Capítulo 5 “Un mensaje del océano” #2
-Estarás…estarás ahí, ¿cierto? -
Aquello desconcertó a Naya, esperaba que el contrario preguntara que estaba pasando, o que se viera más confundido de todo esto, pero no, al parecer ya sabía o tenía idea de lo que se trataba.
Naya sintió el peso de varias miradas, viendo que aquellas eran de Kezef y de su humano, ambos viéndola, esperando una respuesta a lo que pregunto Zerachiel.
-Si…, ahí estaremos Zerachiel, no dejaremos que nada te pase…- Naya aseguro con seguridad
Zerachiel miro a su amigo, quien tras quedarse en silencio un segundos, al final dio un respiro profundo y asintió con su cabeza.
Eso fue suficiente para Zerachiel, con cuidado aparto a su humano del abrazo dejándolo a cargo de Kezef, quien de inmediato abrazo al niño con su otro brazo que tenía libre.
Zerachiel miro a Naya, diciéndole con su mirada de que ya estaba listo, ambos salieron de la cueva para dirigirse a la orilla cosa que fue difícil pues el viento les dificultaba dar los pasos.
Todos los demás ángeles que estaban afuera miraban atentos a ambos ángeles que estaban dirigiéndose a la orilla, temiendo a que algo malo les pasara a ambos.
Una vez llegaron las aguas parecieron reconocer a Zerachiel, pues se tranquilizaron un poco, la lluvia comenzó a golpear en el cabello y piel de Zerachiel.
Zerachiel comenzó a sentir frio con la lluvia y el viento, pero aun así se arrodillo, viendo expectante al océano, Zerachiel podía incluso sentir como el océano lo miraba de vuelta, por más extraño y loco que pareciera.
Zerachiel no tenía idea de que hacer exactamente para recibir aquel “mensaje”, pero siguió sus instintos y metió ambas manos en el agua.
Sentía la fría agua y la arena tocar sus manos, Naya lo miro de forma extrañada, no sabía que estaba haciendo, pero aun así no lo detuvo, la marea no pareció cambiar, nada en su alrededor pareció cambiar y después de unos segundos Zerachiel decidió que tal vez esa no era la forma correcta.
- ¡Algo me toco!, ¡¡algo me toco!!- comenzó a chillar el ángel algo lo cual sobresalto a Naya
- ¡No se te ocurra soltarlo! - Naya amenazo y después de unos cuantos chillidos más de Zerachiel, por fin aquel ángel saco lo que tenía en sus manos
Parecía un frasco de vidrios de color azulado, teniendo dentro de aquel frasco una carta a Zerachiel les recordó a esas historias que leía con su humano sobre piratas.
Y así como vino, aquella lluvia, truenos y marea alocada se fue, muy seguramente los humanos que vivían cerca de aquí tendrán una gran confusión del por qué el clima tan caótico de repente.
-Que peculiar forma de mandar mensajes…- Zerachiel le entrego la botella a Naya quien de inmediato la tomo y se dirigió a Helzion, haciéndole señales para que Zerachiel la siguiera
Helzion parecía confundido por todo lo que sucedía al no haber estado desde el inicio de todo esto.
-Es…un mensaje- Helzion tomo el frasco y lo miro, y sin dudar más abrió aquel frasco para tomar la carta
Naya se asomó y miro confundida la carta.
-Esta lengua es diferente… ¿Cómo la codificaremos? -
-Lo lograremos…, ¿puedes creerlo? Por fin conseguimos un mensaje de él, bueno, no tenía pensado que él nos encontrara más bien tenía pensado que nosotros lo encontráramos…
- Helzion comenzó a hablar sin parar, por fin habían tenido contacto con un Estrodemon, tal vez no de la forma que el esperaba, pero aun así eso era señal suficiente para saber que estaban yendo por un buen camino o al menos un camino que si les estén dando resultados
Zerachiel miro el océano, lo que una vez parecía una criatura con vida propia, moviéndose de un lado a otro, ahora se encontraba en calma, inmóvil, radiando los rayos del sol que comenzaban a asomarse entre las nubes grises.
Miro a Laylah y a un grupo de ángeles acomodando el equipo tecnológico, se acercó a ellos para ayudarlos, poniendo todo en su lugar y nuevamente activándolo pues se había apagado por tanto movimiento hace unos minutos.
Mientras los demás ángeles daban chequeos a otras partes del equipo, Zerachiel solo se quedó mirando la pantalla la cual parecía que estaba algo mojada, pues varias gotas estaban en la pantalla las cuales fueron secadas gracias a Zerachiel quien uso su manga de ropa para limpiarlo.
Una vez fue hecho eso, siguió mirando la pantalla, viendo como esta era encendida y varios cuadros de información comenzaban a aparecer por toda la pantalla, pero hubo uno en particular que hizo fruncir el ceño al ángel.
-Laylah…, ¿Qué significa esto? - Laylah que estaba agachada dando revisión a unos cables se levantó para ir hacia Zerachiel, mirando la cosa que apuntaba el contrario.
Laylah miro varias veces la pantalla, checando y confirmando si todo estaba bien y no había ningún error, pero todo parecía estar en orden
¿Entonces por qué seguía apareciendo que había señales de magia acercándose a ellos?
-¡¡Naya, Helzion!!, deben ver esto - Laylah fue interrumpida al sentir algo rozar su hombro, viendo que una espina grande y gruesa había sido lanzada hacia ella
-¡¡Demonios!!- un ángel a la lejanía dio aviso antes de ser atacado por un gran demonio quien se había abalanzado al ángel sin darle tiempo de esquivarlo.
-¡Todos a sus posiciones!, ¡¡Ahora!!- Helzion dio la orden y todos los ángeles comenzaron a prepararse, algunos se fueron volando, tomando posición en el aire, otros comenzaron a atacar a los demonios que tenían cerca y los demás corrieron hacia la cueva a agarrar sus armas.
Los demonios comenzaban a venir, no era una cantidad aglomerante pero tampoco eso significaba que estuvieran fuera de peligro, podrían ser pocos, pero eran suficientes de causar caos si no se les erradicaba lo antes posible.
Zerachiel miro toda la acción que se desato en cuestión de segundos con la venida de los demonios, así que corrió en dirección a la cueva para asegurarse que su amigo y los humanos estuvieran a salvo, está siendo su prioridad, ante todo.
Un demonio lo ataco, por un lado, haciendo que el ángel perdiera el equilibrio y fuese lanzado por la fuerza en que este demonio lo ataco, haciéndolo rodar en la arena.
No tuvo mucho tiempo para recuperarse pues apenas intento levantarse el demonio fue a atacar queriendo darle un gran mordisco en el rostro, el ángel evito esto tomando el hocico del demonio ejerciendo fuerza para que el demonio no cerrara su boca llena de colmillos, el demonio no se dejó y siguió tratando de cerrar su hocico poniéndose completamente encima del pobre ángel.
Trato de mantenerse así, pero Zerachiel no tenía tanta fuerza en los brazos, haciendo que cada vez fuera más y más difícil de mantener este forcejeo.
Por suerte Naya llego a tiempo, volando hacia el demonio quien le encajo su lanza al costado para después abalanzarse hacia el demonio ambos rodando hacia un lado quitando al demonio de encima a Zerachiel.
-Ve por un arma, ¡rápido! - demando Naya quitando su lanza del cuerpo de aquel demonio.
Zerachiel no tardo más y rápidamente se levantó para correr hacia la cueva, teniendo que esquivar a unos ángeles que caían a la arena por algún golpe critico o incluso evitar flechas o alguna arma que eran lanzadas.
-Zera, ¿todo bien? - Kezef llego hacia Zerachiel, este parecía tener un arco en su espalda listo para ir a apoyar en el combate.
-Si, todo bien, ¿Dónde están Ethan y Olivia? - miro a todos lados, preocupándose de que los humanos se hayan ido sin el permiso de Kezef.
-Ellos están bien, los deje en un lugar seguro- aseguro Kezef, llenando de alivio a Zerachiel.
Un rugido de un demonio los hizo volver a la marcha, Kezef tomo de las mesas una de las armas que aun yacían ahí, dándosela a Zerachiel quien lo tomo de inmediato, este miro de reojo como se trataba de una espada, no era tan larga y la hoja era algo delgada por lo que no fue difícil para Zerachiel en cargar y mover.
-Vamos, nos necesitan- Kezef le dio unas palmadas en el hombro a su amigo antes de salir de la cueva
Zerachiel no tardo en seguirlo detrás sosteniendo la espada, debe admitir no ha entrenado mucho aun en el combate con las armas, pero aun así no va a dar marcha atrás.
Vio como Kezef se alzó al vuelo no tardando ningún segundo para comenzar a atacar, lanzando sus flechas que ensartaban en los demonios dañándolos, otros incluso ensartando justo en el punto crítico.
Zerachiel se cruzó con un demonio y no dudaron en atacarse, el demonio se abalanzó hacia el ángel tratando de enterrar sus garras en cualquier parte del cuerpo, Zerachiel vio aquel movimiento venir así que con un movimiento esquivo aquel ataque del demonio, dejando a el demonio en un tiempo muerto en el que se volvía a acomodar para tener su guardia alta.
Aprovechando Zerachiel ataco al demonio, usando su espada en mano, todavía no sabía canalizar su magia, así que aquel ataque que logro ensartar no causo mucho daño al demonio.
El demonio pareció solo enojarse más por aquel ataque, su hocico comenzó a emitir una luz rojiza escuchándose incluso como el demonio estaba recargando su magia, haciendo tragar en seco a Zerachiel, una gran flama más roja y brillante que el fuego mismo salió del hocico del demonio a gran velocidad, Zerachiel uso de escudo, haciéndolo retroceder unos pasos, algo lo cual hizo que las manos de Zerachiel se calentaran sintiendo un dolor tolerable, al menos seguía vivo.
Sabia Zerachiel que sin magia nunca iba a poder ganarle a ese demonio, era imposible, sabía que con magia era la única cosa para ahuyentarlos, lo cual era justamente lo que no podía manejar.
“Me hubiera quedado con los humanos a cuidarlos”
El demonio lo volvió a atacar esta vez usando sus grandes garras las cuales era increíblemente grandes, estaba seguro Zerachiel que aquella criatura podía partirlo en dos con sus propias garras sin necesidad de morderlo.
Nuevamente esquivo el ataque lanzándose a un lado, rodeando en la arena. El ángel sabía que ya estaba en una zona roja, el demonio estaba desesperado y está comenzando a usar más ataques violentos, podía usarlo a su favor, si tan solo supiera como.