Mas allá de la realidad Capítulo 83 El Infierno y la Noche en Vela
76%

Capítulo 83 El Infierno y la Noche en Vela

El Infierno de Erik

La noche se cernió sobre el ático de cristal, convirtiéndolo en un monumento a la soledad. Erik no pudo dormir en toda la noche. El silencio de la casa era ensordecedor; cada habitación, cada rincón, gritaba el nombre de Marta.

Se sentía infeliz, desesperado y desconsolado. Caminó por el salón, por la cocina, por el pasillo que llevaba a la suite ahora vacía. Se sentó en el sofá donde la había besado y se había prometido protegerla.

Erik pensaba, con la voz interior rota: «Quería verla, que me gritara, que me ignorara… ¡pero que estuviera ahí! Sentirla cerca, aunque fuera en guerra. La indiferencia es peor que cualquier pelea».

Le rompió el corazón verla irse con esa maleta, pero se aferraba a la única justificación que le quedaba: «¿Cómo dejar que sufra a mi lado? Ella merecía la libertad y una vida sin la sombra de mi pasado». El sacrificio se sentía ahora como un error irreversible.

La Noche de la Tristeza

Mientras tanto, en su propio apartamento, Marta se enfrentaba al mismo abismo. El regreso a la soledad de su pequeño piso, después del lujo compartido, era asfixiante.

La fachada de su orgullo se derrumbó en cuanto cerró la puerta. La maleta cayó al suelo y ella se desplomó sobre la cama. Sentía una pesadez enorme en el corazón, un dolor físico que no podía atribuir solo al embarazo.

Lloró hasta quedarse dormida; las lágrimas rodaban por su rostro hasta mojar la almohada. E incluso dormida, seguía suspirando con el sonido entrecortado de un niño que duerme llorando.

El fin del acuerdo era lo que había pedido, pero el dolor era tan real que invalidaba todas sus lógicas. Ambos, separados por la distancia y el orgullo, compartían el mismo tormento: una noche en vela, rotos por el amor que habían rechazado por miedo.