Capítulo 70 La Reacción Felina y el Escándalo
La Defensa Felina
Marta, a pesar de estar herida por la crueldad de los diálogos ofensivos, recordó su posición. Era mucho más joven, más guapa, más rica y, crucialmente, más educada que todas ellas juntas. No iba a rebajarse a su nivel.
Aunque era bajita, alzó la barbilla, mirando a Olivia y Anabel con un desdén glaciar.
—Disculpen, señoras, sé que es difícil a vuestra edad avanzada entender nuestro trabajo —decretó, con una voz baja y cortante que se escuchó perfectamente entre el murmullo elegante—. Ladrando los perros… me indican que no tienen ningún argumento de peso.
Una de las amigas, enfurecida por la indiferencia de Marta, intentó un ataque físico. Levantó su copa de champán con la intención de tirarla sobre el vestido de Marta.
Pero el plan falló miserablemente. En su torpeza, solo consiguió salpicar a otra del grupo, porque Marta se apartó en el mismo instante.
Marta vio la oportunidad. Tomó su copa, que solo contenía un fondo de champán, y, con precisión gélida, la arrojó sobre la agresora, asegurándose de que el líquido le cayera en el cabello y la cara.
—Sois torpes e inútiles —les dijo, con los ojos brillando—. Y yo no tengo tiempo para adiestrar animales.
La Intervención
En ese momento, Erik, que había estado a cierta distancia, observó el mal ambiente y se apresuró a acercarse. No vio el inicio del ataque verbal. Solo vio el resultado final: a Marta mojando a otra mujer de la alta sociedad con champán.
Su primera reacción fue de shock por el escándalo público.
Marta, con el champán goteando en el vestido de su enemiga, sabía que, aunque la etiqueta dictaba que había actuado mal, había ganado la batalla de la dignidad. La manada se retiró humillada y empapada, mientras la gente murmuraba.
Erik la tomó firmemente del brazo, susurrando con una mezcla de exasperación y admiración:
—¡Señorita Suárez! ¡A casa!
Sin perder la compostura ante las cámaras que se abalanzaban, se la llevó por una salida lateral, pensando que el escándalo de la «mulata voluble» ahora se había convertido en la noticia de la «fiera que defiende su territorio». La farsa se había vuelto mucho más interesante.
Le indicó a Leo que bloqueara la noticia y los cotilleos sobre el asunto.