Marea (Costa Vasca 3) Capítulo 8 — EL CASCO #4
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Capítulo 8 — EL CASCO #4

Leire proyectó sobre la pantalla mural interactiva una reconstrucción tridimensional de la derrota oceánica estimada para el *Gure Itsasoa* y su buque gemelo durante las próximas setenta y dos horas de navegación.

—Hemos cruzado los datos de la memoria microSD de Ferreira con los registros históricos de consumo de combustible del motor Caterpillar y las imágenes térmicas del satélite militar Sentinel-1 —explicó Leire, trazando con un puntero digital una línea roja discontinua que descendía desde la costa central portuguesa hacia el sudoeste atlántico—.

El plan de fuga de Jon Etxabe está calculado con precisión astronómica para aprovechar una ventana meteorológica de calma relativa antes de la entrada de un frente borrascoso profundo procedente de Terranova.

Rui Barbosa se situó frente a la pantalla, señalando con el dedo índice una cuadrícula marítima situada en las coordenadas exactas 32º 14' Norte y 16º 45' Oeste, aproximadamente a ochenta y cinco millas náuticas al sudoeste del archipiélago portugués de Madeira.

—El *Gure Itsasoa* soltará sus amarras del muelle pesquero de Setúbal dentro de exactamente tres horas y media, coincidiendo con la pleamar de las cinco y diez de la madrugada —detalló el oficial portugués—.

Navegará a velocidad económica de crucero de nueve nudos con su sistema de identificación automática AIS emitiendo su posición reglamentaria rumbo a los caladeros del banco canario-sahariano, transportando en sus bodegas frigoríficas una carga legal de caballa congelada y los doscientos kilos de cocaína sacrificada que Zabala ha preparado como cebo para entregarse a las patrulleras si es interceptado dentro de la zona económica exclusiva de Portugal.

—¿Y la posición actual del *Hegoi*? —inquirió Irati, con los brazos cruzados y la mente enfocada en el esquema táctico del despliegue.

—El buque gemelo zarpó de las aguas territoriales de Mauritania hace dieciséis horas con todos sus sistemas de emisión apagados —respondió Leire—.

Ambos buques convergerán en este punto ciego de la dorsal atlántica dentro de exactamente cincuenta y dos horas.

Allí, al amparo de la oscuridad nocturna y fuera del radio de cobertura de los radares costeros terrestres, el *Hegoi* transferirá la caja de cedro con el *Libro de Mareas* a una goleta de recreo de bandera maltesa fletada por el comprador privado del Golfo, que pondrá rumbo inmediato hacia el estrecho de Gibraltar y las aguas del Mediterráneo oriental.

Jules se aproximó al panel interactivo, calculandomentalmente las velocidades de intercepción y las autonomías de combustible de las embarcaciones policiales.

—Eso nos concede una ventana operativa estricta de setenta y dos horas desde el instante en que el buque cruce la barra de Setúbal —estableció Jules con rigor analítico—.

Si cometemos el error de interceptar al *Gure Itsasoa* prematuramente en aguas territoriales portuguesas, solo incautaremos el cargamento señuelo de estupefacientes y Jon Etxabe alegará que el manuscrito jamás estuvo a bordo de su embarcación.

El buque gemelo suspenderá la maniobra de aproximación, regresará a refugiarse en la costa africana y la pieza histórica se perderá para siempre en los circuitos privados del contrabando internacional.

—Para asegurar la detención simultánea de Zabala, del Patrón y la recuperación íntegra del *Libro de Mareas* con plena validez procesal ante la Audiencia Nacional y los tribunales internacionales —sentenció Irati con una determinación inapelable—, debemos permitir que el *Gure Itsasoa* zarpe sin trabas administrativas, seguir su derrota mediante vigilancia satelital pasiva y ejecutar el asalto conjunto sobre ambos buques en el segundo exacto en que inicien el transbordo en aguas internacionales.

Rui Barbosa sonrió con una mueca dura y resuelta, apagando su cigarrillo en un cenicero de bronce.

—La lancha rápida de asalto e intercepción *Rochedo*, equipada con tres motores fueraborda Yamaha de cuatrocientos caballos, blindaje de kevlar en la timonera y sistemas de navegación nocturna por infrarrojos, se encuentra aprovisionada y con los depósitos al cien por cien en la dársena militar de Cascais —anunció el oficial luso—.

Disponemos de un equipo táctico de seis tiradores de la Policía Marítima y dos puestos de mando reservados para los inspectores principales de la investigación.

Irati intercambió una mirada definitiva con Jules, quien asintió con un gesto sobrio de compromiso absoluto.

—La operación ha sido bautizada oficialmente ante el directorio de MAOC-N —proclamó Irati, recogiendo su arma reglamentaria y cerrando la cremallera de su cazadora técnica con el distintivo de la Ertzaintza—. Operación **MAREA**. Salimos hacia el océano con la primera luz del amanecer.

A lo lejos, en el muelle de Setúbal, las chimeneas del *Gure Itsasoa* comenzaban a escupir una columna de humo negro y denso contra la noche despejada, mientras los cabos de amarre de cáñamo crujían bajo la fuerza de la corriente marina, dando inicio a la cuenta atrás definitiva para la batalla en el corazón del Atlántico.