Mas allá del océano (Debajo de las Nubes 2) Capítulo 10 “Escamas” #4
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Capítulo 10 “Escamas” #4

¿Porque…soy el hijo de la aurora? - dijo lo primero que se le ocurrió, aquel título vacío y extraño que le han puesto los demonios y arcángeles.

-Ese título lo sabes por qué siempre te lo han dicho, ¿no es así? - Levianthan no tardo en darse cuenta de aquello, el ángel solo desvió su mirada - pero estoy seguro de que te han dicho más que eso…

-Dicen que soy el hijo del aurora, los arcángeles me dicen que soy uno de ellos, que debo confiar, pero también…, los demonios me buscan… - Zerachiel comento, recordando y diciendo lo más importante y resumido - les recuerdo a él, el que no dejaron ser…

- No temas en decir su nombre, a comparación de dónde vienes originalmente…, aquí no se esconde los nombres con apodos poéticos - Levianthan miro más intensamente a Zerachiel, estaba esperando, ansiaba a que el ángel dijera tanto ese nombre, quería verlo decirlo.

-…yo les recuerdo a…, a Lucifer - Zerachiel se sintió tan extraño en decir aquello, ese nombre tan prohibido que solo lo ha dicho y escuchado tan pocas veces- y me quieren, me buscan…no sé por qué, yo…yo solo soy un ángel de la guarda

- ¿Y por qué estás aquí entonces? - aquella serpiente gigante se ocultó nuevamente en la oscuridad, pero su voz seguía siendo tan clara como aterradora

- Porque quiero proteger a los humanos, lo que sea que este por venir, quiero asegurarles un buen lugar…, un final feliz…- Zerachiel trato de buscar a la serpiente, ver si estaba en algún otro lado

-Los finales felices contienen sacrificios, demasiados - si la voz retumbante del Estrodemon no era suficiente, la compañía del sonido de huesos romperse hizo que un escalofrió recorriera en toda la espina del ángel.

-será un sacrificio para mí, y para muchos otros…

, pero estamos dispuestos a dar nuestro esfuerzo y dolor por la libertad y paz de ellos…

- el sonido crujiente de pronto paro, un sonido extraño se pudo percibir tan poco, era un sonido que no había escuchado en ningún momento que estuvo en esta habitación, era un sonido más suave a comparación de todos los demás.

Como un suave sollozo.

-El sacrificio de uno a cambio de la libertad de todos…, eres…tan como el - una voz que sonó tan tenebrosa ahora se escuchaba como un murmuro triste, de pena y dolor.

-Tu estuviste del lado de…Lucifer, creo que sabes lo que es hacer sacrificios, lo que conlleva y el por qué uno las hace - hubo un silencio, esta vez no hubo ningún sollozo, ningún sonido crujiente, ninguna voz aterradora

Solo silencio.

-He sacrificado demasiado, los envidio tanto…, llenos de pureza, con sus bellas alas emplumadas…- otra vez hubo un silencio, Zerachiel no sabía que decir - escuchare a tus compañeros…

Una vez eso dicho el sonido de puertas abrirse indicaron el fin de la reunión, podía ver como de las puertas la luz de lo que restaba del lugar entraba en la habitación, pero aun así, el lugar siguió igual de oscuro como siempre.

Zerachiel, sin saber que más agregar, tan lleno de preguntas, pero aliviado de que al final el Estrodemon decidiera escucharlos

-G…gracias… - fue lo único que dijo el ángel, caminando hacia la salida evitando pisar algunos huesos que estaban ahí.

Apenas cruzo las grandes puertas, estas mismas se cerraron solas al instante, sobresaltando al pobre ángel de la guarda que ya se encontraba alterado y al borde del pánico.

Zerachiel se quedó observando aquella puerta grande, tan elegante, claramente con solo verla podías darte una idea que detrás de ella había algo de valor, el corazón de todo este lugar, algo tan bello y elegante como los pasillos y habitaciones.

Pero solo había una habitación oscuro y llena de huesos.

“He sacrificado demasiado, los envidio tanto…, llenos de pureza, con sus bellas alas emplumadas…”

-Rey de la Envidia…, tiene sentido…- concluyo Zerachiel al ver finalmente esa actitud extraña que Levianthan había adquirido cuando menciono lo de los sacrificios- que historia tienes por contar…

Zerachiel sabia la versión de la historia que entre ángeles se han contado, Levianthan, otro ángel rebelde del cielo que se unió con Lucifer y los demás pecados para ir en contra del orden y paz que el cielo tenia, ir en contra de los Arcángeles.

A estos puntos, Zerachiel comienza a tomar esta versión como una no tan verídica, cualquier versión, el de los demonios o ángeles.

No sabe a quién escuchar.

Levianthan conoce a Lucifer, él no sabe la historia de otros ángeles, de boca en boca, de escritos, nada de eso, él lo vivió, el conoció al gran rey del inframundo.

¿Por qué no le dijo nada de él?, ¿tan siquiera pelearon juntos como dicen en las versiones angelicales?

Tantas preguntas, pero sabía que estando ahí no conseguiría ninguna, así que solo con un suspiro se decidió a seguir su camino, aún no está ni cerca de encontrar lo que busca, pero al menos logro hacer que Levianthan esté dispuesto a escuchar.

“Paso a paso Zerachiel…, paso a paso”

Se recordó a sí mismo, así que con su espíritu perseverante renovado, siguió caminando ahora con pasos más seguros.

Esta visita tendrá que alargarse más de lo esperado aparentemente.