Capítulo 9 “Arcángel de la Justicia” #2
Y por un momento, Raguel noto chispas en las manos del ángel menor, el arcángel de hielo sabía que no podía, no debía permitir que Zerachiel sacara su magia, era un riesgo que no se iba a permitir pasar.
Debe terminar todo esto ahora.
En un instante desvió la espada, aprovecho la guardia baja del pequeño ángel y en un movimiento encajó la hoja metálica en el estómago del contrario con fuerza, Zerachiel lo único que pudo hacer fue soltar un quejido cortado
-Lo que ustedes hacen es obedecer…, eso es lo que los ángeles de la guarda deberían aprender mejor - con un movimiento empujo a Zerachiel haciéndolo caer, herido.
Zerachiel sintió por primera vez lo que era sentir el metal Spirium atravesar su piel y llegar a su interior, a donde toda su energía y magia vital se encontraba, por primera vez sintió estar al borde de la muerte. Zerachiel sintió que podía morir.
Raguel le saco la lanza del estómago solo dejando más a vista aquella herida que le había hecho, el ropaje blanco de Zerachiel se entinto a uno dorado.
Zerachiel trato de decir algo o de respirar pero no pudo, ni siquiera podía moverse para tratar de levantarse, ahora era presa del dolor y falta de sangre.
El arcángel sabía que tenía que terminar esto lo antes posible, pero una flecha paso cerca de su oreja abriéndole una herida tan fina. Raguel sintió aquel ataque, sobresaltándose, y después de esa, vino más, uno arriba de él, otro a su derecha, varias flechas estaban yendo hacia él.
Al estar distraído por las flechas, no vio las runas que se formaron debajo de él, en uno instante sus muñecas estaban encadenadas hacia el suelo, siendo incapaz de voltear y mirar hacia su espalda, teniéndolo ocupado y encadenado, fue cuando Helzion entro en acción, usando su magia, la teletransportación, apareciendo justo enfrente de Zerachiel quien seguía retorciéndose del dolor, entintando el frio suelo de su sangre dorada, Helzion no tardo más y lo tomo, ignorando como Raguel trataba de zafarse con fuerza, no, no iba a dejar que unos ángeles con magia le ganaran, estaba tan cerca de finalmente terminar con todo, no pueden quitarle el dulce sabor de la victoria de esta manera.
-¡¿Está bien!? - Kezef seguía con su arco en mano, en posición de ataque, mirando a Helzion quien ya había aparecido devuelta con los demás
-Está muy herido… - Helzion tomo un trozo de tela que se había quitado de su ropaje e intento hacer lo mejor que pudo una venda alrededor de la herida - espero que esto sea suficiente…
-Esto es la que pasa cuando eres leal a tus compañeros - Eban dijo en tono irónico, pero todos sabían que realmente el acto de Zerachiel había sido bueno, no quería que Naya fuera la que estuviera herida de muerte como él estaba ahora mismo - no…
, no voy a poder detenerlo más, ¡Helzion dime que tienes algo planeado!
-El hielo… - Zerachiel hablo en murmullos, pero Helzion logro escucharlo, acercándose a él atento a lo que estaba diciendo- el hielo…
, solo él puede romperlo…, tenemos que llegar a ese portal - Zerachiel, el que al principio tenía tanto miedo que quería irse, ahora se encontraba con la idea de ir hacia el portal, Helzion lo noto y supo que eso significaba algo.
Tenían una oportunidad, y Zerachiel lo sabe.
- Eban, Kezef, ustedes tendrán un ojo encima del arcángel, si el arcángel esta por alcanzarnos, retrásenlo o distráiganlo, pero no demasiado para que vaya hacia ustedes - Helzion dejo con cuidado a Zerachiel junto a Naya y la humana, los tres siendo resguardados por el guía espiritual
- ¿Retrasar?, ¿qué tiene pensado hacer? - Adthor se acercó a su jefe, confundido por las instrucciones que le dejo a ambos ángeles, mismos que no dudaron mucho y se prepararon.
-Lo que nosotros vamos a hacer es provocar que de un golpe lo suficientemente fuerte para que rompa el hielo - Helzion camino, mostrándose como en cada paso que dada no había ninguna pizca de duda o miedo -
- ¿Crees que tenemos oportunidad?, Zerachiel y Naya están heridos por tratar de enfrentarse al arcángel - Adthor tomo el hacha que Helzion le dio, ambos siguiendo, caminando
-Zerachiel descubrió que si tenemos una oportunidad - Helzion miro a su compañero, mostrando en aquellos ojos azules una valentía y una determinación que raramente vez todos los días- él confía en nosotros, …
Naya, confía en nosotros…, solo tenemos una oportunidad así que pon todo tu coraje y valentía en esto - Helzion alzo en vuelo, esperando en el aire a su compañero, quien este solo miro su hacha y sin vacilar más, también se alzó al vuelo, uniéndose a un lado de su líder a aquella batalla.
El sonido de las cadenas que Eban había invocado romperse fue la señal de Helzion y Adthor para subir su guardia, el arcángel había roto la magia de Eban y ahora estaba libre, quien comenzó a buscar a Zerachiel, algo lo cual Adthor noto.
- ¡Va en busca de Zerachiel! - Adthor aviso a su líder justo cuando dijo eso, Raguel ya se encontraba volando hacia donde había dejado a Zerachiel, aun que estuviera el guía espiritual, Eban y Kezef resguardándolo, Adthor sabía que eso no sería suficiente.
Adthor voló hacia Raguel a gran velocidad, alcanzado lo justo antes de que tan siquiera lograra tocar a alguien del grupo, Adthor con ayuda de su velocidad e inercia desvió el vuelo de Raguel al chocar con él, ambos rodando el frio suelo.
Pero Adthor fue el que se recuperó a una velocidad desesperante, no iba a quitarle los ojos de encima en ningún momento, sin esperar más, con su magia invoco varias armas blancas que fueron lanzadas hacia el arcángel sin cesar.
Algunas de esas fueron encajadas exitosamente en partes del cuerpo de Raguel, el arcángel soltó quejidos de dolor al sentir el impacto de dos cuchillos encajarse en su brazo izquierdo y uno en su pierna izquierda.
Se quito las armas, al parecer el ataque le había dañado, sí, pero no parecía ser suficiente, pues el arcángel aun con esos daños fue capaz de recomponerse y tomar su lanza sin mucha dificultad.
-Solo te hizo enojar más, ¿verdad? - Adthor tomo su hacha con más fuerza, alzando al vuelo una vez vio que el arcángel se dirigía hacia él - ¡Helzion! - Adthor grito por ayuda, aleteando como podía para alejarse del arcángel.
Kezef noto como Raguel estaba por alcanzar a Adthor, este preparo su arco, respirando hondo y concentrándose, el objetivo al que debía de dar estaba lejos, pero al menos era visible aun, solo necesitaba distraer al arcángel para que pare su vuelo unos segundos y le de ventaja a Adthor para tomar su distancia.
Eban por otro lado estaba igualmente preparado por si Kezef necesitaba una segunda ayuda, el ángel de plumas moradas tenía su libro preparado, viendo fijamente al arcángel.
Después, la flecha fue lanza, y como se planeó, logro detener a Raguel del vuelo para esquivar aquel pero no había sido lo suficiente, pues aquel ataque no lo detuvo lo suficiente para que Adthor escapara, Kezef noto eso y se preparó para seguir atacando esta vez mas seguido.
Pero algo se sentía raro, Eban sentía algo raro, siguió mirando al arcángel quien seguía persiguiendo a Adthor, el ángel trataba de quitárselo encima pero no podía, por más vueltas y giros cerrados que diera, el arcángel lo único que hacía era acercarse más y más.
Eban rápidamente preparo su libro para apoyar a Kezef.
Pero luego, Eban sintió una presencia de magia debajo de él y Kezef.
-¡Cuidado! - Eban no pensó más y actuó en automático, tomando a Kezef y ambos lanzándose lejos de donde estaban, justo cuando Eban hizo eso, el sonido de magia y hielo crearse le confirmo lo que sus instintos le estaban avisando.
Justo donde estaban hace unos segundos, no había más que una gran columna de hielo, sobresaliendo de estas picos gruesos y filosos de hielo que fácilmente pudieron atravesarlos si no se hubieran quitado a tiempo.
Eban se sentía agitado, todas sus sensaciones se sentían aturdidas, como si hubiera una presencia omnipresente que los estuviera viendo ahora mismo
-Como… ¡¿cómo logro usar su magia desde tan lejos!? - Kezef saco de esa sensación terrorífica a Eban, este mirándolo para después ver nuevamente esa columna
-No…no creo que haya sido él, creo que hay alguien más viéndonos y…y no quiere que nos metamos en esto…- la voz de Eban parecía paranoica, en shock, tomo su libro que estaba a unos metros lejos de él, inspeccionándolo, noto como este tenía una gran marca de rasguño en la portada de este
Definitivamente había alguien más ayudando desde la lejanía a aquel arcángel, uno que de alguna manera logro ver a Eban y Kezef lo que tramaban y no solo eso si no que también logro usar su magia e intentar dañarlos.
Eban no entendía como era posible, ¿Quién lo hizo? , ¿Acaso también usa poderes de hielo?
Sea lo que fuera, los tenía en la mira, así que lo mejor era no intentar provocarlo más y rezar que Adthor y Helzion logre hacer su plan sin el apoyo lejano de Kezef y él.
En el otro lado de la acción, Adthor siguió tratando de hacer distancia, incluso tomando los riesgos para detenerse y atacar a Raguel, pero esos riesgos no servían de mucho, el arcángel fácilmente se los quitaba del camino y si acaso uno de esos ataques le llegaba, el arcángel no se detenía.
Raguel estaba a centímetros de alcanzarlos, pero el líder del grupo de los ángeles rebeldes, Helzion, hizo por fin su aparición, apareciendo a un lado del arcángel y dándole un fuerte golpe. Lo suficiente para desviarlo de su ruta de vuelo
-Es muy rápido… - Adthor menciono agitado, Helzion quien se teletransporto a un lado de él solo se quedó viendo el arcángel
-El punto no es vencerlo, es solamente usarle para el portal - Helzion hizo aparecer sus armas, un par de espadas, un poco más cortas de lo normal
-Bien…por Naya - Adthor suspiro, viendo como el arcángel se acercaba a ellos rápidamente.