5 #3
Marsha comprendió que insinuaba que la culpa era de ellos por ofrecer un modelo de baja fiabilidad. Lo único que había hecho Sakoda era escoger una modalidad rigurosa. Fue el sistema de COVFE el que le asignó el modelo en cuestión.
—Creo que tienes razón. De momento, pidamos disculpas. ¿Le explicamos el motivo?
Wu dirigió una mirada inquisitiva a Toma y An Ho.
—Podemos decírselo, ¿no? No hay duda en que es un problema del modelo, ¿verdad?
—De acuerdo. Y en cuanto a la indemnización…
Wu cortó a Marsha agitando una mano delante del rostro.
—Nada, nada. El periodista Sakoda no parece alguien que vaya a reclamar algo así, pero si el asunto sale a la luz, pueden surgir espabilados que decidan subirse al carro e intentar cobrarnos.
Claro que nos los podemos quitar de encima, pero nuestro prestigio quedaría dañado.
Yo me encargaré de escribir el texto de disculpas.
Le pondré algo así como que probablemente no hay problemas con el algoritmo, que la puntuación baja al probar el artículo con dos sistemas especializados y que por el momento desconocemos el motivo concreto.
¿Alguna otra cosa más que hayáis averiguado?
Marsha se fijó en que Toma tenía la vista clavada en el espacio de trabajo de An Ho. Estaba mirando la conexión en la que había bajado la puntuación, que había sido apartada a un lado.
—¿Toma?
—¿Sí? ¡Ah, perdón! —contestó señalando el modelo en el que la puntuación había bajado—. Estaba pensando que es muy raro que baje la puntuación de esa manera con un documento específico.
An Ho asintió y acercó a la parte delantera del espacio los siete documentos alineados que había usado Sakoda.
—Es la primera vez que veo este patrón de comportamiento. Da la sensación de que se ha introducido deliberadamente un determinado filtro.
—Deliberadamente… —murmuró Marsha clavando la mirada en el artículo que flotaba en el terminal de An Ho—. ¿Me prestas un momento tu terminal?
—Adelante.
An Ho cogió una réplica de su terminal y se la acercó. Marsha la colocó entre sus manos y comenzó a reescribir el artículo.
—Está prohibido hacer esto, pero…
¡Última hora!
06:51 minutos, hora local de Amazonas. El comandante Cherry Ignacio, que dirigía el Cuerpo de Defensa de la ciudad de Leticia Terra Amazonas en calidad de asesor militar para una batalla limpia , ha matado a cinco de los seis soldados de Goodfellows que se habían rendido.
La masacre cometida por el comandante Ignacio ignorando los derechos de los prisioneros, viola el Tratado de La Haya sobre la Guerra Terrestre y es previsible que sea denunciada como crimen de guerra .
—He probado a eliminar los nombres…
Toma adivinó las intenciones de Marsha. Pero Wu se encogió de hombros.
—Pero la puntuación no cambia. Sigue en torno a 0,4.
—Sí, 0,4235. Pensé que cambiaría… —murmuró Marsha.
An Ho eliminó las dos líneas que conectaban con los correspondientes archivos de filmaciones.
—Esto también está prohibido, pero vamos a probar lo mismo, quitar los nombres de las filmaciones.
An Ho acercó las filmaciones hacia sí y creó un archivo para visitantes. De no hacerlo así, los empleados de COVFE tendrían acceso, pero Wu no podría verlo.
An Ho escribió unas directrices en el editor y sustituyó las personas que aparecían en las filmaciones por otras anónimas generadas por inteligencia artificial.
La situación era exactamente la misma, pero las órdenes las daba un personaje recién creado, el gatillo lo apretaban soldados nacidos al mismo tiempo y volaban la cabeza a cinco soldados generados también artificialmente.
En el visualizador de Wu debería aparecer también esa misma escena, si bien con los contornos difuminados.
—Bueno, vamos a ver cómo queda ahora —dijo An volviendo a conectar la línea y haciendo una seña con la mano a Wu para que se acercase.
—¡0,98 puntos! —exclamó Marsha al instante—. Toma, An Ho, comprobad los nombres personales. Terra Amazonas, Ignacio, Goodfellows, destacamento Jones y Tratado de La Haya sobre la Guerra Terrestre. ¿Podréis determinar en cuál o cuáles está el problema?
Toma procedió al momento a aumentar el número de variantes del texto, mientras que An Ho hacía lo propio con las imágenes.
Una variante sin escribir Terra Amazonas, una variante sin escribir el nombre de Ignacio, una variante donde no aparecía el nombre del masacrado destacamento Jones ni el de Goodfellows, etcétera, etcétera.
Por su parte, An Ho iba manipulando las filmaciones para observar el cambio de los puntos de valoración.
Probaron también a intercambiar la situación en que se encontraba cada bando o a crear una versión donde los masacrados pertenecían a un destacamento ORGAN diferente, solicitando después la puntuación de cada una.
—¿Cuántas variantes diferentes existen? —preguntó Wu.
—Treinta y dos —contestó Marsha al instante.
Cuando Wu, ladeando la cabeza, preguntó «¿Cómo?», procedió a explicarle el método de cómputo.
—Es un sumatorio de todas las combinaciones posibles donde tienes cinco elementos variables y en el que cada vez escoges cuatro.
—Ah… —masculló Wu abrumada.
Toma y An Ho preguntaron a la vez «¿Qué?». An Ho comenzó a realizar un cálculo con su particular ábaco de los dedos, inaprensible para Marsha.
—Es más rápido hacer un cálculo integral. Como es evidente que el resultado es un número completo, tendríamos que 1 / (2 π) ∫ (-π) ^e π ^(…
—Callaos ya —cortó Marsha—. Vosotros podéis hacerlo así si os gusta, pero para mí es más cómodo calcularlo por combinatoria.
Los dos empleados farfullaron algo así como un «puede ser» y volvieron a concentrarse en sus pruebas, mientras que suspiró al comprobar que la capacidad de sus empleados, más que la calificación de «excelente», merecía la de «diferente».
—Es como si perteneciéramos a especies humanas distintas…
—Lo mismo puede decirse de ti —arguyó Wu torciendo el gesto—.
El cálculo de las combinaciones posibles no es algo que se resuelva en un instante, digo yo.
Como eres tú quien tengo delante, lo diré, pero se supone que yo también soy muy buena para los cálculos.
Lo que odio de estar aquí es que me siento como si me hubiera vuelto tonta. ¿Habéis terminado?
Habían terminado. Toma se encargó de verbalizar la conclusión.
—Comprendido. En las dieciséis variaciones donde se ha conservado el nombre de Goodfellows, la puntuación baja se haga lo que se haga. Aparte, en el caso de Cuerpo de Defensa de Terra Amazonas, la puntuación tiende a bajar ligeramente, en torno a 0,00972.
—Entonces, creo que podemos ignorar la influencia del Cuerpo de Defensa de Terra Amazonas. Por tanto, la conclusión es que cuando interviene el nombre de Goodfellows, la puntuación baja, ¿no?
—Eso es.
—Probad también con los otros nombres propios —ordenó Marsha.
—Ya estoy con ello —replicó An Ho—. Voy a probar con los Target, los cuerpos ORGAN de los Marines estadounidenses, los Ranger + de las Fuerzas de Autodefensa japonesas y los BFFB del Ejército alemán. Será suficiente, ¿no?
Wu levantó la mano.
—Por si acaso, prueba a meter también el nombre de Zhao Gongzheng, el hombre que inició las guerras legítimas.
Y también el de algún grupo terrorista, que no respetan los tratados, como, por ejemplo, La Media Luna Negra.
Y el de alguna organización que vaya contra los derechos humanos, como el Ku Klux Klan.
—Entendido —contestó An Ho y comenzó a probar diversas combinaciones con nombres de personajes famosos u organizaciones terroristas.
Sin embargo, independientemente de quiénes fueran las víctimas, en ningún caso se producían los mismos resultados que cuando se trataba de Goodfellows.
Mientras contemplaba aquellos procesos de evaluación, Marsha fue comprobando uno por uno los hechos que ya sabían.
Ante una masacre producida a plena luz del día, el juicio de un famoso anuario de armamento militar y de la base de datos de guerras legítimas era que aquello no constituía tal masacre.
Y eso sucedía solo cuando la parte masacrada se trataba de Goodfellows.
Marsha se dirigió a Toma, que seguía explicando algo a Wu.
—¿Baja la puntuación al introducir el nombre de Goodfellows tanto en el modelo del anuario armamentístico como en el de los datos de la Corte Penal Internacional?
—Sí. Ambos modelos, solo cuando la parte asesinada es la de Goodfellows, se inclinan por el dictamen de que no se trató de una masacre.
—Comprendido —concluyó Marsha—. No se trata de un error informático.
Alguien, con objeto de controlar la información sobre los soldados de Goodfellows, está contaminando las informaciones.
Por el momento, vamos a prescindir de esos dos modelos.
Como anuario armamentístico, vamos a usar el Hongxing y como modelo de guerras legítimas…
Vaya, no habíamos pensado en ninguno. ¿Cuál podríamos escoger?