Capítulo 37
Conexión Sur
La empresa Conexión Sur, que había organizado el viaje del concejal Pampín a Málaga, tenía sus oficinas en el barrio de El Palo, en la parte este de la ciudad, donde las calles que bajan hacia el mar mezclan los restaurantes de espetos con los bloques de apartamentos y los pequeños locales comerciales que llevan décadas en el mismo sitio.
Era una oficina discreta: un bajo con escaparate oscuro, un letrero pequeño, una recepcionista que respondió al teléfono cuando Lourdes Cano llamó para preguntar por sus servicios.
La empresa ofrecía, según su web, organización de eventos corporativos, viajes de negocios y conferencias internacionales.
Elena fue con Herrera. No en calidad oficial todavía, sino como potencial cliente, usando una identidad de cobertura que Salinas había preparado para estas ocasiones: representante de una empresa de exportación malagueña interesada en organizar un congreso.
La persona que los atendió en Conexión Sur era una mujer de unos cuarenta años, pelo rubio corto, ropa de oficina de calidad media-alta, con esa eficiencia cordial de los buenos gestores de eventos. Se llamaba Carmen Reyes.
Elena reconoció el nombre inmediatamente. Carmen Reyes. La abogada que había defendido a Enrique Vals, el socio de Conexión Sur, en el proceso sobreseído por blanqueo de capitales cinco años atrás. Y la misma Carmen Reyes era ahora la gestora de la empresa.
No lo dejó ver en su expresión. Siguió siendo la representante de empresa que venía a preguntar por servicios de organización de eventos.
Carmen Reyes era buena. Presentó los servicios de la empresa con fluidez, con ejemplos de eventos organizados, con un portfolio de clientes que incluía varias empresas malagueñas conocidas y algunas instituciones públicas. Respondió a las preguntas con naturalidad y sin fisuras.
Elena hizo las preguntas de una potencial cliente durante veinte minutos. Luego, hacia el final de la conversación, dijo de manera casual:
—Creo que un conocido organizó a través de ustedes un viaje institucional hace unos meses. El señor Pampín, del Ayuntamiento de A Coruña.
Una pausa de un segundo.
—Trabajamos con varios clientes institucionales —dijo Carmen Reyes con la misma fluidez de antes. —No puedo comentar sobre clientes específicos por confidencialidad.
—Por supuesto. Solo mencionaba que fue él quien nos recomendó.
Cuando salieron, Herrera la miró.
—¿Carmen Reyes?
—Es la pieza que faltaba —dijo Elena. —Carmen Reyes es la abogada que sacó a Vals del proceso de blanqueo. Ahora es socia de su empresa. Y esa empresa organizó el viaje de Pampín a Málaga. —Hizo una pausa. —Son todos parte del mismo sistema.
—¿Qué hacemos?
—Vigilancia sobre Conexión Sur a partir de hoy. Y necesito que Lourdes busque todo lo que pueda sobre Carmen Reyes: registros de su actividad como abogada, clientes, movimientos financieros.
Volvieron a la jefatura. Salinas los esperaba con nuevas noticias.
—El 'Mar Azul' ha solicitado entrada al puerto de Málaga. Llegada prevista mañana a las seis de la mañana.
Elena se quedó inmóvil durante un segundo.
—¿Dónde atraca?
—Ha solicitado el muelle siete del dique norte.
Muelle siete. La cámara rota.
—Bien —dijo Elena. —Esta noche nadie duerme.