Capítulo 5 “Un mensaje del océano” #3
Estuvieron unos segundos más, forcejeando entre ambos, Zerachiel como podía esquivaba o contratacaba, aunque esto último no era lo más optimo pues no hacia ningún daño a la criatura y solo lo hacía enojar más.
-¡¡Zerachiel!!- Zera quien aún se mantenía en el suelo miro como Helen le lanzaba un dispositivo que tenía una forma circular.
Lo atrapo a tiempo observando lo que era ese dispositivo, no tardó mucho en saber que era una bomba de magia, algo lo cual había visto con Laylah, era algo pequeña, pero estaba seguro de que con el demonio sería suficiente.
Y en un contraataque, Zerachiel le lanzo la bomba al demonio.
Rodo un poco y termino enfrente del demonio solo para que al instante una explosión de luz cegara temporalmente a Zerachiel tapando sus ojos con sus brazos.
Sabía que aquella batalla la habían ganado cuando una vez el destello de la luz se desvaneció, un gran charco espeso yacía en la arena, misma consistencia se marchó antes de que fuera capturada o que intentaran rematarlo.
La batalla no tardó mucho en acabar, los demonios se fueron del escondite de los ángeles caídos, mientras los ángeles que no salieron tan heridos fueron a socorrer a los demás.
(…)
-Los demonios sintieron la magia inmensa del Estrodemon, por eso nos atacaron- Naya, que tenía vendas en sus brazos se sentó en una de las sillas que había en la sala de reuniones
Todos los ángeles estaban ahí presentes, o al menos, los que podían estar presentes, pues algunos ángeles no eran capaces de asistir físicamente por la batalla.
-Eso es solo una teoría por ahora, fue…tan inesperado- Adthor comento, aun siendo atendido por Helen, desinfectando unos rasguños
-Creo que…, hay muchos temas de los que debemos comentar, ¿no? - Helen comento con timidez, siendo apoyada por otros ángeles.
- ¿Qué hay de nuestro escondite?, ¿creen que ellos vayan a volver? - un ángel del grupo comento, haciendo murmurar de la duda a los demás
-Eso es una posibilidad que no debemos tachar- suspiro con pesadez Helzion, haciendo que los murmullos aumentaran más -Aunque probablemente nosotros no éramos su objetivo, no quita el hecho de que quizás alguno sea consciente de nuestro paradero
-Somos cena gratis para ellos ahora- Eban comento algo pesimista
-Pero al menos tenemos un mensaje, ¿no?, ellos saben de nosotros ahora- Adthor volvió a comentar, todos los ángeles pusieron en vista a aquella carta que ya se encontraba abierta, viéndose como tenía un manuscrito fuera de los conocimientos humanos o incluso angelicales.
-Lo tenemos, el punto es que no sabemos que es lo que dice exactamente- Eban, quien fue de los primero en intentar descifrarlo no tuvo la remota idea de que es lo que decía, ni siquiera tenía alguna idea de lo que querían expresar en esa carta
Varios ángeles lo intentaron, de los pocos libros existentes que hablaban de los demonios se usaron, pero aun así no había ninguna idea, haciendo que estén en un punto muerto.
Olivia se encontraba a un lado de Kezef, quien una vez termino la batalla salió de su trance, sus ojos transmitían cansancio, no podía aportar mucho en aquella reunión al no ser capaz de ver a los ángeles, pero aun así estaba ahí, dispuesta a cualquier cosa.
Olivia escucho a un demonio y no solo eso, lo entendió, sabía que la capacidad de Olivia de ver a los demonios era una mala señal, pero quizás podía ser algo bueno.
-Tal vez…Olivia sea capaz de descifrarlo- Kezef comento, dando la idea a la reunión que parecía estar en silencio, pensando en alguna idea
- ¿Olivia? - Eban comento, sin saber quién era a quien se refería o no recordaba- claro, la que ve demonios…
Los ángeles dudaron, conocían muy poco a la humana, pues esta no podía interactuar con ninguno de los que estaban presentes en la reunión a excepción de su ángel de la guarda, pero sabían la capacidad que tenía la humana, y también sabían el cómo pudo obtenerlo.
Aquella humana se estaba corrompiendo, y eso significaba la posibilidad del nacimiento de un demonio, eso era peligro, Olivia era peligroso.
Pero aun así Eban fue quien miro a Helzion, la mirada del astrologo parecía pedirle de favor que el líder del grupo se lo pensara, algo lo cual hizo.
-Bueno, parece que nadie más tiene alguna idea así que…, adelante- Helzion le dio el permiso, lo cual Kezef tomo la carta y se la dio a su humana, la cual lo miro confundida.
- ¿Puedes entender lo que hay escrito ahí? - Kezef pregunto, Olivia tomo aquel papel con los manuscritos y lo miro.
Olivia le dio un vistazo por encima, lo único que hizo fue fruncir el ceño confundido, los ángeles alrededor suspiraron, ya sabiendo lo que significaba esa expresión.
-No entiendo…, ¿Qué es lo que no entienden- los ángeles la miraron confundidos- esto está escrito en…bueno, en nuestra lengua…-
Varios ángeles comenzaron a lanzar comentarios.
-Se está corrompiendo totalmente- un ángel menciono bajo
- ¿Cuánto le faltara en convertirse en uno de ellos? - otro ángel comento
Y más comentarios así comenzaron a surgir, uno detrás de otro, algunos los susurraban entre ellos, otros lo decían al aire, Helzion tuvo que volver a traer el silencio y orden con solo levantarse de su asiento.
-¿Qué es exactamente lo que dice? - Kezef volvió a hablar con Olivia, dándole señas de que continuara leyendo
-Creo que son coordenadas…- Olivia contesto mirando la carta confirmando si en verdad era eso y no se estaba equivocando
-Coordenadas…- Naya menciono para sí misma, Helzion ordeno que trajeran un papel y un lápiz a unos ángeles los cuales no tardaron en traérselo.
Helzion le paso la hoja y el lápiz a Kezef, a aquel ángel de la guarda no tardo en saber lo que querían que le pidiera a su humana, lo cual de inmediato le menciono a Olivia si podía escribir esas coordenadas en la hoja.
Mientras eso pasaba, Zerachiel estaba metido en sus pensamientos, lo que ha pasado estos días han sido leve señales, pero sabe que esto no es coincidencia, sería un ingenuo si pensara en eso.
Esas coordenadas significan un encuentro, quieren que vayan a esas coordenadas, pero el mensaje era para él, el que no solo los Arcángeles esperan su llegada, sino que también los demonios lo buscan.
Y Ahora un Estrodemon los mando a un punto especifico, donde probablemente, sea necesario que Zerachiel esté presente.
-Perfecto, solo tenemos que buscar en un mapa donde lleva estas coordenadas, y ahí estaremos…- Helzion lo saco de sus pensamientos, mirando como el líder sostenía el papel donde tenía transcrito las coordenadas.
-Ellos me querrán ahí…, ¿cierto? - Zerachiel menciono, sacando de una vez esas inquietudes que comenzó a carcomerlos hace unos cuantos días
-Ellos querían que tu recibieras el mensaje…, tiene lógica que tu seas a quien quieren ver- Eban comento, Helzion suspiro
-Eso es verdad…, Zerachiel, tendrás que venir con nosotros…- Ethan, quien estaba a un lado de Zerachiel, abrió sus ojos con sorpresa
- ¿Qué hay de mí? - Ethan comento, Naya mirando a Ethan con preocupación-… No pueden alejarme de mi ángel de la guarda…, ¿Quién va a protegerme?
Helzion entendía como el niño se podía sentir, lo comprendía realmente, pero entre ambos lideres, Naya fue quien más sintió empatía, viendo al pequeño Ethan como un vago y lejano reflejo de lo que fue su humana, paso su mano en aquella cicatriz que consiguió como castigo por interferir en los planes egoístas de los Arcángeles, no podía separarlos, al menos, ella no podía.
-Helzion…, el niño necesita a su ángel…- Helzion pareció sorprendido por la decisión de su amiga, si, entendía la relación estrecha que tenían ambos, pero, no podían.
-No podemos llevar a un simple niño a esto…, es un…, ¡Por Dios es un niño! - Ethan frunció el ceño, pero no tardo en volverse a una expresión triste, sabía que era verdad lo que aquellos ángeles estaban diciendo.
-Ethan…- Zerachiel paso gentilmente su mano en el cabello del niño haciendo que el contrario lo mirara- ¿estarás bien aquí…?, ¿estarás bien si yo me voy?
Ethan sintió sus ojos aguarse, pero rápidamente respiro hondo, debía admitir que no tener a Zerachiel será algo difícil para él, pero sabe que es lo mejor, por su bienestar.
-Estaré bien, …ellos tienen razón, estaré más seguro aquí…- Zerachiel miro preocupado a su humano, no fue hasta que Ethan le dio una sonrisa leve, asegurándole que en verdad estaría bien.
Helzion guardo la carta y dio por terminada la reunión, yéndose junto a unos cuantos ángeles que el mismo eligió para ver sobre las coordenadas recién descifradas.
Los demás ángeles volvieron a lo suyo, algunos regresando a ver como seguían los ángeles heridos, otros comenzando a preparar las cosas para los ángeles que se irían.
Zerachiel solo suspiro con pesadez, recargándose con su humano en busca de un apoyo, mismo que recibió por el niño, quienes ambos se quedaron en silencio. Kezef y Olivia no tardaron en unirse a aquel momento de consuelo
Los cuatro sabían que lo que les esperaba no iba a ser fácil, y tal vez aquel silencio cómodo que los cuatro tenían era más como una afirmación mutua en mudo.
“Nos tenemos los unos a los otros”.