Capítulo 6 “Los Arcángeles” #2
-Unas disculpas por mi tardanza, quería asegurarme de algunas cosas- dio un último vistazo a su traje para ver a los demás arcángeles- sobre todo que el mensaje se haya mandado
-Cual de todos- Raguel menciono irónicamente
-El que fue mandado a Levianthan claramente…, aunque…- Miguel miro a Barachiel quien estaba alisando su cabello- ¿El aviso sobre el cambio de fecha del retorno se hizo saber?
-A tiempo y forma- Barachiel comento sin preocupación, Miguel asintió en eso, al menos con Barachiel sabe que el hará todo lo más perfecto, es por eso por lo que suele dejarle en cargo los avisos y mensajes públicos.
-Pero…, esta reunión no es para hacer un chequeo general de todo eso, ¿no es así? - Gabriel cuestiono, viendo como Miguel solo frunció el ceño aún más, si, algo pasaba.
-Al parecer, el mensaje que mandamos si llego a manos de la serpiente del mar- hizo un movimiento con su mano, de pronto, la mesa redonda en la que estaban comenzó a iluminarse
La mesa fue activada con magia y de ella comenzó a proyectarse lo que paso en aquella playa donde se ocultaban los ángeles caídos, aquellos arcángeles vieron con detenimiento cada suceso, desde la primera señal de la actitud errática del mar, hasta el final de la batalla de los demonios.
-Les…les enviaron un mensaje- Uriel comento, viendo nuevamente la repetición de aquella proyección como si de un video se tratase
-Mis nubes no supieron más lo que paso respecto al mensaje, pero es algo claro que Levianthan les dio aquel mensaje con un propósito-
-Creo que debe de haber sido esperado- Azrael comento ahora- tomando en cuenta el tipo de mensaje que le dimos a él y los demás Estrodemons…
- ¿Creen que los quieran ayudar? - Barachiel hablo, viendo con detenimiento la actitud que tenía la marea con el ángel de ropajes amarillentas
Los demás arcángeles se vieron entre ellos, ninguno quería dar por hecho ninguna cosa, ni siquiera la pequeña probabilidad de que tal vez los Estrodemons si quieran ayudar a los ángeles rebeldes.
-No hemos recolectado ninguna información de ellos en las últimas décadas…- Uriel respondió a la duda que comenzó a carcomer a los demás- no sabemos qué tan fuerte se han vuelto…
-Quizás solo estén teniéndoles una trampa, los Estrodemons son conocidos por pensar más en sus instintos naturales que en lo lógico- Raguel esta vez opino, aquella idea no fue muy apoyada pero tampoco descartada, ya que aquella imagen que tienen de los Estrodemons la tienen desde su último encuentro con ellos, que fue hace siglos.
-Trampa o no, no podemos dejar que el grupo llegue a ellos…- Azrael dio una opinión en la que la mayoría estaba de acuerdo, si aquellos demonios lideres entraban en contacto con Zerachiel, con el hijo del aurora, entonces ya habrán perdido.
Gabriel siguió escuchando a sus demás hermanos dar opiniones y especulaciones de lo ocurrido en aquella playa, mientras miraba con detalle la proyección quien seguía mostrando lo sucedido en repetición.
Aquel ángel que era considerado como el segundo al mando entrecerró sus ojos, los Estrodemons tenían algo detrás, y si recolectabas todos los sucesos anteriores podías darte una idea, algo lo cual comenzó a hacer Gabriel en su mente.
Los Estrodemons recibieron el mensaje de Miguel, y ellos decidieron mandarles un mensaje a los ángeles rebeldes, pero no un mensaje en general, uno el cual solo podía recibir Zerachiel.
“Ellos quieren contactarse con el hijo de la aurora…” Gabriel concluyo, aunque esa conclusión no era buena noticia para los arcángeles, aunque quizás no todo estaba perdido.
-…El hijo del aurora- Gabriel hablo, haciendo todos callar una vez escucharon ese nombre tan distintivo- … ¿él sigue siendo un ángel de la guarda? -Gabriel miro al líder del grupo, Miguel, quien solo sonrió levemente, en señal de que aquella declaración era verdadera.
-Para eso mismo fue el aviso el cual le encargue a nuestro hermano Barachiel en dar a conocer…
- Miguel finalmente comenzó a explicar lo que tenía planeado en hacer- Lamentablemente todo esto de que nuestro querido hijo del aurora siga siendo un ángel de la guarda es mera especulación -Uriel al escuchar eso fue el primero en protestar
-Pensé que para eso mismo creamos los pergaminos…, donde no solo te dan la información del humano al que cuidaras, pero también te dicen si aquella misión falló o funciono - Uriel explico
En los primeros años donde los cimientos de la divina Trinidad comenzaban a hacerse Uriel junto a Azrael se encargaron de crear aquellos pergaminos, donde habría un pergamino por cada humano con posibilidades de ser salvado conteniendo la información de ellos, así como si seguían vivos o ya habían perecido.
Todo esto por órdenes de Miguel, quien deseaba tener un orden de los humanos a los cuales se les podría asignar a un ángel de la guarda.
-Exacto, para eso son los pergaminos, pero el ángel antes de irse decidió llevárselo, lo cual, creí haber dejado en claro que eso estaba estrictamente prohibido- Miguel dio una mirada filosa hacia Barachiel quien solo se encogió al sentir aquella mirada tan imponente, capaz de hundir incluso a los arcángeles mismos- Pero, ya quedo en el pasado - sonrió levemente, devolviendo la mirada a Uriel quien solo bufo enojado.
-Además que la última vez que lo vi él mismo menciono con sus propias palabras que seguía siendo un ángel de la guarda- Azrael menciono dando más apoyo a la teoría de Miguel, dejando de apoyar su barbilla en su palma para irse a una postura más calmada y despreocupada- y puedo decir lo mismo de su amigo… , nuestro querido ruiseñor, Kezef…
La mirada de Raguel se volvió a una más seria, incluso más de la que tenía, Uriel quien estaba a su lado pudo incluso sentir como las vibras de aquel arcángel de volvieron pesadas y frías, logrando incluso percibir de reojo como se comenzaba a generar una capa cristalina de hielo en el asiento de Raguel.
- ¿El…ruiseñor? No me digas que él también…- Miguel interrumpió a Raguel, negando con su cabeza, calmando a aquel arcángel antes de que congelara todo el lugar
-Eso no está confirmado aun...- El arcángel líder sabía muy bien en los términos que quedaron aquellos dos arcángeles.
En realidad, Miguel sabia la sensibilidad que había quedado en esta habitación con esos arcángeles que ya no se encontraban con ellos.
Y sobre todo sabia la gran herida que quedo en el ego de todos sus hermanos, incluido el suyo, así que la simple mención de los nombres de aquellos arcángeles caídos provocaba a los arcángeles, por lo que Miguel decidió con ponerles apellidos, “Hijo de la aurora” y el “Ruiseñor”.
Aunque con el paso del tiempo, aquella herida en vez de cicatrizar solo ha sangrado aún más, haciendo que incluso sus simples apodos sean insoportables de escuchar.
-A lo que quiero llegar es…- Miguel volvió a retomar el tema principal- Convoque la llegada de los ángeles de la guarda antes de lo que se tiene en la agenda para hacer que ellos vengan a nosotros…-
- Y aquel vinculo que tienen con sus humanos los obligara a volver al cielo…- Barachiel concluyo, era un plan simple y sin arriesgar mucho teniendo en cuenta la poca información que tienen a su favor
-Aun así, está la posibilidad de ellos lleguen antes con los Estrodemons- Raguel siguió protestando, el aviso que dio Miguel lo dio con unos cuantos días de antelación para no subir sospechas, y aun así se estaba arriesgando en que los ángeles tuvieran sus dudas.
El plan de Miguel tiene sus bases bien cimentadas, pero aun así cada posibilidad es importante de contar, incluyendo la posibilidad de que los ángeles rebeldes ya estén ahora mismo en camino hacia los Estrodemons.
-No podemos simplemente quedarnos aquí y observar como ellos se dirigen a lo que puede ser nuestra derrota…- Raguel se levantó de su asiento, haciéndose más visible como este ya se encontraba en una capa de hielo aún más ancha, comenzando a afectar el asiento de Uriel
-Por favor hermano Raguel, no hay necesidad de alterarse…- Miguel con su simple mirada y palabras duras hizo volver a sentar a aquel ángel, quien solo cruzo sus brazos.
-Lo que quiero llegar es- Hablo más calmado Raguel, pero aún se notaba ese tono de enojo en el- entiendo que podemos mantener un ojo sobre ellos por medio de tus nubes hermano, pero creo que ya es momento de que comencemos a interferir más directamente en esto…-
Antes comprendía que todos se quedaran sentados observando como los ángeles rebeldes se perseguían su propia cola mientras ideaban un supuesto plan para levantarse en armas contra ellos.
Pero desde que volvieron a sentir la presencia del hijo del Aurora, Raguel ha sentido cada vez más y más esa presión y necesidad de interferir.
Y de pronto la idea de la que tanto se burlaba de los ángeles rebeldes comenzó a hacerse más propensa en volverse realidad.
Raguel odia estar equivocado.
-Mis nubes y mi plan son algo opcional, yo siempre les he dado la libertad de hacer lo que quisieran, mientras no provocara desorden- el arcángel líder miro a sus demás hermanos, quienes quedaron en silencio- Así que, mi querido hermano Raguel, tienes toda la libertad de ir a vigilarlos directamente y si hay un momento en el que estén cerca de encontrarse con algún Estrodemon, puedes simplemente interferir.
Ambos arcángeles se miraron por unos segundos, compitiendo con sus simples miradas, una batalla del frio y las estrellas, una pelea tan eterna.
-Eso hare entonces…- Raguel concluyo, volviendo a su mirada de siempre, señal de que su actitud violenta y chispeante se había acabado por hoy.
iguel siguió hablando y retomando otros temas ya no tan relacionados a lo anteriormente discutido, dejando aquel tema importante sobre el Hijo del Aurora de un lado por un pequeño momento.
Por mientras Uriel miro de reojo a Raguel quien dejo de hacer comentarios y solo se mantuvo en silencio escuchando el resto de la reunión, el arcángel de las alas de fuego solo negó con la cabeza, quitando el hielo que había llegado a su asiento.
Pobres ángeles rebeldes si se les ocurre provocar a Raguel.