Capítulo 13 “Regreso a casa” #3
Recuerda haber estado justo en el lugar donde Laylah le pidió que se quedara, claramente que se iba a quedar, no es tan loco como para rebelarse y hacer lo que quiera, pero de un parpadeo a otro, estaba aquí, en una habitación lleno de ángeles que se movían de un lado a otro.
Ethan se sentía abrumado, sabía que ningún ángel se habia dado cuenta de su presencia por andar concentrados en otras cosas, pero en algún punto lo harán.
“¿Debería pedirles ayuda? Pues claro que si…, son ángeles, obviamente van a ayudar a un pobre humano”
Sus pensamientos lo calmaron hasta que un ángel que se encontraba centrado en los papeles que tenía a la mano llego.
-Muy bien…Zerachiel, necesito que te reportes a la sala…- el ángel soltó un chillido apenas vio a Ethan-
- ¡Necesito su ayuda, no…no sé cómo llegue aquí, necesito regresar a casa! - Ethan no perdió el tiempo, hablándole directamente al ángel que solamente entro en más pánico al ver cómo le hablaban directamente a el
El ángel se quedó en silencio viendo a todas partes, Ethan lo miró fijamente, casi suplicándole con los ojos de que lo ayudase.
- ¡Un humano! ¡Llego un humano! -el mismo ángel no dudo en gritar, alarmando a todos los demás ángeles que estaban ahí, mirando al humano.
Ciertamente ver todo un grupo de ángeles a tu alrededor no deberían de causar algún tipo de miedo, pero Ethan muy dentro suyo sentía que algo estaba mal, algo malo le estaba por pasar.
-Llamen a los encargados, diles que tenemos un código ‘Adán’- Ethan logro escuchar a uno de los ángeles hablarle a otro para seguidamente irse de la habitación
-Yo…yo no vengo a hacerles ningún daño, ¡lo juro!, ni siquiera sé por qué estoy aquí…- Ethan trato de bajar los nervios de los ángeles, pero estos ni siquiera lo estaban escuchando
- ¿Dónde está su ángel? -varios ángeles comenzaron a dar investigaciones en las computadoras que habia en la habitación
-Esto es imposible, ¿cómo un humano está aquí? ¿Cómo puede vernos? - otros ángeles se acercaron más a Ethan, rodeándolo completamente
Mas y más preguntas comenzaron a inundar el lugar, mientras otros ángeles trataban de comprender que fue lo que paso, otros solamente se seguían cuestionando más y más a Ethan, lamentablemente había más ángeles paranoicos que ángeles tratando de comprender realmente que sucedía.
-Debemos llevarlos con los arcángeles ellos sabrán que hacer con el - uno de los ángeles dio la idea
-Es demasiado peligroso que un humano este aquí, tiene que estar en manos correctas-
Todos los ángeles comenzaron a empujar y jalar a Ethan, comenzando a arrastrarlo a un lugar que ni él sabía cuál era, los latidos del corazón comenzaron a acelerarse, entendía que los ángeles estaban tratando de hacer algo bueno, pero Ethan sabía lo que eran los arcángeles, y no quería imaginarse si se dan cuenta que él está aquí.
-No…no por favor, solo díganme como regresar a casa y me iré, lo juro - Ethan ya se encontraba en los pasillos de ese gran lugar, donde más ángeles que estaban paseando por ahí se le quedaban viendo - ¡por favor! - suplico, pero los ángeles no se detuvieron, siguiendo, arrastrándolo
-Pero que sucede aquí…-hasta que una voz apareció fue que detuvo a todos los ángeles -
-Señor Palmerlight, se presentó un código Adán y debemos dejar a este humano con los arcángeles, es una situación muy delicada y…-
-No, no, descuiden…, entiendo que ustedes llevan poco en estas instalaciones - otra voz se unió, era otro ángel femenino que se puso al lado de Palmerlight - dejen que nosotros nos encarguemos del humano
Ethan solo se quedó en silencio, mirando fijamente a esos ángeles que había interrumpido su extracción, viéndolos bien, podía notarse que esos ángeles eran mucho mayores que los demás, y de alguna manera, se sentía más seguro con ellos.
Los ángeles solo se quedaron en silencio mirándose entre ellos, para al final por fin cederles al humano al dúo de ángeles mayores que no tardaron ni un segundo en tomar a Ethan.
-Está bien, de todas formas, ya los arcángeles están informados del código -los ángeles se fueron dejando a Palmerlight y Palight con Ethan.
-Muchas gracias, yo…-
-No hables mucho pequeño - Palight lo callo con amabilidad, ambos ángeles caminando de forma rápida
Pasaron por edificios y puertas hasta que finalmente llegaron a las largas escaleras eléctricas que los llevarían a su destino, ambos ángeles se quedaron junto al humano, notándose un nervio creciente.
-Vamos a llevarte a casa…- Palmerlight miro al humano, dándole un poco de confianza
- ¿a casa? ...pero ¿ustedes quiénes son? Como saben…- Ethan pregunto confundido
-Conocemos a Zerachiel…, y gracias a otro ángel, supimos por lo que pueden estar pasando ahora mismo…
Ethan miro a la lejanía grandes estatuas decoradas por una jardinera extensa y bella, ni siquiera el humano entendía como los ángeles lograron traer esta vida natural hasta aquí.
- ¿Él está bien? ...- Ethan miro a ambos ángeles, preocupados por Zerachiel
-No lo sabemos con exactitud…, pero si el Zerachiel que conocemos sigue siendo el mismo…, el estará bien - Palight asintió, asegurando al humano que no le quedo de otra más que esperar a que eso fuera cierto
-De todas formas, hay alguien en camino para ayudarlo- Palmerlight añadió con confianza
(…)
-Quiero saber exactamente a que se refieren con todo esto…- Zerachiel demando - ¿Por qué ustedes y los Estrodemons me ven como Lucifer?
-Empezamos con las preguntas duras…, bien, me gusta, no pierdes el tiempo - Miguel le dio la señal a Gabriel quien este encendió la gran mesa que había en la habitación
La mesa no tardo en proyectar la anatomía de un ángel.
-Como recordaras los ángeles estamos hechos meramente de energía, nuestros órganos, sangre, huesos, todo lo que nos conforma es energía - Gabriel explico, señalando el holograma que tenían enfrente- y de ahí viene una de las cosas más importantes que los ángeles deben tener en cuenta…
-La energía no se destruye…solo se transforma…- Zerachiel completo la frase de Gabriel-
-Haz estado tan confundido todo este tiempo cuando la misma respuesta ha estado enfrente tuya…- Azrael hablo finalmente, quien más que el propio ángel que dirige la muerte-
Zerachiel entrecerró los ojos, no confiaba en nada a lo que se estaban dirigiendo los arcángeles, pero aun así, la adrenalina y los nervios comenzaron a florecer dentro del ángel
-No pero…, Lucifer…, él esta allá afuera, liderando uno de los territorios de los Estrodemons…, él no puede…- sus palabras se fueron apagando conforme miro a los arcángeles
-Debes admitirlo Zerachiel, desde el día que te contaron la historia de Lucifer liderando y ahora siendo el rey del inframundo lo sentiste mal…
, incorrecto - Miguel apoyo su mentón en la palma de su mano, mirando fijamente al pequeño ángel - tú sabes lo que le paso a Lucifer… , ¿cierto?, siempre lo supiste
El corazón de Zerachiel latía con fuerza, se sentía acorralado, lo cual era extraño, pues Zerachiel estaba seguro de que está diciendo la verdad, pero incluso su mismo ser le estaba demostrando lo contrario, su mente comenzó a correr por si sola.
-¡¡Por favor no!!
-Eres una decepción de hermano y una escoria de ángel, tu no mereces estas alas
- ¡No! No, no puede ser…- Zerachiel se sobresaltó al escuchar de nuevo esas voces, tan distantes como recuerdos - Él no, ustedes
jamás….
El pecho de Zerachiel se subía de arriba abajo, todo a su alrededor comenzó a moverse en círculos, podía sentir como sus piernas flaqueaban del shock, nada tenía sentido, pero a la vez todo encajaba.
La razón por el que los Estrodemons ya no quisieron tratar de revelarse de nuevo.
La razón del por qué los ángeles caídos han tratado de encontrar la verdad de esta historia.
El por qué tanto Estrodemons como Arcángeles lo estaban buscando.
El por qué los Estrodemons jamás mencionaron algo de Lucifer.
-Lucifer está muerto…, él no fue desterrado del cielo, fue aniquilado…- Zerachiel hablo en automático, como si aquella respuesta ya la sabia desde hace tiempo- …el murió a mano de ustedes…
Hubo silencio, Zerachiel comenzó a retroceder poco a poco, sus ojos amarillentos miraban a cada uno de los arcángeles con terror.
-Era tane evidente…, si ustedes permiten que los humanos mueran de formas horrendas…, si ustedes aniquilan a cientos de demonios solo por un capricho…, ¿Cómo no matar a uno de ustedes por revelarse?...
Eran monstruos, eso ya le quedaba más en claro a Zerachiel, lo que tenía enfrente eran meras criaturas con aires de grandeza, que no querían que nadie, absolutamente nadie se atreviera a revelarse en su contra, que le quiten el poder que tanto avarician.
-Esta no es la primera vez que lo descubre mi querido hermano, ¿Por qué actúas tan sorprendido? - Miguel sonrió ampliamente, Zerachiel solo frunció el ceño
-Hemos intentado hacerte entender de muchas formas…
, pero en ninguna de ellas has querido entender - Gabriel toco la mesa, y este cambio de forma, proyectando ahora distintos tipos de ángeles- en anteriores vidas te hemos intentado explicar por las buenas, otras por las malas, incluso en otras te hemos dejado hacer lo que quieres…
-Pero siempre acaba igual…- Barachiel hablo con tristeza, una tan falsa- tú quieres revelarte en nuestra contra…, y nosotros debemos detenerte, haciendo que todo este ciclo comience de nuevo…
Zerachiel siguió retrocediendo hasta que se topó con la pared de la habitación, este comenzó a mirar a todos lados tratando de buscar un lugar de escape.
-En un punto nos cansamos de tratar de explicarte…, así que simplemente te quitamos de nuestro camino…- rio en seco Miguel, levantándose mientras se acercaba a Zerachiel - quiero decir…, ya lo hemos hecho las ultimas cien veces…, ¿Qué hay de diferente ahora?
Mientras se acercaba de un movimiento saco una gran espada, tan larga y fina, reflejando una luz de aurora, símbolo de que estaba hecha del Spirium más puro de todos.
Zerachiel no podía creerlo, iban a matarlo, justo ahora, incluso el mero hecho de morir a manos del arcángel ya le sonaba tan familiar.