Capítulo 7 “Despedida” #4
Después de que no se presenciara más la actividad de magia caótica, el mismo ángel que uso su magia fue a ver como quedo el metal, tomándolo y mostrándole a lo demás su estado.
Los ángeles solo dieron un suspiro, no, no había podido aguantar la magia.
-Lamentablemente, aun no encontramos un metal que pueda resistir la magia - comento aquel ángel que estaba al lado de Ethan con el cual hablo hace unos momentos, escribiendo en una libreta de notas lo que se había observado
-Pero, seguiremos intentando… - Laylah concluyo- apenas vamos empezando, estoy segura de que encontraremos un modo de hacerlos resistentes a la magia.
Ethan solo se quedó mirando aquel pedazo metálico el cual varios ángeles ya habían tomado para observar a más detalle, Ethan solamente se acercó más, integrándose al grupo de ángeles que seguían discutiendo, Laylah fue detrás de él.
Aquel metal tenía claramente impregnado el recorrido que había hecho aquella magia angelical, sabía que la energía era algo caótica, al menos eso le enseñaron en su escuela, fue un tema que no se tomó a mucha profundidad, pero tenía una idea de todo aquel tema.
-Estos metales… ¿dónde lo consiguieron? - el niño miro a Laylah, quien desvió la mirada, tratando de recordar donde exactamente
- Normalmente los encontrábamos cerca de depósitos - Laylah menciono
Ethan pensó, claramente los metales si servían con la magia, de otro modo, la magia no podría recorrer desde un principio, el problema era que el metal se quemaba de una forma inmediata, la energía que tenían los ángeles era demasiada.
Tal vez no haya un metal humano que pueda soportarlo totalmente, pero tal vez si haya algún que resiste mas
-Tenemos que investigar más de los metales - Ethan miro de vuelta al grupo de los ángeles, viendo como en la mesa donde había varios libros y notas ahí se encontraba también la libreta de Zerachiel.
Ethan la tomo y comenzó a pasar por paginas hasta llegar a la página que le interesaba más, en la sección donde hablaba de varios materiales humanos, uno de estos siendo los metales.
-Zerachiel sabe que los metales conducen energía, pero tal vez no llego a investigar lo suficiente como para saber que no todos los metales son iguales - Ethan le mostro la libreta a Laylah, señalando específicamente el listado de ejemplos de metales que Zerachiel había investigado - algunos tienen mayor resistencia, tal vez eso es lo que debemos encontrar
Laylah tomo aquella libreta comenzando a leer los nombres, logrando reconocer algunas de estas que estaban en la lista, Laylah pudo haber observado a los humanos tan de cerca pero jamás tuvo esa habilidad de comprenderlos totalmente.
Pero ahora tenía una oportunidad que por tanto tiempo espero, todos esos años en los que ha estado con los humanos, aprendiendo de ellos, escuchándolos y admirándolos en silencio.
Laylah siempre soñó con una vez poder hablar con un humano, con poder cuidarlo, intercambiar experiencias, conocimientos y palabras.
Laylah nunca fue parte de la academia, llego al mundo humano por un simple accidente, pero nadie se preocupó de la ausencia de un ángel que ni siquiera interactuaba con los demás, era como si algo tan insignificante y transparente desapareciera de la nada, era difícil de notarlo.
A los arcángeles nunca les preocupo que un simple ángel común llegara al mundo humano, primero perecería ante los demonios antes de que tan siquiera lograse descubrir algo.
Pero aun así sobrevivió, hubo momentos en los que ella misma creyó que moriría, otros en los que esperaba con ansias que su vida terminase ahí, pero ante todo logro sobrellevar esa soledad, ese silencio.
Laylah al no ser parte de la academia, jamás tuvo ese lazo con un humano, por lo que ningún humano era capaz de verla ni escucharla.
Cuando supo que Ethan era capaz de ver a cualquier ángel, fue entonces que sus esperanzas se llenaron, por fin el destino le habían dado su recompensa de tanto sufrimiento ante la ignorancia.
-Muy bien entonces… - Laylah asintió, llamando a uno de los ángeles que estaba cerca para seguidamente enseñarle la página de la libreta - Busca cualquier libro que tenga mencionado algo como esto, sobre los metales.
Aquel ángel tomo la libreta y asintió.
-Vas a ser de gran ayuda Ethan… - Ethan quien solo estuvo en silencio mientras observaba la interacción de ambos ángeles miro a Laylah
-Solo lo soy porque soy un humano…- Ethan rio nervioso
-Eres alguien muy especial Ethan, no solamente porque eres capaz de vernos y oírnos…, sino porque tienes un buen corazón…, gracias por darnos una oportunidad…-
Ethan no pudo evitar formar una sonrisa mucho más grande en ese momento, aquellas palabras no eran solamente una confirmación de que, en efecto, puede seguir adelante, pero también porque esas palabras calman a su corazón roto de tristeza.
-Creo que si no fuera por Zerachiel…, no estaría haciendo esto ahora…- Ethan confeso- espero que tus compañeros también estén dispuestos en darme una oportunidad…-
-Lo harán créeme…- y con eso ambos siguieron con lo suyo, incluyéndose nuevamente al grupo de investigaciones, listos para seguir con aquel experimento del ángel de la guarda.