Mas allá del océano (Debajo de las Nubes 2) Capítulo 2 “Encuentros”
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Capítulo 2 “Encuentros”

El clima del lugar no cambiaba mucho, casi siempre era días nublados y algo húmedos, y a pesar de que a principio se deleitó de no sentir la fría brisa de las mañanas que siempre sentía en su hogar. Con el tiempo comenzó a añorarlas.

¿Quién no extrañaría su hogar?, eso es lo que Olivia siempre pensó, quien no extrañaría el lugar en que fuiste cuidado, tu lugar seguro, el único lugar que te ha visto crecer y ser tu misma.

Pero claro, Olivia entendió que siempre hay excepciones y lo suertuda que es de haber tenido un lugar lleno de amor y cariño.

-Otra vez esto…- una voz joven se cruzó, rompiendo sus pensamientos, mirando a su compañero que también estaba sentado en la misma banca que ella

-Bueno, es mejor esto que nada, ¿no? - Olivia dijo dándole una mordida a la comida que les habían traído los ángeles, que seguramente robaron de alguna tienda de conveniencia

Ambos siguieron sentados en esa banca, no estaba tan lejos del escondite de los ángeles, porque, para ser sinceros, ninguno de los dos se atrevía a explorar la ciudad, era un lugar que no conocían y preferían estar más cerca de sus ángeles que de un posible peligro.

-Kezef volvió a hablar contigo, ¿verdad? - Ethan hablo, aun sin dar un mordisco a su comida

- ¿Sobre qué? - Olivia pregunto incrédula

-Ya sabes…, sobre regresar a casa- El pequeño niño de cabellos azabaches solo miraba sus pies que colgaban de la banca, moviéndolos de un lado a otro

-Oh si, si, hablamos de eso…de nuevo- Olivia suspiro dando otro mordisco esperando a que el niño fuese al punto que quería llegar

-La verdad, no sé qué me aterra más, quedarme en este lugar que no conozco y solo…o volver a casa- Ethan por fin dio un pequeño mordisco, mientras Olivia lo miraba preocupado

Antes Ethan y Olivia no solían tener estos momentos, sus madres se conocían, si, y son grandes amigas, pero tanto ella como el niño nunca dieron algún primero paso para hacer que su relación fuese más amistosa, eran como simples conocidos.

Eso fue hasta que ocurrió todo esto de los ángeles de la guarda, realmente les dio un giro en la vida.

Y ayudo a darse cuenta de que tanto sufría el pequeño Ethan.

-Tenemos que volver a casa…, piensa en tu mamá, ¿No crees que este muy preocupada de tu desaparición?

Hubo un silencio, Ethan se tensó, encorvándose más, pareciendo querer ocultarse de algo

-Yo…, ni siquiera sé que le paso a mamá, o si…siga viva…-

Olivia dejo su comida a un lado y abrazo por los hombros al niño, quien se relajó un poco, pero seguía tenso

-Ethan…, no estás solo en esto, me tienes a mí y Zerachiel, entiendo que tengas miedo o que sea difícil de afrontar todo esto, eres solamente un niño…- acaricio con cuidado el cabello del contrario- pero debemos volver, por el bien de ambos y de nuestros ángeles

-Para ti es fácil decirlo…, tú tienes un hogar y…una madre que te está esperando- Ethan murmuro

-No es solamente mi hogar, es nuestro, también te están esperando…

Antes de que Ethan pudiera responder ante eso un gran ruido los hizo sobresaltar a ambos, dirigiendo su mirada a la fuente de ese ruido, solo para observar como uno de los botes de basura que había en el camino había sido tirado, probablemente siendo este el causante del ruido anterior.

-Debió haber sido algún gato- Olivia comento con nervios, tratando de más que nada calmarse a ella misma que a su compañero que parecía más que extrañado que asustado

Ambos iban a dejar de lado aquel momento tenso si no fuera por el extraño ruido que comenzó a crearse segundos después, escuchando como si algún animal salvaje estuviera comiendo algo.

Era un ruido tan extraño, pero a la vez lo suficientemente familiar como para que los dos chicos sintieron sus pieles erizarse, siendo su cuerpo advirtiéndoles de que había peligro, que su instinto de supervivencia les estaba avisando de un posible depredador.

Ninguno de los dos podía saber con exactitud de donde provenía el ruido, pero con solo seguir el rastro de basura podían saber que probablemente la extraña criatura que provocaba aquel ruido estaba escondida en el callejón que tenían frente suyo, un callejón oscuro y sombrío, un lugar perfecto para que una criatura pueda esconderse sin ser molestada y pasar desapercibida.

-Dudo que eso sea provocado por algún gato- respondió Ethan en susurro

Ambos se miraron, coincidiendo en silencio que lo mejor sería irse de ese lugar, no querían arriesgarse a que fuera alguna clase de demonio, aunque Olivia fuese capaz de verlos, ninguno era experto en combatir con esas criaturas

Aunque apenas se levantaron aquella banca en la que estaban sentados provoco un rechinido, ambos humanos se quedaron quietos en el instante, sus respiraciones fueron cortadas y los músculos se tensaron, muertos de los nervios, esperaron en silencio alguna señal para saber si aquella cosa que estaba oculta en la oscuridad del callejón no los hubiera escuchado.

Pero no hubo alguna reacción, ningún ataque sorpresa, ninguna aparición de alguna criatura gigante y aterradora, solamente hubo silencio.

Ethan espero algún ataque de cualquier lado ya sea uno directo, desde el cielo, desde la calle o que al menos Olivia mostrara algún signo de peligro, pero no paso nada, así que para él quedo entendido que solo había sido una falsa alarma.

-…creo que todo está bien…- Ethan menciono, soltando un suspiro al ver que nada malo paso- … ¿Olivia?

El joven solo se quedó mirando a la contraria que tenía una expresión de una pequeña presa que había sido detectada, Ethan ladeo la cabeza un poco, extrañado, pero solo fueron segundos de pensar que entendió.

A veces se le olvidaba el pequeño detalle que la única de ver demonios entre los dos, era Olivia, y si ella estaba quieta con unos ojos llenos de terror, eso no era buena idea.

Y apenas entendió eso, el ruido de algo raspar las paredes de cemento volvieron a traerlo de vuelta a su realidad.

El sonido era tan chillante, como si fuera algo metálico y filoso o tal vez podía ser algún hueso, Ethan no tenía idea, pero de algo estaba seguro, esa cosa estaba ahí, en el callejón, y en cualquier momento serian atacados.

Ethan trato de jalar a Olivia, tomándola de la mano y moviéndola para comenzar a correr, no estaban lejos de la guarida, lo mejor era ir ahí.  Pero Olivia no reaccionaba en lo absoluto, solo quedándose quieta mirando a la nada, siguiendo, escuchando ese ruido de algo rasguñar el cemento

-¡¡Olivia reacciona!!- el pequeño corazón de Ethan comenzó a acelerarse, no entendía que estaba viendo Olivia, no sabía que tipo de criatura estaba a tan solo unos metros de ellos, pero solo sabía que debían irse lo antes posible.

Y justo cuando pidió eso, Olivia lo tomo de las manos fuertemente, comenzando a correr como si su vida dependiera de ello, aunque, irónicamente, su vida si estaba en juego.

-E…espera- Ethan se dio cuenta de la dirección a la que iban- la guarida esta al otro lado, debemos ir con Zera y Kezef, ellos nos ayudaran

-¡¡No!!- fue lo único que dijo antes de escuchar el horrendo ruido nuevamente de algo rasguñar las paredes de las tiendas y edificios

Ethan miro por momentos detrás suyo, comenzando a notar como en algunas paredes comenzaban a dejar marcas de que algo había golpeado fuertemente esas paredes, definitivamente el demonio estaba en las paredes de la tienda, corriendo, persiguiéndolos desde arriba, así que Ethan pensó que probablemente aquella bestia tenía grandes garras para quedarse aferrado entre el cemento

-Si no es la guarida, ¿entonces a dónde vamos? - Ethan comento agitado, era difícil para un niño seguir a una joven adulta

-No lo sé, pero al menos debemos perderlo- Olivia siguió el camino de las banquetas, a lo lejos, el sonido de los autos empezó a hacerse presente

Conforme más se acercaban podía sentir Ethan como algo estaba casi alcanzándolos, como si estuviera por encima de ellos a unos simples centímetros de atraparlos, era una sensación que le dio escalofríos al niño, Ethan no sabía que tan rápido era el demonio, pero ni de broma iba a bajar su velocidad para averiguarlo.

Desgraciadamente Ethan se centró demasiado en esa sensación que lo carcomía que no noto a un par de gente que estaba pasando por la dirección contraria a él, chocando su hombro con el brazo de uno de los hombres que pasaba, soltando la mano de Olivia por aquel choque.

Ethan solo perdió el equilibrio, dando unos pasos mientras la recuperaba, aquel señor de mayor edad se acercó al niño diciendo algo que el joven no pudo entender al tener el mismo idioma.

Y aunque lo hubiera entendido, Ethan estaba más preocupado por la criatura invisible que lo perseguía, comenzando a ver a todas partes, buscando con desespero alguna señal, aunque sea pequeña para darse una idea de donde estaba la criatura, podía sentir su corazón retumbar por todo su cuerpo, escuchándose el eco de los gritos de pánico de su pequeño corazón.

No hubo ninguna señal, absolutamente nada, todo parecía seguir su rumbo, Ethan trato de agudizar su oído, pero no escucho ese ruido escalofriante de alguien rasguñando el cemento o vidrio, trato de relajarse, pero no podía, su cuerpo estaba aún lleno de adrenalina, pero Ethan no veía peligro, el pobre niño seguiría ahí confundido si no fuera porque Olivia volvió a tomarlo del brazo bruscamente y lo metió a lo que parecía ser una tienda.

- ¿Qué paso?, ¿A dónde se fue? - Ethan comenzó a cuestionar a Olivia, quien solo se quedó quieta, mirando por unos segundos afuera para volver a ver al niño.

-Estaba encima de ti…- Olivia admitió, volviendo a mirar afuera, específicamente el hombre con el que choco Ethan, quien se quedó confundido por lo que había pasado frente a él, pero no tardó mucho en seguir su caminata.

-… ¿sigue ahí? - Ethan volvió a preguntar, la joven solo negó la cabeza, suspirando con pesadez

-Siguió al hombre con el que chocaste, creo que se interesó más en el que en nosotros-

A pesar de ahora está a salvo, la sensación en su estómago y espalda no se iba, Ethan se seguía sintiendo perseguido, como si alguien siguiera cazándolo.

Miro a aquel señor que ya era difícil de distinguir por la gente que pasaba, ahora sintiendo una sensación de culpa, a pesar de que nadie había sido culpable de que el demonio estuviese detrás de ellos, aun así, le fue inevitable no sentir ese remordimiento.

-Tú crees que…, ¿le haga daño…? - el de cabello azabache miro a la mayor, Olivia solo miro a un lado con duda, tomando nuevamente la mano del niño y saliendo de la tienda.

Olivia se quedó pensando, ambos humanos no tenían ningún tipo de conocimiento de ese mundo lleno de demonios, así que esa pregunta no fue más que nada una duda que no sería respondida, al menos la mayor no podía responderlo con claridad.

-No lo sé, sinceramente no sé qué es lo que quería de nosotros para empezar…-

- ¿Era grande? ...- Ethan siguió caminando a un lado de Olivia, ambos un poco más calmados, pero en alerta

-No…, no sé cómo describírtelo…- el agarre que tenía Olivia hacia Ethan se volvió más tenso- era…, ¿alguna especie de Cien pies?, no lo sé, pero definitivamente podía comernos de un bocado

-… ¿Por qué no quisiste ir a la guarida? -

Olivia se detuvo mirando a la nada, confundiendo a Ethan por esa actitud repentina, aquellos ojos cafés oscuro de la joven se quedaron quietos, como si estuvieran reviviendo un recuerdo, uno muy malo, pues Ethan incluso podía sentir como el cuerpo de Olivia se ponía levemente tenso.

-esa cosa…decía algo…- Olivia dijo titubeante, su mirada lo decía todo para Ethan, aunque eso no era lo preocupante para el niño

- ¿Lo escuchaste…hablar? - Ethan pregunto confundido, por lo que sabia, los demonios tenían su propio lenguaje, uno el cual los humanos ni los ángeles eran capaces de entender.

-Si…, es extraño lo sé- Ethan la interrumpió negando su cabeza, esto no era algo de lo cual simplemente decir que fue “raro” y seguir como si nada.

-No es eso, Zera y Kezef lo han dicho, los demonios hablan en otro idioma, Olivia, ¿entendiste lo que decían…? -

Ethan busco en la mirada de Olivia, buscando la respuesta en sus acciones antes de que tan siquiera saliera de la boca de la joven adulta

-Quizás…, esa cosa decía algo, claramente no hablaba mi idioma, pero por alguna razón…entendí lo que se refería-

A pesar de que seguían caminando de vuelta a la guarida podía notarse en su caminata que estaban tensos, sus miradas estaban perdidas, sus cuerpos estaban extrañamente rectos y duros

- ¿…que…que dijo? - Ethan volvió a preguntar, casi con miedo de tan siquiera saber la verdad, Olivia respiro temblorosa antes de responder

-…Tráiganme al hijo de la aurora…-

Definitivamente esto tenían que saberlo sus ángeles.