Mareas de Sangre Capítulo 84
88%

Capítulo 84

Ferreiro tiene algo

La llamada de Ferreiro llegó un lunes de marzo a las diez de la mañana. Elena estaba en una reunión de coordinación de la UDEV que dejó para coger la llamada porque el número de Ferreiro no llegaba nunca sin una razón.

—Hay algo —dijo Ferreiro sin preámbulo.

—Dime.

—El proceso de Seoane. El fiscal ha citado a declarar a un testigo nuevo que ha aparecido en las últimas semanas.

Un hombre que dice tener información sobre el corredor antes de que nosotros lo investigáramos.

Dice que quiso denunciarlo hace dos años pero que cuando fue a la jefatura local, alguien le dijo que lo dejara estar.

—¿Alguien de la jefatura?

—Un agente que ya no está en A Coruña. Transferido hace año y medio a Lugo.

Elena se sentó en el pasillo de la sala de reuniones donde había cogido la llamada.

—¿Quién es el testigo?

—Un exestibador del puerto. Setenta y dos años, retirado. Se llama Amador Paz.

—¿Y qué sabe?

—Dice que hace tres años fue testigo de cómo sacaban a una chica de un barco de noche en el puerto.

Una chica que claramente iba en contra de su voluntad.

Lo vio desde su barco, que estaba atracado al lado.

Fue a la jefatura, habló con un agente. El agente le dijo que probablemente eran chicas que venían de un barco de recreo y que habían tenido demasiado que beber. Que no se preocupara.

—¿Y el agente transferido a Lugo?

—Se llama Arias. Diez años en la jefatura de A Coruña. Nunca tuvo problemas formales pero hay dos o tres incidentes menores de procedimiento en su expediente que en su momento no llamaron la atención.

—¿Está siendo investigado?

—El fiscal ha pedido que se le cite a declarar en el marco del proceso de Seoane. No está detenido.

Elena miró el pasillo vacío donde estaba sentada.

—Ferreiro. Si Arias bloqueó la denuncia de Amador Paz hace tres años, puede haber más denuncias que no llegaron a ningún lado. Más personas que intentaron contar algo y fueron disuadidas.

—Es lo que estamos investigando. El fiscal ha autorizado una revisión de las denuncias retiradas en la jefatura de A Coruña en los últimos cinco años con cualquier conexión portuaria.

—¿Cuántas hay?

—Doce que tienen alguna relación con el puerto. De ellas, cuatro con características de posible trata o comportamiento sospechoso en zona portuaria. Todas archivadas por 'falta de indicios suficientes'.

—¿Todas en el período de actividad de Arias?

—Cuatro de las cuatro.

Elena cerró los ojos durante un segundo.

—Ferreiro. Necesito que este hilo se tire con cuidado. Arias puede ser una pieza pequeña o puede ser mayor de lo que parece. Si hay más personas en la jefatura implicadas, necesitamos saberlo antes de movernos.

—Entendido.

—¿Puedes mantenerme informada directamente? Sin pasar por los canales locales por ahora.

—Como siempre.

Colgó y volvió a la sala de reuniones. La reunión de coordinación había terminado sin ella. Sus colegas la miraron cuando entró.

—Emergencia —dijo simplemente.

Era la explicación suficiente en la UDEV.