Mas allá del océano (Debajo de las Nubes 2) Capítulo 14 “Leviathan” #3
98%

Capítulo 14 “Leviathan” #3

- ¿Por qué estoy aquí? - Zerachiel pregunto directamente, mirando al ángel que solamente parpadeo un par de veces, como si no esperara esa pregunta

-Pues…a quedarte aquí, obvio…- Leviathan vio el silencio de Zerachiel, lo cual solo provoco una mirada confusa - Zerachiel…, vas a quedarte

- ¿Por qué me quedaría?, mi gente me necesita, necesito detener a los arcángeles - Zerachiel dio unos pasos hacia atrás

- ¡No! - la voz de Leviathan lo detuvo- ¡¿no lo entiendes!? Van a matarte, como siempre lo han hecho en los anteriores ciclos - la voz de aquel ángel sonaba tan desesperada - no voy a permitir verte de nuevo morir, no, esta vez hare lo que debí haber hecho hace tiempo…

El agua de la laguna comenzó a moverse, rodeando a ambos ángeles, de pronto, el ambiente cambio, toda esa paz que brindaba el oasis en el que estaban cambio a un ambiente caótico, como si un gran tormento se aproximara.

Zerachiel no lo pensó más, dejando su magia volver a resurgir y haciendo aparecer su propia espada nuevamente.

Entendía el dolor que estaba pasando el Estrodemon, pero no podía permitir que Leviathan lo separe de sus seres queridos, de Ethan.

- ¡Leviathan! No es demasiado tarde - Zerachiel quiso volver a razonar, pero las grandes ventiscas no lo dejaban hablar con fuerza - ayúdanos…, ¡ayúdanos a detener a los arcángeles!

Pero no recibió ninguna respuesta, en cambio, solamente recibió el estruendoso gruñir de la serpiente, para seguidamente recibir un golpe fuerte por la espalda.

Zerachiel cayó al suelo sintiendo como el aire casi se le iba. Volvió a escuchar el rugir de la bestia y en seguida se levantó para justamente bloquear el golpe.

Ahí estaba, aquel ángel, atacándolo no más que sus simples manos que ahora parecían filosas garras, ambos forcejearon, mirándose directamente, a pesar de que Zerachiel miro aquella serpiente gigante, sintió aún más terror con el ángel que tenía enfrente.

- ¿Tú crees que no le hemos intentado? - Leviathan se alejó, empujando a Zerachiel con toda su fuerza- una y otra vez, creyendo que sería diferente, que esta vez sí ganaríamos, ¡¡pero jamás sucedió!!

El suelo comenzó a temblar comenzando a salir grandes picos en todos lados, Zerachiel las esquivo como pudo, los ataques del ángel eran tan violentos y caóticos, ni siquiera parecía que tuviera una estrategia.

- ¡Debemos seguir intentándolo Leviathan! - fue lo único que pudo decir Zerachiel antes de que Leviathan se le abalanzara de nuevo

- ¡No lo entiendes!, te he visto morir, cientos de veces…- Leviathan comenzó a atacarlo, Zerachiel solo se defendía, desviando los ataques que le daban y simplemente esquivándolos

Las manos de Zerachiel comenzaban a doler, la fuerza que tenía el Leviathan era grande, todos esos golpes que absorbía Zerachiel lo estaban comenzando a cansar, pero seguía en pie.

- ¡Debes parar Leviathan!, ¡¿no lo ves!?, mi arma está hecha de Spirium, te estas dañando a ti mismo - de una patada Zerachiel aparto a Leviathan de él, apuntándole sus manos, que estaban llenas de sangre oscura- te estas dañando a ti mismo Leviathan…

El ángel ni siquiera bajo su mirada para ver sus manos, sus ojos azulinos miraban a Zerachiel fijamente, respirando agitadamente, sus manos se convirtieron en puños ensangrentados, no iba a detenerse.

-Por favor…, escúchame…- Leviathan hablo tembloroso, estaba al borde de todo- no creo soportar verte morir…, mi reino ha sido destrozado por ellos, eres lo único que me queda…, quédate, Lucifer…

Zerachiel aflojo su mirada filosa, viendo con pena aquel ángel, encerrado dentro de su propio demonio, sin ninguna posibilidad de escape, teniendo que estar rodeado de todos sus errores, viendo su mayor perdida una y otra y otra vez.

-Pero yo ya no soy Lucifer…- Zerachiel hablo, los ojos azulinos de Leviathan se achicaron - no soy él…

Simples palabras que desataron la ira del ángel por completo, Leviathan gruño con fuerza, no solamente desatando su ira si no también su dolor. Todo comenzó a temblar a su alrededor, el ambiente comenzaba a sentirse pesado y húmedo.

Y de pronto una gigantesca ola golpeo a Zerachiel, sin dejarle alguna oportunidad de defenderse. El golpe fue fuerte, rápido, le quito el aire de sus pulmones, lo obligo a golpearse con las rocas y palmeras que había. Lo hizo sangrar.

Lo que fueron segundos que esa gran ola duro, para Zerachiel fueron horas de sufrimiento, hasta que finalmente la ola se fue, dejando a Zerachiel tirado en el suelo, tosiendo y expulsando el agua que entro en sus pulmones.

-Levian…- Zerachiel trato de hablar, pero su voz estaba tan débil, tan falta de agua-

Leviathan se acercó hacia el ángel y sin descaro lo pateo, sacándolo de nuevo el aire que había recuperado, Seguidamente le arrebato la espada de Zerachiel y sin dejarle algún minuto para pensar tan siquiera que sucedía.

Leviathan le encajo la espada en una de sus alas, un grito salió de Zerachiel, y la sangre comenzó a brotar

-Basta, ¡Basta! - Zerachiel suplico que lo dejara, el dolor era inmenso, todo su cuerpo estaba bañado de heridas y sangre suya

-Los arcángeles no te tendrán piedad, entiéndelo, ¡debes quedarte! - Leviathan sostuvo la espada con fuerza, impidiendo que Zerachiel pudiese moverse o tratar de quitárselo. Hubo unos segundos desgarradores en donde solamente Zerachiel sollozaba y soltaba quejidos de dolor.

-Debes soltarlo…- fue lo único que dijo Zerachiel- debes…, debes dejarlo ir Leviathan, Lucifer se ha ido…

-Como te atreves…, no solo trajiste dolor a mi reino, ¡si no también te crees saber lo que es mejor para mí! - Leviathan volvió a mover la espada, causándole aún más dolor a Zerachiel.

Zerachiel no iba a soportar más, no podía seguir perdiendo el tiempo, tenía que escapar bajo las garras de la serpiente, y sabía que para lograrlo iba a tener un costo.

Cerro los ojos con fuerza y respiro hondo, recaudo todas sus fuerzas y dio un tirón.

Un sonido de algo desgarrarse se escuchó, Zerachiel tuvo que desgarrar su ala para salir de ese agarre que le tenían con la espada.

Zerachiel por más dolor que sintiera no perdió el tiempo, se levantó con rapidez y recupero su espada, atacando a Leviathan, logrando ensartarle un corte largo en el pecho.

Leviathan gruño, pasando su mano en aquel corte que rasgo sus prendas, viendo como la punta de sus dedos estaban entintadas en rojo. Cerro su mano en un puño y ataco.

Las grandes masas acuosas se dirigieron con rapidez a Zerachiel quien como pudo comenzó a esquivarlas, eran rápidas.

Algunas trataban de empujar a Zerachiel al suelo mientras que otras trataban de ahogarlo, era una sensación claustrofóbica, Zerachiel como podía esquivaba o lograba salirse del agarre de esas masas acuosas. No podía volar para separarse ni tampoco atacarlas, pues estaban hechas de agua.

Así que recaudando fuerzas dio un fuerte golpe con su espada recargada de magia a una de esas masas, la cual al sobrecargarse de tanta energía se deshizo, obligando a que los demás ataques de Leviathan se alejaran.

Zerachiel corrió hacia Leviathan volviendo a comenzar el ataque cuerpo a cuerpo, Zerachiel teniendo más iniciativa y siendo más ofensivo, mientras que Leviathan se le estaban acabando los recursos. El agua chocaba con los rayos, Zerachiel y Leviathan luchaban cada uno por sus propios objetivos.

Leviathan por su intento desesperado de tratar en cubrir un dolor eterno. Zerachiel por proteger a su gente.

Inevitablemente uno de ellos iba a ceder.

- ¡¡Esta es tu última oportunidad Leviathan!! - Zerachiel con un golpe y el rugir de sus rayos hizo tumbar a Leviathan- He sacrificado mi ala por esto…, no te quieres imaginar hasta donde puedo llegar…

Ambos se miraron intensamente, Leviathan no podía creer como aquel ángel que estaba desangrándose por todos lados, con un ala completamente desgarrada podía seguir manteniéndose firme, recto, deslumbrante.

Como un sol naciente, brillando con una luz tan familiar pero que sigue siendo individual, una luz propia. Y aunque el corazón de Leviathan le duela tenía que comprender.

Aquel ángel frente suyo es la encarnación de su viejo amigo Lucifer, pero esta vez, es Zerachiel.

No son el mismo ángel, solo la misma energía, el mismo objetivo, el mismo coraje.

-Ayúdanos Leviathan…, y tal vez nosotros te podamos ayudar también…- Zerachiel bajo su espada por primera vez en toda la batalla, ahora brindándole una mano al ángel que hace minutos lo hizo gritar del dolor

-Yo ya no tengo salvación, estoy condenado a la envidia y dolor…, un luto interminable- Leviathan por fin hablo con tranquilidad, su mirada se veía destrozada

Leviathan se levantó por su cuenta, el cuerpo acuoso que estuvo acompañándolos en su batalla se desplomo, cansa y vencido, volviendo a reunirse y volverse en la laguna del principio.

-No eres el mismo que vi por primera vez en mi reino, has cambiado, la luz de la verdad te ha iluminado…- Leviathan miro a Zerachiel- eres más que la energía de Lucifer…

Leviathan camino tambaleando del dolor, por cada paso que daba, el oasis se volvía a recomponer, la tierra mojada y verdosa volvió a renacer, las palmas aparecieron y la ventisca fresca volvió.

-Aún hay mucho que debes de saber…- Leviathan se sentó en la orilla de la laguna, mirando su propio reflejo - pero todo llegara en su momento…

-Entonces…, tu estarás en nuestro lado - Zerachiel hablo, con una respiración lenta y baja, la adrenalina comenzaba a disminuir

-Yo y mis compañeros nos hemos ocultado por tanto tiempo, presos del miedo a que todo lo que hicimos mal vuelva a ocurrir - Leviathan cerro sus ojos con pesar - creo que es momento que alguno haga la diferencia y de el primer paso…

Tanto tiempo que los Estrodemons han estado en las sombras, no queriendo volver a meterse con los arcángeles. Ahora se ha dado cuenta Leviathan, el destino le ha devuelto a su amigo Lucifer en diferentes cuerpos, en diferentes ángeles, para que así todos juntos lo vuelvan a intentar.