Capítulo 13 “Regreso a casa” #4
Pero el ruido de un vidrio romperse lo salvo de aquella situación, todos dirigieron su mirada al gran ventanal circular misma que había sido rota por un ángel que entro de improvisto al lugar.
- ¡Aléjate del ángel, Miguel! - era Elyon, quien con velocidad corrió para ponerse enfrente de Zerachiel, protegiéndolo
- ¿Elyon? - a pesar del tiempo, Zerachiel recordaba perfectamente a aquel ángel.
-Bienvenido de vuelta, Zerachiel, me gustaría gustado que tuvieras un mejor regreso que este…- Elyon miro de reojo de Zerachiel
-Créeme ahora que estas tu aquí, esto es mejor…- Zerachiel se ocultó más detrás de Elyon, tal vez si haya más esperanzas de escapar.
Miguel se quedó viendo fijamente a Elyon sin retroceder, pero ni avanzar para atacar, solo hubo un silencio, uno que interrumpió el mismo arcángel.
-Creí que ya habías entendido que todo esto es una mala idea Elyon…- Miguel hablo con esa voz calmada- Nuevamente estas aquí, postrando tu vida en sacrificio por otros ángeles
-Jóvenes ángeles, ¡se te olvida ese detalle!, ellos apenas están aprendiendo lo que es ser un ángel - en un movimiento logro sacar su espada, que tenía un diseño más parecido a la esgrima - ellos necesitan alguien que los proteja, así que aquí estoy…
Miguel no pareció sentirse atacado o amenazado ante la valentía del ángel, avanzando aún más mientras sus demás hermanos también se acercaban
- ¿Crees que puedes ganar esta pelea? - Miguel cuestiono
Pero Elyon no respondió atacando a Miguel sin dudar, el arcángel bloqueo el ataque y ambos comenzaron a combatir
- ¡Zerachiel, huye!, yo puedo detenerlos - Elyon gruño mientras trataba de mantenerse ante el mismo nivel que Miguel
Zerachiel corrió hacia la puerta principal, pero un fuerte ruido lo hizo detenerse y voltear atrás, viendo como Miguel había pateado a Elyon haciéndolo estampar contra la pared con fuerza.
Elyon no iba a poder combatir solo con los arcángeles.
“No harás la diferencia Zerachiel, mejor corre, Elyon quiere esto…”
Sus manos se dirigieron a la puerta, pero rápidamente se alejó de ella, su mirada se volvió determinada, sus manos se apretaron en puños.
“No…, es hora de dejar de pensar así, ¿quieres proteger a los que amas? Entonces debes pelear, Zerachiel”
Raguel se lanzó contra Zerachiel, pero logro esquivarlo y como si fuera automático, contrataco dándole un golpe, no fue fuerte comparado a el del arcángel, pero fue lo suficiente para confundirlo.
Zerachiel empujo su cuerpo contra Raguel, tumbándolo por completo en el suelo, una vez con el camino libre, corrió hacia Elyon, pero Uriel lo detuvo con un ataque de fuego.
- ¿Quién te crees que eres? - Uriel, con sus puños bañados en flamas comenzó un ataque de puños con Zerachiel quien trato de esquivarlos lo mejor que podía, pero varios lograron rozarles dejándole quemaduras graves.
No fue hasta que Uriel lo golpeo en el estómago que soltó un llanto de dolor, no solo había recibido un fuerte golpe, sino que también una gran quemadura. Cayo de rodillas en estado fetal tratando de tragarse el dolor, pero Uriel no lo dejo, tomándolo del cabello, obligándolo a mirar
-Te hice una pregunta - Uriel hablo seco
Zerachiel respiraba con fuerza, lleno de adrenalina, todo su cuerpo comenzó a estremecerse, pero ya no de dolor, si no de rabia, podía sentir la energía que estaba conformado su sangre comenzar a aselarse,
-No me toques…- Zerachiel murmuro, Uriel solo frunció el ceño,
- ¡Contéstame! - Uriel demando, volviendo a tomar a Zerachiel del brazo con fuerza
De pronto, chispas brillantes comenzaron a rodear el cuerpo de Zerachiel y sus ojos se iluminaron de un amarillo electrizante.
-¡¡No me que toques!! - grito Zerachiel, ensartando un golpe fuerte que mando a volar al arcángel al otro extremo de la habitación.
Los demás arcángeles que estaban ocupados con Elyon se detuvieron al escuchar a su hermano Uriel golpear con la pared.
Raguel solo se enfureció más, hizo aparecer su gran lanza de hielo y fue directo a atacar al pequeño ángel que parecía estar concentrado con el arcángel caído.
Raguel hizo un ataque letal y rápido.
Pero en vez de escuchar el crujir de los huesos y piel, solo escucho el choque de dos metales.
-No puede ser…- Gabriel murmuro entre dientes, por primera vez en mucho tiempo sintió un escalofrió recorrer su espalda.
Zerachiel había bloqueado el ataque del arcángel con una espada, tan brillante y pura, la magia que entonaba esa espada solo era vista en las armas que los arcángeles cargaban. Zerachiel había creado su propia espada, su arma de arcángel.
La mirada de Zerachiel era dura, filosa, nada salió de su boca más que los gruñidos de esfuerzo por contener la fuerza de Raguel, desvió la lanza y corrió hacia Elyon.
Gabriel no dudo en quitarse del camino evitando un encuentro con Zerachiel, pero en cambio Azrael si decidió intervenir, poniendo su gran guadaña en el camino del ángel.
-Mira nada más…, has despertado después de tantos años…- Azrael susurro, viendo fijamente los ojos brillantes de Zerachiel
-Ustedes han provocado esto…, no entiendo sus razones, pero si mi destino es detenerlos, ¡entonces lo hare! -Zerachiel ataco al arcángel, la adrenalina estaba en su mayor punto, haciendo que el cuerpo del ángel se moviera rápido, fuerte, preciso.
La espada que sostenía brillaba como el sol mismo, rociado de la magia pura que Zerachiel por fin comenzó a sacar, cada golpe que daba se escuchaba como un trueno en una tormenta, su magia era tan electrizante y fuerte, ni siquiera Azrael entendía de donde sacaba el pequeño ángel tanta fuerza.
Todos los arcángeles estaban ahora a la defensiva, viendo tensos y preparados cualquier ataque de ese ángel, aquel momento Elyon lo aprovecho y aunque sus costillas doliesen como nunca, se volvió a levantar, atacando nuevamente a Miguel que se encontraba distraído.
- ¿Quién te crees que eres, atacándome en mis espaldas? - Miguel miro indignado a Elyon, dando un golpe que hizo a ambos separarse y tomar distancia
Elyon movió su espada, agarrándolo con más fuerza y volviendo a atacar, en cada ataque que daba, sentía como su cuerpo se debilitaba más, tal vez Zerachiel pueda mantenerse ante el nivel de los arcángeles, pero Elyon era un simple ángel.
- ¡Zerachiel!, ¡es hora! - Elyon grito, y como si hubiesen planeado todo esto telepáticamente, Zerachiel lo comprendió.
En un ataque de Azrael, Zerachiel se deslizo, esquivando la guadaña y dándole tiempo de correr para escapar.
Elyon dio con sus últimas fuerzas un empujón que hizo separarse del arcángel, con angustia abrió sus alas y corrió hacia Zerachiel, tomándolo debajo de los brazos y saliendo por el mismo lugar de donde entro, el ventanal.
Los arcángeles no los siguieron, lo cual les dejo una sensación horrible en el estómago a los dos ángeles, pero no se concentraron en eso, habían escapado y Zerachiel tenía que regresar con sus compañeros.
Pasaron minutos de vuelo hasta que finalmente llegaron a la parte más alta de la academia, Elyon estaba al borde del colapso así que muy apenas llegaron al borde, cayendo ambos al suelo ante un aterrizaje débil.
Zerachiel sentía como la adrenalina se le iba de su cuerpo, sintiendo cada golpe, corte y raspón que se consiguió en esa pelea.
- ¿Zerachiel? - fue lo primero que escucho el ángel, y de repente todo le dejo de doler.
Era Ethan, quien estaba ahí, a solo unos metros lejos.
¡Ethan! - Zerachiel podía sentir como su cuerpo volvía a retomar fuerzas para acercarse a su humano, abrazándolo con tanta fuerza- estas bien…, por mis estrellas, estas bien
Estuvo unos segundos antes de separarse del abrazo mirándolo más fijamente de arriba abajo
-Espera, ¿Qué haces aquí? - Zerachiel pregunto, sin comprender como Ethan, siendo un humano estaba en el cielo
-Eso es porque los arcángeles te hicieron una trampa Zerachiel…- Palight hablo, acercándose, al contrario
-Palight…, Palmerlight, es…están aquí…- los ojos del pequeño ángel se pusieron brillosos, hace tiempo que no veía a sus mentores
-Los arcángeles abrieron el cielo para recuperar a todos los ángeles de la guarda, pero no era más que una excusa para poder traerte aquí también…
- Palmerlight termino la explicación de su hermana, viendo a Elyon y ayudándolo a sostenerse - tu humano al compartir aquel hilo dorado fue arrastrado hasta aquí también…
-Nos alegra verte de nuevo Zerachiel, con solo mirarte puedo saber que has logrado varias cosas…- Palight hablo con ternura, viendo al ángel que aun sostenía a su humano
-Nos gustaría que te quedaras un poco más…, pero ellos te necesitan, ¿cierto? - los tres ángeles adultos miraron a Zerachiel, esperando su respuesta
-Si…, así es…- Zerachiel asintió, sosteniendo aún más fuerte a Ethan.
Escapo de los arcángeles, supo la verdad del por qué lo están persiguiendo, pero esto aun no acaba, no acabara hasta que todos sus seres queridos estén a salvo y seguros.
Tiene que enfrentarse a Leviathan.