Mas allá del océano (Debajo de las Nubes 2) Capítulo 7 “Despedida” #3
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Capítulo 7 “Despedida” #3

Ethan comprendía lo que decía, él tampoco puede pedirles nada, pero también quería respuestas, no, no solamente respuestas, quería soluciones, su ángel le ha mostrado la parte más hermosa y brillante de un ángel.

Ahora él debe mostrar la parte linda de un humano.

Quiere demostrar que, si es alguien bueno, él no es alguien dañino como los humanos que los dañaron o como sus padres.

-Lo entiendo…, créeme que lo hago - Ethan hablo, mirando a los demás ángeles quienes seguían con sus deberes, charlando entre ellos y ayudándose - Tener la capacidad de verlos…, me hizo entender algo desde muy pequeño

- ¿Qué cosa? - Helen pregunto mirando de reojo al niño

- Me di cuenta de que…incluso los seres más místicos y misteriosos, como unos ángeles, tienen algo en común con un simple humano…, ustedes también ríen, se enojan, se preocupan entre ustedes- Ethan hablo con más suavidad en su voz

- Y eso me hizo pensar, que, si un ángel es tan bueno y puro a pesar de que son capaces de errar, ¿entonces por qué a los humano no pueden serlo también? ...- Ethan suspiro

Helen pensó, lo que dijo el pequeño tenía sentido, eran iguales, pero aun así las malas experiencias los mantenían alejados, como dijo Ethan, aquellos ángeles habían categorizado a los humanos como “violentos”, los habían separado en un grupo.

-…tal vez deberían de estar dispuestos a una segunda oportunidad…solo un intento más……- la voz de Ethan se escuchaba rota-Quiero demostrarles que valemos la pena… - Ethan sintió una pequeña lagrima recorrer en su mejilla - quiero demostrarme a mí mismo, que aún hay algo bueno en nosotros…

El pequeño niño soltó leves lágrimas, llorando en silencio, algo que Helen le preocupo tanto, no solo porque el pobre llego a un límite en el que su dolor se tuvo que desbordar en ese rio de lamento, pero también porque Ethan estaba llorando, muy, pero muy silenciosamente.

Tanto que hizo cuestionar a la joven ángel cuantos momentos ha llorado Ethan en silencio para que nadie lo notara.

- ¿Está bien? - Helen volteo hacia la voz que se unió a la escena, siendo esta de Laylah, quien traía en su mano un pedazo de metal algo quemado

Helen le dio aquella mirada que entendió Laylah, el pobre niño no la estaba pasando para nada bien, Laylah suspiro, si en ese grupo hay un ángel que confié y quiera a los humanos que no sea Zerachiel, seria Laylah, los humanos fueron su compañía en esos momentos de completa soledad.

Y aunque ella nunca fue un ángel de la guarda, aun así, se mantuvo cerca de los humanos, aprendiendo, entendiéndolos, consolándolos en silencio.

Estuvieron acompañados mutuamente, y Laylah sabe perfectamente que si estas con los humanos correctos, nunca te sentirás solo, Ethan es uno de esos humanos.

-Pequeño…, ¿todo bien?  - Laylah se sentó en el otro extremo de Ethan, hablando calmadamente

Ethan limpio sus lágrimas, al parecer Ethan no había dejado soltar todo el dolor, pues no tardó mucho en detenerse de llorar.

-Lo siento…, es solo que…, todo esto creo que me está afectando - Ethan señalo todo su alrededor, dando a entender que estar aquí le estaba afectando, estaba lejos de casa, sin Zerachiel, sin la única humana que lo acompañe, con dolores tanto del pasado como del presente.

Tranquilo, se entiende, podemos notar que tienes mucho lo cual soltar- Laylah siguió consolándolo, el niño ya se estaba tranquilizando más.

- Enserio lo siento…- Ethan siguió lamentándose por demostrarse débil ante las dos ángeles, mismas que solo estaban preocupadas por que estuviera bien

-No hay nada de lo cual pedir perdón Ethan, tienes muchas cosas que resolver dentro tuyo, heridas que sanar y es normal mostrar esa parte vulnerable, es comprensible - como siempre, Helen fue quien dio las palabras más de consuelo y dulces

-Ethan…- Laylah hablo, haciendo que aquellos ojos azules como un mar la miraron- Contigo aquí, estoy segura de que ellos entenderán, pero todo es con tiempo, las heridas se van a curar, pero tardaran…

y dejaran cicatrices…- Ethan puso una mirada triste ante eso, desviando su mirada- … pero dejaran de sangrar…

El niño la miro nuevamente con sus ojos abiertos, al parecer aquello que había dicho lo dejo pensando, reflexionando en algo, algo más que los ángeles cerrados.

-Está bien…- dio una leve sonrisa, una muy leve casi indistinguible pero ahí estaba

Laylah se levantó, ofreciéndole una mano a Ethan.

-Ven…, quiero mostrarte algo, además, creo que necesitare tu ayuda…-

-Ve…, yo tengo que encargarme de otras cosas - Helen apoyo la idea, Ethan ante esto acepto la mano de Laylah, levantándose para seguirla

Ambos se fueron, mientras Helen emprendía vuelo para irse a otro lugar, el humano solo miraba a donde se dirigían, no estaba lejos, solo tuvieron que dar unos pares de pasos para que Ethan tuviese una idea de a donde se dirigían exactamente, siendo un lugar donde había varios ángeles agrupados, viendo y analizando lo que se estaba haciendo.

Ethan no tardo en darse cuenta de que aquellos ángeles miraban a otro par de ángeles que estaban usando un pedazo metálico como experimento.

-Es…están haciendo la idea de Zerachiel - Ethan pregunto una vez estando cerca del grupo de los demás ángeles que solo estaban mirando- pensé que algunos ángeles no querían participar en esto…

-…como dijiste, algunos - otro ángel interrumpió a Laylah antes de que dijera algo, este seguía mirando, observando y analizando cualquier mínima cosa - cuando Naya comenzó a propagar la idea de Zerachiel, varios nos interesamos en eso…, y bueno, aquí estamos…

Ethan miro como un ángel comenzó a canalizar su propia magia, era una cantidad muy pequeña, pero lo suficiente teniendo en cuenta el pedazo de metal que estaban usando.

-Es verdad que hay algunos compañeros nuestros que no quieren ser partícipes en esto - Laylah ahora si comento, dejando al antes ángel siguiendo, observando- pero, aun hay ángeles que apoyan y admiran a los humanos…, así como Zerachiel

El sonido de algo golpear un objeto metálico hizo que se sobresaltara Ethan viendo como aquel ángel que estaba hace unos momentos canalizando magia ahora ya se encontraba usándola en el metal.

Varios ángeles se inclinaron más, observando con interés que es lo que iba a pasar mientras aquella magia se unía al metal, notándose como aquella magia comenzaba a recorrer por todo el objeto, soltando incluso pequeñas chispas y rayos, Ethan en un momento también se quedó mirando expectante, esperando a que algo pasara, a que la magia realmente se quedara en el metal.

Pero no tardo en que la magia saliera disparada, cayendo en forma de rayos por todas partes, no fue algo peligroso pues la cantidad de magia que fue usada fue una pequeña, pero aun así fue suficiente como para dejar aquel pedazo de metal claramente quemado.