Capítulo 20
El barco
Fue Soto quien encontró el hilo que lo cambió todo.
Llevaba tres días procesando los registros de entrada y salida de embarcaciones del puerto de A Coruña, cruzándolos con las fechas de desaparición de las víctimas y con los datos de las intervenciones telefónicas.
Era un trabajo de paciencia, de algoritmos, de hacer que los números hablaran, y Soto lo hacía con la concentración silenciosa de alguien que entiende que el aburrimiento es parte del oficio.
El barco se llamaba 'Estrella del Sur'. Era un carguero de mediano tonelaje, registrado bajo bandera panameña, con historial de navegación en el Atlántico Norte y el Mediterráneo occidental.
Oficialmente, transportaba materiales de construcción y productos industriales entre varios puertos del sur de España y el norte de Portugal.
Había entrado en el puerto de A Coruña en cuatro ocasiones en los últimos dieciocho meses.
Las fechas: tres semanas antes de la desaparición de Raquel Sousa, cuatro días antes de la desaparición de la mujer no identificada cuyos restos aparecieron en Barrañán, la semana anterior a la desaparición de Lucía Andrade, y el lunes anterior a la desaparición de Irina Kovacs.
Cuatro visitas. Cuatro víctimas.
Soto presentó la correlación a Elena con su estilo habitual: hechos, fechas, probabilidad estadística de que fuera una coincidencia. La probabilidad estadística era muy baja.
—¿Dónde está el 'Estrella del Sur' ahora? —preguntó Elena.
—Eso es lo interesante. —Soto señaló el mapa en la pantalla. —Según el sistema AIS de seguimiento de embarcaciones, el 'Estrella del Sur' está actualmente a unas treinta millas náuticas de la costa, en aguas gallegas.
—¿No ha salido?
—Entró el domingo. No ha solicitado salida. Permanece anclado en zona exterior al puerto.
—¿Eso es normal?
—Puede serlo. Los barcos esperan a veces en aguas exteriores por razones de mareas, de espacio en el muelle, de coordinación logística. No es inusual. Pero en este caso...
—En este caso es sospechoso.
Elena se quedó mirando el punto en el mapa que representaba la posición del barco. Un punto pequeño en el Atlántico.
—¿Podemos saber qué lleva a bordo declarado?
—El manifiesto de carga declarado en Capitanía dice: ladrillos refractarios y materiales cerámicos para construcción. Destino declarado: puerto de Aveiro, Portugal.
—¿Capitanía puede hacer una inspección?
—Con justificación suficiente, sí. Pero si el barco está en aguas internacionales, necesitamos pasar por Capitanía Marítima y coordinarlo con la Armada. Es un proceso que puede tardar entre doce y veinticuatro horas.
—No tenemos doce horas. —Elena se levantó y se puso el abrigo. —Llama a Cuevas.
Cuevas llegó en dos minutos.
—Necesito que coordines urgentemente con la Guardia Civil del Mar la intercepción y abordaje del 'Estrella del Sur'. El barco está en aguas gallegas, lo que nos da jurisdicción. Necesito autorización judicial.
—¿Tenemos suficiente para el auto?
—La correlación entre las entradas del barco y las desapariciones más los antecedentes de la red que estamos investigando. Es circunstancial pero tiene peso. La jueza nos conoce ya.
—Voy a llamarla ahora.
—Y Cuevas: esto tiene que ser rápido y discreto. Si alguien en el barco tiene comunicación con tierra, cualquier señal de que nos movemos puede hacer que el barco salga de aguas gallegas antes de que podamos actuar.
—Entendido.
Ferreiro llegó mientras Cuevas hacía la llamada a la jueza.
—¿Qué pasa? —preguntó, mirando la urgencia en el ambiente.
Elena le señaló la pantalla de Soto. Ferreiro leyó el análisis. Su expresión fue cambiando mientras leía.
—El 'Estrella del Sur' —dijo finalmente.
—El 'Estrella del Sur'.
—¿Crees que Lucía está en ese barco?
Elena se quedó en silencio un momento. Era la pregunta que llevaba una hora haciéndose.
—Creo que si hay alguien en ese barco que no debería estar, necesitamos saberlo antes de que zarpe.
—¿E Irina? —preguntó Ferreiro.
—También. —Pausa. —Las dos, si tenemos suerte.
Cuevas volvió con el teléfono en la mano y una expresión que era difícil de leer.
—La jueza firmará el auto. —Hizo una pausa. —Pero tenemos un problema. La Guardia Civil del Mar me informa de que el 'Estrella del Sur' acaba de solicitar salida del área. Ha activado los motores.
Elena miró el mapa.
—¿Cuánto tiempo tienen para interceptarlo antes de que llegue a aguas internacionales?
—Menos de dos horas.
Elena miró el reloj.
—Entonces muévanse ahora.