Capítulo 11 “Tierra de la Envidia” #2
Mientras que un General, solamente se quedó en silencio, pensando cuales serían los beneficios de todo esto para su gente.
¿O acaso ya estaban condenados desde el momento en que esos ángeles tocaron tierra aquí?
(…)
-Estas cosas ya están comenzando a ser algo molestas- Eban se quejó moviendo sus manos de un lado a otro.
-Mantengan su guardia alta compañeros…, el rey podrá haber aceptado una reunión, pero aún no somos aceptados socialmente…- el ángel líder miro con cuidado una silla que estaba en ese cuarto, para seguidamente sentarse en ella
-Si, puedo notarlo - Adthor comento horrorizado mientras veía una de las pinturas, mostrándose como un par de demonios salvajes cazaban a un pobre ángel indefenso.
-Parece que lo hacen a propósito - Adthor asintió ante el comentario de Naya quien esta miraba cada cajón del lugar, tratando de buscar cualquier cosa extraña o peligrosa - me pregunto qué tan lejos nos dejaran ir - miro una gran ventana que era la que brindaba la mayoría de la iluminación del lugar.
Zerachiel, quien estaba más cerca de la ventana la abre sin problema, mirando su alrededor hasta que logro ver el gran paisaje, quitándole el aliento completamente ante lo que veía.
-Realmente estamos debajo de todo…- comento sin dar más detalle, Naya se acercó para ver también, sus ojos se iluminaron cual niño al ver algo fantástico.
El mar mismo, un azul más profundo y misterioso, la oscuridad tan inmensa del océano era compensado por la iluminación artificial que el mismo lugar tenía que provocar, desgraciadamente los rayos del sol no alcanzaban a tales profundidades del mar, haciendo que estas mismas estuvieran inundadas en las sombras.
Pero este lugar brindaba su propia luz, la tierra de la
Envidia iluminaba su gran cielo acuático, este cielo a pesar de no tener luz natural, seguía teniendo estrellas.
-Jamás pensé ver el océano de esta forma…- Naya, quien parecía estar asombrada por la vista, la hermosa vista le había quitado el aliento.
-Ni yo, mi humano no me mostro mucho de todo esto…- Zerachiel jamás aparto la mirada de aquel ‘cielo’, viendo como varias criaturas pasaban por ahí sin ninguna preocupación, ya acostumbrado a la presencia de las tierras de los demonios
Zerachiel miro con mayor detalle, logrando ver como lo único que los separaba del inmenso cuerpo liquido del océano era una gran cúpula hecha meramente de magia.
-Al parecer estamos en las partes más profundas del océano…- Naya apunto a lo lejos lo que parecía ser un pedazo de lo que fue un gran barco
“Han estado ocultos tan cerca de los humanos, pero a la vez tan lejos”
El ángel de la guarda no quiere imaginarse lo que sintieron esos demonios cuando vieron por primera vez aquel pedazo del barco llegar cerca de sus tierras, como pudo haber sido el pánico, el miedo, el sentir que te invaden.Justo como los ángeles se sintieron tan presas del pánico cuando todos vieron por primera vez aquel avión aparecer entre las nubes, pasando cerca de sus edificios y hogares, inconscientes de la existencia de ellos.
-Siempre pensé que tanto demonios y ángeles vivían en otro plano completamente diferente al nuestro - Zerachiel tuvo que hacerse a un lado para darle paso a Olivia que parecía querer tener un mejor vistazo de todo - el ‘infierno’ y el ‘paraíso’, ni siquiera mi yo de pequeña se pudo haber imaginado que siempre hemos compartido el mismo mundo…
La ignorancia humana, algo que más una maldición, es una naturaleza, pero a cambio de esa ceguera, se le fue brindada la capacidad de crear, reflexionar y decidir.
Ante la ignorancia lograron progresar hasta esta actualidad, donde los ángeles y demonios han tenido que detenerse para observar lo que han hecho los humanos y aprender de ellos.
Aprender de los humanos, suena tan irónico y
chistoso, como un chiste mal contado.
-Aun no me cuadra algo - Eban estaba sentado en uno de los sofás cruzado de piernas- ningún demonio no has dado una explicación clara del por qué ellos son diferentes…, no soy el único que ha notado lo diferentes que son a los demonios que conocemos, ¿verdad?
-Tienes razón- Helzion lo apoyo, atrayendo nuevamente la atención y seriedad del asunto - de alguna forma estos demonios no solo son capaces de poder hablar fluidamente, sino también de tener una consciencia más desarrollada.
-Lograron construir, convivir, crecer como comunidad - Naya aporto más a la idea - no son nada como los demonios en la superficie, aquellos demonios se pelean entre ellos por comida, atacan, engañan y manipulan…
- volvió a mirar las bellas luces de lo que parecía ser una ciudad- pero aquí, estos demonios parecen como… , como…
- ¿Cómo ustedes? - Todos miraron hacia la puerta de la habitación, reencontrándose con el general, Cassiel
- ¿Qué haces aquí de nuevo?, pensé que finalmente nos dejarías - Adthor quien estaba más cerca de la puerta se encaró con el demonio, quien este solo se quedó en silencio
- Lo lamento, tu acento no me deja comprender lo que dices, ya sabes, lo angelical no es mi primer idioma - el general se burló de aquel ángel, alejándose del como si no fuera la gran cosa
-El rey me ha enviado aquí a darles una invitación- Cassiel volvió a hablar mirando a todos los presentes- les daré un paseo a uno de nuestros lugares importantes de la ciudad
- ¿Por qué esta confianza de llevarnos? - Helzion, no dejo en ningún momento bajar su guardia desde que llego aquí, mirando fijamente al demonio.
-Créanme, estas decisiones son una de las peores que nuestro rey ha cometido en los últimos siglos- el demonio nunca se sintió intimidado por la mirada de ningún ángel- pero son deseos del rey
- Entonces…un paseo - Kezef miro al demonio - suena peligroso …
-Suena a una trampa…- Naya escupió sin remordimiento, el demonio solo soltó un suspiro frustrado
- ¿Pueden dejar de ser tan inseguros?, el rey ya los acepto, los va a escuchar…
, no entiendo por qué siguen pensando que todo esto es una trampa - Cassiel se cruzó de brazos - Miren, es una invitación que el mismo Leviathan les dio, incluso su pequeño amigo les confirmo esto, ¿no es suficiente prueba?
-los ángeles se quedaron en silencio, prueba de que lo que decía era verdad y lógico
-Creo que…un paseo nos podría ir bien…- Zerachiel rompió el silencio tenso al ser el primero en aceptar tal invitación - desde que llegue aquí he tenido una curiosidad por ver como conviven entre…ustedes - admitió el ángel
Los demás ángeles vieron al líder, quien este estaba cruzado de brazos, mirando fijamente al demonio.
-…Bien, tomemos ese paseo…- el líder dio luz verde a todo, así que los demás ángeles aceptaron igualmente.
Al ver el castillo y su interior, los ángeles podían imaginarse como seria el resto del territorio, tan lleno de colores azulinos, seguido con ese tema tan particular como es la vida marítima.
Zerachiel muy dentro suyo estaba muerto de la curiosidad por ver cómo era sus arquitecturas, su forma de socializar, su cultura.
“Tal vez incluso sean iguales como nosotros después de todo”
Definitivamente.
No eran iguales a los ángeles.
Aquella elegancia, belleza y orden del castillo no era más que una cortina que ocultaba lo feo, como una hermosa alfombra, tan linda y suave pero que debajo de ella se ocultaba todo el polvo y mugre que el propietario le dio flojera de desechar.
Apenas salieron del castillo y cruzaron esas grandes paredes de roca azulina y coral que separaba el territorio del rey con el resto de la gente, pudieron ver lo que realmente era el territorio de la Envidia, una ciudad llena de ruidos altos, gritos, basura y peligro.
Zerachiel estaba incluso agradecido de que el gran demonio los hubiera acompañado al final.
Por cualquier lado que voltearan había varios puestos de tiendas, cada una gritando lo que vendían, incluso podías ver como dos propietarios vecinos estaban peleándose por ver quien atraía más clientela, era cuestión de tiempo a que esa situación escale a los golpes.
-Este lugar sí que es tan ordenado y cordial como en el castillo - Eban soltó otro de sus comentarios sarcásticos mientras miraba el suelo - dios, ¡pero miren toda esa basura!
-Bienvenido al centro de la ciudad, corazón de nuestro amado hogar, y nido de los más grandes estafadores y ladrones que puedes encontrar - Cassiel presento el lugar estirando sus manos, como si aquella vista fuese digna de admirar
No era sorpresa decir que los ángeles no estaban para nada impresionados ni por el ruido, la actitud de los demás demonios, los edificios ni la limpieza.
Era como estar en una ciudad común de los humanos, solo que con mucha más basura.
-Pensé que…, este lugar sería diferente… - Zerachiel se acercó a un puesto para observar la mercancía- pero parece como si fuera una ciudad humana más…
- ¡Si lo ves, lo compras! -un demonio apareció de forma repentina, enfrentándose con Zerachiel quien con un chillido de miedo volvió a unirse a su grupo.
-Bueno, esperaban mucho…- Cassiel se cruzó de brazos - ¿acaso olvidaron de donde provenimos nosotros los demonios?
Claro era de esperar, los demonios nacen a partir de los pecados, malos pensamientos y errores de los humanos, claro que iban a adoptar una cultura idéntica a la de ellos, solo que sin ninguna pizca de salvación.
Siguieron caminando mientras pasaban por los miles de puestos que había, les tomo un tiempo, pero los ángeles lograron concluir que el comercio era la base principal de estas tierras, de eso sobrevivían, comprando cosas y alimentando más el negocio.
O el intercambio.
El centro, o como dijo el general, el corazón del reino Envidia, parecía más que nada un mercado que no tenía fin, habitando cada rincón de las calles, haciendo que cualquier vuelta o esquina que dieras ahí estaba un puesto listo para venderte cualquier tipo de cosas.
-pensé que los humanos solo hacían esto - Adthor miro como un par de demonios se encontraban en mitad de un intercambio