Mas allá del océano (Debajo de las Nubes 2)
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Capítulo 1 “Nueva aventura”
Debajo de las Nubes
El silencio abundante sosegaba la ciudad, los rayos de la luna bella iluminaban con claridad el pequeño parque que ahora se encontraba vacío, como un lugar abandonado, difícil de pensar que durante el día niños rondaban en ese lugar felices.
Las plantas que no habían sido cortadas por un buen tiempo se balanceaban con lentitud al compás de la brisa fresca de la noche.
Por más tranquila y calmante imagen que pudiese ser, este ambiente era perturbado por la presencia de una criatura que se encontraba deambulando en ese parque, olfateando los juegos e incluso subiendo a algunos, llegando a romper varios que ya estaban en un pobre estado.
-Pero que asquerosa criatura- entre los altos árboles que rodeaban el patio una voz sobresale, quejándose, para luego ser inmediatamente callada por otra
-Eban, silencio- Adthor lo callo, pero es que no pareció importarle pues sacó otro ruido de queja
- ¿Acaso no perciben el olor? -
Antes de que pudieran entrar en una discusión como siempre suele hacerlo, el sonido agudo de los dispositivos auditivos que ambos llevaban puestos los hizo callar, quedando en silencio para prestar atención a quien estaba en la otra línea.
-Muy bien chicos, el objetivo está justo en el lugar donde lo queremos, no arruinen esto- la voz firme de Naya eliminar cualquier indicio de discusión entre ambos ángeles quienes se miraron y rodearon los ojos.
-Constelación Sagitario…- Eban le dirigió una navaja a su compañero quien la tomó y comenzó a dibujar tal constelación en el tronco de al lado que tenían
Mientras los ángeles estaban completando el último paso del plan en el otro lado del parque se encontraba cierto ángel de ropajes amarillentos y blanquecinos, que a pesar de sus ropajes brillantes no resaltaba tanto para que el demonio notara su presencia.
-Entonces, ¿Por qué estoy yo aquí? – Zerachiel pregunto con duda, viendo a su compañera quien estaba igualmente dibujando la constelación que su compañero menciono, esta se detuvo para mirarlo
-Te encargaras de atrapar al demonio mientras nosotros nos aseguramos de que no escape- Helen menciono con simpleza, sonriendo ante ese simple plan, Zera podía incluso ver como esa sonrisa brillaba gracias a la noche
-Claro…- solo alcanzo a decir, mirando -Todo está listo por aquí, ¿Qué tal allá Eban?
- Helen paso su dedo índice en el aparato que tenía en su oreja, Zerachiel escucho como a través de aquel aparato el ángel astrologo dio luz verde-Muy bien, hora del show- murmuro para sí mismo Eban, tan pronto como Eban hizo movimientos circulares con sus manos, aquel libro que llevaba consigo todo el tiempo comenzó a levitarse- … Flechas divinas
Las marcas que tanto como Helen y Adthor hicieron comenzaron a iluminarse de un color amarillento y dorado y en cuestión de segundos miles de flechas comenzaron a ser disparadas a una gran velocidad según donde estuviera acomodadas.
Todas las flechas iban dirigidas hacia el demonio, quien apenas noto las humeantes flechas luminosas dirigirse al comenzó a correr de forma desesperada, pero no había mucho escape, apenas creía que había esquivado unas, ya había otra docena de flechas detrás suya, al verse en una situación enredada, el demonio opto por utilizar uno de los juegos del parque como escudo, escondiéndose ahí.
Aun que aun así eso no reforzaba su seguridad en la totalidad, pues alguna que otra flecha alcanzaba a llegar a los juegos, atravesándolo, no lo suficiente como para llegar al demonio, pero lo necesario como para hacer chillar a aquel demonio.
- ¡Eban!, ¡los juegos no! - Naya comenzó a hablar en el dispositivo, apenas se dio cuenta que las flechas comenzaron a llegar a esos juegos para niños - se supone que no debemos dejar muestras de nuestra presencia
-Las flechas solo caen dependiendo a donde vaya el objetivo, ¡no puedo controlarlas! -fue lo único que respondió Eban notándose como subía su voz a las últimas palabras
-Está rodeado…- Zerachiel hablo en alto, mirando a Helen para buscar su aprobación, la chica asintió con seguridad y Zera se lanzó a la acción
Cayo al suelo y comenzó a correr y esquivar las flechas que caían, la mayoría los lograba esquivar con agilidad ya sea saltando o incluso alguna voltereta, así hasta que logro llegar a donde se escondía el demonio.
-…te tengo- respiro agitado, creando un gran lazo dorado en sus manos, y con gran valentía se asomó al escondite listo para arremeter a la bestia con todas sus fuerzas.
Pero el demonio ya no estaba, solo se encontraba un gran charco repugnante de color obsidiana, Zerachiel se quedó mirando varios segundos solo para confirmar lo peor.
-Rayos, ¡Se escapo! - paso su mano al comunicador para dar el aviso- El demonio se esca-
El rugido feroz de la criatura lo saco de sus pensamientos, mirando hacia arriba del juego para niños donde provenía el ruido inesperado solo para llevarse la grata sorpresa de que ahí se encontraba el demonio, lo había distraído o engañado, no importaba, el punto es que había caído totalmente bajo los trucos de ese demonio, lo tomo con la guardia baja.
-Olvídenlo ya lo encontré- Zerachiel comento aceptando su destino, sin poder hacer más solo observo como se esa criatura se abalanzaba hacia el listo para devorarlo.
(…)
-Parece que la misión no ha ido tan bien- Naya entro lo que parecía ser la zona de enfermería, era una pequeña zona en la cual sus paredes solo eran simples cortinas
-Lo siento, metí la pata- suspiro Zerachiel mientras era vendado por Helen, por suerte el ataque no paso a mayores y solo quedo en un rasguño que lograron tratar antes de que se infectara
-No te preocupes, los errores suelen pasar- Helen lo consoló, dándole un último toque a las vendas para después darle unas pequeñas palmadas en la espalda de consuelo en un intento de subir las energías del pobre ángel
- Si me disculpan debo retirarme aún hay misiones que debo hacer -Naya asintió y la pequeña ángel peli blanca salió del lugar.
-Kezef está muy preocupado por ti- Naya menciono, Zerachiel sonrió con tristeza mientras se levantaba de la camilla improvisada que tenían en la enfermería.
-Bueno después de estos meses yendo a misiones, hemos tenido poco tiempo de hablar y eso, yo también me preocuparía por el sí de la nada llega herido de una misión- ambos salieron de aquella zona, comenzando a caminar
Durante los meses los ángeles caídos decidieron que lo mejor era explorar a mayor profundidad la cueva y utilizar todo el espacio posible, algo lo cual lograron en sorprendentemente poco tiempo, moviendo y logrando organizarse mejor, aquella cueva comenzó a tener secciones mejores definidas y los ángeles podrían moverse entre secciones de mejor manera.
Así como también las misiones incrementaron aún más, varios grupos yendo a buscar recursos y materiales, ayudando a por fin tener una enfermería para poder atender las heridas.
Definitivamente esta zona era mucho mejor y más espaciosa que el sótano de la iglesia en la que antes estaban.
Pero estaba mucho más abierto al ojo público lo cual hacía que tuviesen que estar con la guardia alta, por suerte aquella playa no era una zona permitida para los humanos, al parecer la marea era muy peligrosa como para disfrutarla, los ángeles lo vivieron en carne propia cada vez que llovía.
- ¿Lograron encontrar algunos recursos para Olivia y Ethan?
- Zerachiel se detuvo para dar a un chequeo en las cajas donde solían poner todo lo recaudado de las misiones, solía siempre ir a darle un vistazo pues normalmente ahí dejaban cosas humanas que a él le interesaban mucho, podrá tener misiones y nuevas responsabilidades ahora que ya es parte de este grupo, pero eso no evitaría a que dejase su hobby favorito, investigar sobre los humanos.
-No te preocupes, siempre los tenemos en cuenta en cada misión, así como la forma de devolverlos- Naya volvió a encaminarlo a la salida de la cueva, donde había algunas mesas de madera con ángeles discutiendo y dibujando cosas
-Supongo que aún no hay nada en ese tema…- miro a Naya, quien solo negó con la cabeza
En una de las mesas se encontraba un ángel de tonalidades verdes quien miraba lo que algunos astrólogos dibujaban, pero una vez que logro visualizar a Zerachiel de inmediato se dirigió a el
- ¡Zerachiel! - Kezef se acercó a él queriendo darle un abrazo, cosa que Zerachiel tuvo que detenerlo pues la herida se encontraba en su torso, su amigo lo entendió- Uy, si, perdona, tu herida…
-Los dejare a ambos actualizarse- Naya miro a ambos ángeles para irse a seguir con sus asuntos
Ambos amigos se miraron para seguidamente comenzar a caminar en la arena de la playa, era una actividad tranquila, algo lo cual sus humanos les recomendaron mucho de hacer cada vez que sintieran todo el peso en sus hombros, y realmente servía, Zerachiel no podía estar más maravillado por la belleza de ese planeta, el escuchar las olas golpear las rocas con ferocidad, sentir la arena traspasar entre sus dedos de los pies, eran pequeñas cosas, detalles que ayudaban a relajarse, eso siempre amo de este lugar, los detalles.
- ¿Y cómo han estado Ethan y Olivia? - Zerachiel comenzó la plática, Kezef suspiro con pesadez, eso no significaba algo bueno.
-Pues, en general bien, realmente los demás están cuidando de ellos, y aun que Ethan no confié mucho más que en nosotros y Olivia no tenga otra opción pues no puede verlos, creo que todo marcha bien…- la mirada de Kezef estaba perdida y eso lo noto Zerachiel
- ¿Pero…? - Zerachiel cuestiono, mirando fijamente a su amigo quien no pudo hacer mucho más que soltar la verdad
-Ethan aun no quiere irse, y para ser sinceros, no quiere ayudar en la investigación para devolverlos a su hogar, lo cual, entiendo que no quiera ir a su casa, pero Olivia si quiere y necesita volver, solo está perjudicando las cosas…-
Ambos volvieron a estar en silencio, deteniéndose para observar el vasto mar, ahora se veía más azulado pues el cielo estaba despejado, no como el día en que llegaron aquí, al menos Zerachiel puede confirmar que el mar si es de un azul vivo.
-Tal vez yo no comprenda su situación y lo esté juzgando mal…- confeso Kezef, con una voz de culpa, no le gustaba juzgar de esta manera, mucho menos a los humanos- Hago esto porque creo que es lo correcto, y por qué hay personas que están esperando su llegada…-
-Ethan no tiene a nadie que lo espere…- Zerachiel cerró los ojos, pensando en cómo podría ayudar a Ethan y Kezef en esa situación- no sabemos si su madre esté en condiciones de cuidar a Ethan y mucho menos si el demonio de ella está rondando por esa zona -volvió a mirar las olas, moviéndose de un lado a otro, de ida y vuelta, tan inquietas, pero a la vez tan calmadas y serenas- pero entiendo a lo que te refieres Kezef, intentare hablar con el-
Kezef miro a su amigo agradecido, Zerachiel las últimas semanas no ha podido estar tanto tiempo con Ethan entonces en su lugar, Kezef cuido de ambos, pues las responsabilidades que él tenía recurrían más dentro de la zona segura en donde se refugiaban, entonces era mucho mejor para cuidarlos bajo su ala.
-Por cierto, ¿Cómo te ha ido en las misiones? - Kezef cambio de tema, queriendo quitar esas tensiones, Zerachiel lo entiendo, relajando los hombros mientras reía avergonzado
-No de lo mejor, he tenido más misiones fallidas que victoriosas…- admitió, sobando su nuca mientras recordaba la misión reciente- sigo sin entender por qué me mandan a mí en esas cosas, de seguro tu ayudarías mejor…
-Debe ser por algo Zerachiel, Helzion tiene todo planeado no hay que dudar de esa sabiduría-
-Solo digo que un ángel que si puede volar seria de más ayuda…-
Kezef se sobresaltó ante ese comentario, para mirar a su amigo aquellos ojos verdes demostraban preocupación por su amigo, siempre se preocupaba cada vez que un comentario así salía de Zerachiel, pues temía que desconfiara de sí mismo, la mayor fortaleza de Zerachiel es su confianza.
-Zera…- hablo con un tono bajo, Zerachiel conocía ese tono
- ¡No…!, no me refería a que yo…, quiero decir…, me refiero a que tal vez…- Zerachiel jugo con sus manos, mirando a varios lados tratando de encontrar las palabras correctas que lo ayuden a remediar lo que había dicho
-Zerachiel, Kezef, los necesito aquí…- una voz potente corto el momento que tenían ambos amigos, Helzion los estaba llamando para probablemente una revisión de lo que tenían hasta ahora respecto a los planes
-Hablaremos de esto después…- Kezef sentencio, para comenzar a caminar hacia la cueva donde tendrían la reunión, Zerachiel no tuvo opción que seguirlo
-Claro…-
En la parte más profunda de la cueva es donde se concurrían las reuniones, aquellas reuniones solo solían hacerse con los lideres de diferentes secciones, Kezef y Zerachiel fueron añadidos a ese grupo, aunque ambos amigos siguen cuestionándose exactamente por qué.
Había una gran roca plana en el centro del lugar simulando ser una mesa, en aquella roca se apreciaban varios mapas hechos a mano y papeles, junto a varios libros que seguramente Eban y Helen trajeron para información.
-Esta reunión es más que nada para ver cómo estamos en cada sección, no importa si sean buenas o malas noticias- Helzion menciono, todos los involucrados asintieron
-Por parte de los astrólogos, estamos siguiendo, mejorando en nuestras técnicas para estar preparados a cuando el Estrodemon sea convocado, aunque no podemos hacer mucho con los pocos libros que tenemos- Adthor comenzó a hablar haciendo énfasis en la carencia de más libros del cual aprender, aun que comprendía el porqué de esto
-Hablando de libros, la información que hemos recaudado sobre Levianthan y los demás es poca, hemos tratado de buscar algo en los libros humanos pero su información no nos sirve- Eban ahora hablo, al contrario de sonar comprensible como su compañero, el sonaba algo enojado, como una queja
-El Spirium se acabó, así que no hay noticias de nuevas armas o alguna maquinaria- Laylah menciono sin importancia, sin metal básicamente no tenía alguna responsabilidad
-Por lo que veo…, el mayor problema es la falta de recursos…- Naya dio aquella conclusión, suspirando con estrés, buscar algún recurso como libros o Spirium era algo difícil, llevaban un mes sin encontrar nada nuevo
-Supongo que eso será la prioridad por ahora, debemos encontrar lo antes posible una forma de comunicarnos con el- la mayoría de los ángeles asintieron, pero un ángel en ropajes amarillentos seguía dudando de esto
Zerachiel odiaba dudar de sus compañeros, ellos les dieron este lugar para que tanto él y Kezef como sus humanos estén seguros, pero aun así muy dentro de Zerachiel había algo que le causaba un malestar, una duda que no se iba, Ethan le dijo que se solía llamar corazonadas.
Pero, aunque una parte suya le diga que esto no es buena idea, Zerachiel solo cayo esas dudas y asintió a favor del grupo de ángeles caídos, teniendo la esperanza de si sigue creyendo que esto saldrá bien, eventualmente su corazonada se ira.