Mar de fondo CAPÍTULO 17
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CAPÍTULO 17

A l mediodía el Mercat de l’Olivar bullía con esa energía caótica y envolvente que marcaba la llegada de la primavera a la isla.

El aire era un mosaico denso de aromas superpuestos: la salmuera penetrante de los pescados recién desembarcados de la lonja, el perfume dulce de las fresas de pueblo apiladas en los puestos de fruta, el aroma de los embutidos curados como la sobrassada y el vapor acre del marisco cocido al momento.

Entre los pasillos de baldosas gastadas se cruzaba una marea variopinta de amas de casa de toda la vida cargadas con sus carros para la compra, chefs locales buscando el mejor producto de temporada y un grupo cada vez más numeroso de turistas extranjeros que fotografiaban ensaimadas y rodajas de atún rojo mientras avanzaban a trompicones entre la muchedumbre.

Júlia y Sacra habían terminado de hacer la compra y habían conseguido hacerse un hueco en la barra alta de uno de los bares gastronómicos que se habían puesto tan de moda en la zona del pescado.

Apoyadas en la madera barnizada, rodeadas por el estrépito de copas, el chocar del hielo y las conversaciones cruzadas a voces, saboreaban un par de copas de vino blanco balear mientras picaban algo de marisco fresco.

Júlia acababa de dar un sorbo a su copa cuando el timbre de dos notificaciones simultáneas resonó en sus bolsillos. Sacra dejó su copa sobre la barra y sacó el teléfono.

—Un mensaje en Ladys —comentó Sacra alzando la vista—. Es Fany.

En la pantalla del chat, los textos de Fany comenzaron a entrar uno detrás de otro, acompañados por un torrente de emoticonos de corazones, copas de vino y caras sonrientes:

Fany: ¡¡¡CHICAS!!! 🥳🥂✨ Os juro que no me aguantaba más sin contároslo. ¡Me voy a volver loca!

Sacra: Pero ¿qué te pasa mi niña? ¿Te ha tocado la lotería o qué? 😂

Fany: ¡Ojalá, pero casi mejor! Hace unos días conocí a un hombre de los de verdad y os prometo que me tiene FASCINADA. Es súper atractivo, elegante, de esos que imponen nada más verlos... y parece interesadísimo en mí.

Júlia: ¡Fany! ¿Un madurito interesante? 😱 Cuenta, cuenta, no nos dejes así.

Fany: ¡¡Ayer tuvimos nuestra primera cita y fue sencillamente ALUCINANTE!

! Me llevó a ver el atardecer a un sitio precioso en la costa, tomamos un vino increíble y hablábamos como si nos conociéramos de toda la vida.

Es educadísimo y con un halo de misterio que me vuelve loca.

Os juro que hacía años que no me sentía tan ilusionada.

Júlia y Sacra leyeron los mensajes por encima del hombro de la otra, intercambiando una mirada de complicidad y auténtica alegría.

—Mírala, qué emocionada está —sonrió Júlia, apoyando la espalda en la barra mientras tecleaba rápido con los pulgares—. Le hacía tanta falta una alegría a esta chavala....

—Sí, pero ya conoces a Fany —murmuró Sacra con una mueca de cautela dulce—. Como algo le entre por los ojos, se tira de cabeza a la piscina sin mirar si hay agua ni ná.

Ambas regresaron al teclado del teléfono para responderle:

Júlia: ¡Qué alegría tan grande, Fany! Se te nota la felicidad a través de la pantalla. Te mereces algo bonito, de verdad. Disfrútalo muchísimo, pero por favor... ¡ve poco a poco! Que nos conocemos y te entusiasmas muy rápido.

Sacra: —¡Eso mismo digo, chiqui! Me alegro infinito por ti, pero ten las antenas puestas y los pies en la tierra, que de este tío no sabemos ni el DNI. Juega tú también al misterio y ve con pies de plomo hasta que lo conozcas un poco mejor 😉.

Fany: ¡Ay, qué exageradas sois las dos! 🙄 Parecéis mis madres. Tranquilas, que sé perfectamente lo que hago. Este hombre es un caballero de los de antes, os lo aseguro. ¡Pronto os contaré más detalles! Besos millooooon 😘😘😘

Júlia dejó el teléfono sobre la barra y alzó su copa hacia Sacra con una sonrisa tibia en los labios.

—Por el romance de Fany —propuso Júlia, chocando el cristal.

—Por el romance de Fany —asintió Sacra, apurando el trago mientras el rugido bullicioso del mercado las envolvía de nuevo, ajenas por completo a la sombra que comenzaba a proyectarse sobre la vida de su amiga.