa fuerza que trataban de sostener.
-Lo lograron- Adthor miro como el Estrodemon comenzaba a agitarse brusco, estaba reaccionando a las runas
Cassiel se quedó en silencio observando fijamente, su cuerpo estaba tenso, listo para lanzarse a la ayuda apenas se muestre la oportunidad.
Olivia miro directamente aquella serpiente, logrando ver algo dentro de este, algo que provoco que diese un suspiro de sorpresa, Kezef escucho eso y sintió el sobresalto en ella mirándola confuso.
-Hay algo dentro de él…-comento Olivia, refiriéndose a aquella gigantesca serpiente
- ¿Algo…? ... ¿es algo malo? - Olivia se quedó pensando no sabiendo que responder ante eso
-Es como si…hubiese algo más dentro de él, no sé qué sea…, es una energía que no logro ver…- Olivia siguió mirando a la serpiente, tratando de ver sobre esa energía extraña
-…podría ser…, ¿energía de ángel? -menciono Kezef pensativo, mirando aquella serpiente que seguía haciendo un esfuerzo por mantenerse recto.
Leviathan decidió no dejarse servir volviendo a rugir, las gotas de lluvia comenzaron a solidarse y volverse filosas, eran tan finas que parecían pequeñas agujas cayendo a una velocidad constante, los ángeles que estaban a su alrededor rápidamente comenzaron a sentir esos dolores agudos para después ver como aquellas gotas de lluvia se incrustaban en su piel, algunos hasta perforando la ropa que tenían, rápidamente ese dolor se volvió insoportable obligándolos a tener que resguardarse, al igual que aquellos ángeles que estaban en la arena apoyando desde la lejanía.
Los astrólogos también fueron afectados pues pequeñas gotas se incrustaron en su cuerpo, especialmente sus manos, distrayéndolos por segundos, segundos que la serpiente marítima aprovecho para aflojarse de esas cadenas y comenzar a hacer fuerza para sumergirse, Helzion noto esto.
-¡¡No dejen que se sumerja!!- Helzion grito aun estando al aire, era el único que seguía perdurando en el aire, con dolor saco otra flecha y apunto, preparado para darle más dosis
Los astrólogos volvieron a retomar sus posiciones e hicieron más fuerzas, pero de pronto comenzaron a temblar, no podían mantenerlo, era como un juego de la soga, Leviathan estaba teniendo más ventaja, haciendo inevitable que se sumergiera.
Los ángeles no iban a poder resistir más, en cualquier momento tendrían que ser obligados a soltar a aquella bestia, tenían que hacerlo por su propio bien.
De pronto el cielo se abrió y un sonido estruendoso hizo a los ángeles resguardados voltear hacia el cielo, sin saber ahora que es lo que se avecinaba.
Como si una estrella caída se tratase, un brillo amarillento comenzó a descender hacia ellos a una velocidad increíble hasta que se golpeó contra el suelo arenoso, levantando la arena por tal impacto
- ¿Ahora qué? - Laylah se quejó, mirando impaciente a la cosa extraña que cayó del cielo
-Ethan…- Olivia fue la primera en reconocer al humano, quien parecía apenas levantarse con dificultad
Helen y un par de ángeles fueron enseguida a por Ethan y Zerachiel quien parecía estaba protegiendo a Ethan con su cuerpo para amortiguar el golpe.
-No…no hay tiempo…- Zerachiel se levantó, mostraba signos aun de mareo
Pero se apartó de los ángeles apenas escucho los quejidos de los astrólogos que seguían manteniéndose en sus posiciones reteniendo al Estrodemon, la adrenalina volvió a invadir en todo el cuerpo.
Dejo a su humano a cargo de los ángeles que llegaron a la ayuda, y su vista se enfocó enseguida en el demonio. Ambos se miraron fijamente, Cassiel supo todo lo que ese ángel amarillento le quiso decir.
Así que solo hizo falta que Zerachiel extendiera la mano hacia el demonio para que este la aceptara de inmediato, fue como una corazonada, una que solamente solía sentir con su rey Leviathan.
Zerachiel y Cassiel corrieron juntos hacia los astrólogos, ignorando el dolor agudo de las agujas cayendo aun constantemente.
-Respira…, tú puedes…- Zerachiel le aseguro a Cassiel, quien este solo respiraba agitadamente
-Porque…, porque tengo esta corazonada, ¿por qué siento esta necesidad de hacerte caso?, ¿de confiar en ti? - Cassiel miro a Zerachiel tratando de encontrar la respuesta en sus ojos.
-…no lo sé, pero eso no importa, Cassiel te necesito…- Zerachiel lo miro más fijamente, necesita la magia oscura.
Solo así tendrán una chance, su magia será un poco más fuerte para retener a Leviathan.
Cassiel solo asintió, y se concentró.
Círculos negros comenzaron a formarse en la arena, ángeles al ver eso se sobresaltaron, cadenas negras y gruesas, más gruesas que las de los astrólogos, salieron disparados hacia el cuerpo de la serpiente, notándose aquella fuerza descomunal que lo atrapo, la serpiente aun así trato de luchar, pero no pudo mantenerse, aquella parte que esas cadenas negras lo amarraron lo obligaron a que cayera, quedándose quieta en la arena mientras las cadenas lo amarraban con más intensidad.
Cassiel muy dentro suyo se sintió culpable de ver a su rey en esta forma, pero sabía que estaba haciendo un bien, quizás esto sea una traición a ojos de Leviathan, pero solo espera que lo entienda en el futuro.