Mas allá del océano (Debajo de las Nubes 2) Capítulo 3 “El metal”
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Capítulo 3 “El metal”

“Conseguir materiales, esa es la prioridad”

Naya se repetía el objetivo de esta salida mientras recorría lo que parecía ser una reserva del lugar en el que se encontraban, parecía ser alguna cueva, una bien reservada pues podía escuchar a lo lejos un flujo de agua.

Mientras caminaba recorría con sus manos las paredes de aquella cueva, sintiendo la textura de cada roca, cada pared rocosa, mínima cosa que se atraviese en su camino.

Encontrar materiales comunes ya es algo difícil viviendo en un planeta en la cual la cantidad de materia prima ya ha sido extraída en mayor parte.

Pero hablar de materiales angelicales era una cosa aún peor de encontrar, los ángeles caídos no tenían mucha esperanza de encontrar algo, pero podía haber al menos una pequeña oportunidad pequeña.

Solo debían buscar bien.

- ¿Alguna noticia buena? - Naya encendió su comunicador, esperando respuesta de su equipo de búsqueda

-Negativo- Helen fue la primera en responder- solo materias comunes, no siento ningún rastro de magia en esta área, creo que iré más por el este

-Agradecería ayuda por este lado- Laylah comento- al parecer el sector norte es más grande de lo que predijimos

-Entendido, estoy en camino- Helen concluyo

- ¿Qué hay del sector sur? - Naya pregunto nuevamente, tomando una roca y observándola con curiosidad

-Nada, pero veo muchas zonas interesantes de observar, mala noticia, es que están bajo agua- Adthor comenzó, escuchándose demasiado flujo de agua desde donde se comunicaba

-Agua, agua…siempre es el mismo problema- Naya destrozo la roca por la mitad con sus propias manos, solo observando como dentro de ellas había cuarzo, tirándolo a un lado

Hubo silencio después de su comentario, no le gustaban contradecir a su líder de grupo, Naya era alguien que era difícil de cambiar de opinión, aunque sea para intentar alegrarla, eso solo lo puede lograr Helzion

- ¿Si el agua es un problema…como venceremos a Levianthan? -Eban hablo por el comunicador, notándose en su voz que no quería decir aquello, pero aun así tenía que hacerlo

Naya se quedó mirando las rocas que había en el suelo, respirando hondo para luego activar su comunicador.

-Helzion está en eso, nosotros en lo que debemos concentrarnos es en proveer materiales a los demás-

Naya no le gustaba cuestionar a su amigo, su mejor amigo, ella sabe que Helzion tiene todo pensado, pero aun así podía entender como algunos ángeles tenían dudas de los planes, pero ella estaba segura de que una vez tengan alguna señal, por más mínima que sea, esas dudas y cuestiones cesaran.

No hubo más opiniones u objeciones al respecto por lo que prosiguieron cada uno en la tarea de encontrar materiales, cada uno busco desde el lugar más grande hasta la parte más pequeña de las zonas, estando por horas exhaustivas hasta que el cielo que una vez fue azul se convirtió en un naranja rojizo avisando a que el día estaba por terminar.

No podían arriesgarse a quedarse en el manto oscuro de la noche por que a pesar de ser uno de los mejores grupos más calificados para sobrevivir ante un ataque de demonio, lo mejor era no arriesgarse y e irse a la zona segura lo antes posible.

Naya siguió buscando en la cueva, cada rincón, destrozando rocas o cualquier cosa que pareciera esconder algo, pero al final no obtuvo nada.

El Spirium es un metal que fue hecho por los arcángeles, era obvio que no encontrarían aquel metal de forma natural, la única forma de encontrarla era mediante armamentos angelicales olvidados, lo cual, no duda que aún puede haber unos cuantos ahí perdidos alrededor del mundo, pero estaba casi segura de que todo el metal Spirium de la zona en la que estaban era muy bajo.

Así que Naya busca algún metal Spirium, pero a la vez, también está buscando algún otro material que se pueda igualar al Spirium, lamentablemente ningún material cuenta con esa esencia mágica que distingue el metal tan codiciado.

Solo esperaba Naya que los demás encontraran al menos una pequeña pepita de algo.

El equipo se reunió en un cierto punto de la zona en que exploraron todos viéndose los unos a los otros esperando a que alguno saliera con la buena noticia de haber encontrado algo.

Ninguno encontró algo.

Así que, con la misión fallida, tuvieron que regresar a la guarida y buscar una nueva zona que explorar.

(…)

-El Spirium es un elemento que crearon los arcángeles para poder evolucionar como ángeles, permitiéndonos hacer edificios y avanzar en la tecnología- Helen se encontraba en una roca mientras jugaba con la arena que se había metido en la cueva

-Algo que nos ayudó mucho, pero con el tiempo nos volvimos dependiente a ello- Zerachiel, opino en voz alta, Helen solo suspiro mientras asentía ante eso

-Tras ver que el Spirium no solo nos ayuda a construir sobre las nubes, sino que también a canalizar nuestra magia en ellas, si, se ha vuelto algo vital- Helen se levantó de aquella roca mientras comenzaba a recoger los planos y mapas regados en la mesa donde estaban ambos hablando.

Zerachiel sabía que esa no era la única razón por la que querían el Spirium, tal vez para Helen esas eran las características primordiales, pero después de una leve investigación, el Spirium tiene esa capacidad de absorber, reflejar e incluso de eliminar por completo alguna energía, normalmente la magia.

Pero aquella ultima característica da a entender de que efectivamente, también puede matar ángeles.

Y Quizás incluso a los demonios.

- ¿El Spirium solo lo necesitan para eso? - Zerachiel pregunto escéptico, tomando un plano para verlo a detalle antes de que Helen se lo quitara de las manos.

-Si, estamos preparando una revolución Zera, el Spirium es algo importante en esta situación, sin ella no podemos causarles daño a los arcángeles ni tampoco controlar nuestra magia de una forma menos caótica- Helen guardo las cosas en un baúl para volver a ver a Zerachiel.

¿Entonces su principal objetivo es provocar daño? - Zerachiel cuestiono, el ángel de la guarda no logro ver la expresión de Helen por la poca iluminación que había en el lugar donde estaban.

Helen no le gustaba tampoco la idea de hacer daño y aun que sabe que Helzion trata lo mejor que puede de tomar las riendas pacíficas y neutrales, sabe muy dentro suyo que será inevitable que en algún punto se tenga que tomar el camino de la violencia.

Así que todo esto es solo para no ser tomados desprevenidos, son ángeles, son seres pacíficos y de luz.

Aunque eso incluso Helen está comenzando a cuestionar

-Escucha…sé que suena demasiado mal, pero…-

-Está bien, no los juzgo, yo ni siquiera sé que haría en los pies de Helzion, realmente admiro mucho su valentía y fuerza en tomar decisiones- Zerachiel la interrumpió, Zerachiel por más pasivo que pueda actuar él no es alguien pacifico totalmente, el nunca juzgaría a nadie por sus acciones, tal vez un poco, depende de las situaciones.

Zerachiel miro la pequeña vela que iluminaba el lugar, recordando y repitiendo las palabras que le había dicho Helen sobre el Spirium, sabe bien que es un metal, uno especial que crearon los arcángeles, y las cualidades que los Ángeles caídos quieren explotar del Spirium es la capacidad de transferir la magia a este metal.

-La magia, nuestra…magia, proviene de nuestra alma, ¿cierto? -

-Si, cada magia es única, es reflector de nosotros mismo, así como no hay dos almas iguales, la magia también, puede ser parecidas, pero varían en ciertas cosas dependiendo del ángel- Helen menciono, recordando lo que Naya alguna vez les dijo en los primeros días que estuvieron aquí

-Entonces…, si viene de nuestra alma, la magia que desplegamos puede considerarse…energía, ¿no? - Helen solo ladeo la cabeza, Zerachiel rio emocionado mientras se levantaba de donde estaba sentado acercándose a el baúl donde había guardado las cosas Helen

-Oye espera, acabo de ordenar- Helen se quejó mientras veía como el ángel de la guarda sacaba hojas y lápices y los esparcía en la mesa, creando nuevamente desastre

-Piénsalo, nosotros sobrevivimos por nuestra alma- Zerachiel menciono, notándose un brillo en sus ojos, dibujando la silueta de un ángel y dentro de esa silueta dibujo un garabato que simulaba un alma- nuestra alma tiene casi el mismo funcionamiento que un corazón humano, nuestra alma nos ayuda a mantenernos con energía y claro, a darnos magia

Helen se acercó aún más mientras Zerachiel seguía dibujando a una gran velocidad, Helen nunca le había tocado ver a Zerachiel de esta manera, recuerda que Kezef le había mencionado algo sobre esto, pero verlo era una forma distinta.

-Teóricamente nosotros los ángeles somos seres de luz, así es como nosotros hemos sido describiros por años, ¿pero exactamente qué significa eso?

, bueno, la luz, en términos de los humanos, la luz es energía- siguió explicando mientras movía el lápiz de un lado a otro, dibujando y escribiendo con emoción, Helen incluso pensó que la punta se iba a romper por la fuerza que movía aquel lápiz

Siempre solía verlo callado, escuchando a los demás sin dar mucha opinión o si lo hacía era solamente para reforzar alguna opinión que alguien más ya había dado, Helen siempre creyó que así era el, tímido, sin querer destacar mucho.

Pero ahora parecía que estaba viendo un ángel completamente diferente, hablaba sin parar, dando datos e información interesantes y que nunca había escuchado.

Estaba hablando de lo que conocía de los humanos y lo que aprendió de ellos

-Por lo que nosotros somos energía, y esto se puede reforzar con una de las teorías que tienen los humanos sobre la energía, llamada la ley de la conservación de la energía donde dice que no se crea ni se destruye solo se transforma-

-Exactamente lo que los arcángeles dicen de nosotros…, los ángeles no podemos morir…solo…transformarnos- Helen completo la hipótesis de Zerachiel quien asintió emocionado al ver que el ángel albino estaba en el mismo canal que el