CAPÍTULO II #3
Estos, a pesar de flamear sus banderas victoriosas, eran embestidos constantemente por unos derrotados con pocas ganas de seguir siéndolo.
Durante las guerras otomanas, el territorio húngaro se había reducido casi en un setenta por ciento; sin embargo, seguía siendo económicamente más importante que Austria o el Reino de Bohemia.
Tanto los húngaros como Maximiliano II y los Habsburgo escondían un as bajo la manga.
Entre ellos sonreían con diplomacia o fruncían el ceño y tensaban la cuerda cuando era necesario: las relaciones eran una junta de intrigas y secretos que nadie estaba dispuesto a abandonar.
La Hungría Real formaba parte del Imperio de los Habsburgo, pero gozaba de poca influencia en Viena.
Maximiliano II controlaba todo: los asuntos financieros, los militares y los externos de la Hungría Real, y las tropas imperiales que vigilaban sus fronteras.
Para eso, buscaba afianzar alianzas con los líderes de los clanes más importantes del territorio.
Báthory era uno de ellos y había sabido acomodarse en el vaivén del poder.
Hablaba cuando consideraba que era pertinente, sabía callar cuando era necesario.
Pero nada lo dejaba liberado al azar y perseguía su conveniencia.
Varios asuntos dividían las aguas entre quienes detentaban el poder.
Uno de ellos era la cuestión turca. Maximiliano II quería mantener la paz con los otomanos mientras que los húngaros ansiaban expulsarlos.
Viena no deseaba problemas con los turcos, había negociado bajo las cuerdas, con beneficios para los agazapados y dejando a los húngaros fuera del reparto.
Ellos, en cambio, se quejaban de la dominación otomana, del comportamiento de las guarniciones extranjeras y del reconocimiento por parte de los Habsburgo de la soberanía turca en Transilvania.
El principado de Transilvania estaba normalmente bajo la soberanía del Imperio otomano; sin embargo, a menudo tenía doble vasallaje: los sultanes turcos y los reyes húngaros aliados a los Habsburgo.
Había que saber acomodarse para no perder territorio.
Sin embargo, no solo sufrían la invasión otomana, la amenaza mayor que asolaba a la Hungría Real era la Contrarreforma y la persecución protestante.
La Reforma en el Reino de Hungría había comenzado alrededor de 1520 y había tenido como resultado la conversión de la mayoría de los húngaros del catolicismo al protestantismo y, luego, en sus derivaciones.
El Reino de Hungría era una monarquía multiétnica con una enorme población no católica.
El movimiento protestante reformador iniciado por el monje agustino Martín Lutero había llegado al Reino de Hungría tras la batalla de Mohács en 1526.
La Iglesia católica se había debilitado, muchos sacerdotes, obispos y arzobispos católicos habían muerto en el campo de batalla, y esto había abierto las puertas para el avance de nuevos religiosos, simpatizantes de la Reforma protestante.
Muchos nobles húngaros, sin dejar afuera a los alemanes y a los franceses, vieron en la Reforma la perfecta oportunidad para deshacerse del pago del diezmo —que los tenía bien cansados— y de la supervisión de la Iglesia católica. Campantes, pegaron el salto al luteranismo.
La Reforma se popularizó en la Hungría Oriental, en el principado de Transilvania. En el oeste del reino, el dominio Habsburgo, controlado por los germánicos y más cercano a Viena, mantuvo el catolicismo con puño férreo, al igual que la Hungría otomana, aliada de la Casa Real arribista.
En la Hungría Real, el catolicismo se mantuvo a capa y espada y, si bien los predicadores protestantes deambulaban por calles y recintos religiosos, la influencia de Fernando I en principio y luego la de Maximiliano II no permitieron su multiplicación.
Los turcos, en tanto, rara vez se entrometían en la disputa religiosa de las dos facciones: se conformaban con que los cristianos de ambos lados de Dios pagasen el tributo al sultán. Y aquí no ha pasado nada.
Transilvania y sus príncipes se convirtieron en las figuras representativas, contrapuestas a la dinastía de los Habsburgo.
Usaron el protestantismo como arma contra los Habsburgo católicos, de quienes les urgía deshacerse, para reunificar el reino húngaro, descuartizado por las luchas de los intrusos.
Los príncipes transilvanos promovieron las escuelas protestantes, cada vez más populares en ciudades como Presburgo, Sopron, Szárlönic o Sárvár.
Un nuevo movimiento religioso comenzó a dar zancadas y llegó para quedarse.
El calvinismo, creado por el teólogo francés Juan Calvino, siguió los pasos del luteranismo y también encontró a sus adeptos.
Los Báthory abrazaron el credo que bregaba por nuevas reformas.
Que nadie participase de la Eucaristía si no era con verdadera piedad y genuina reverencia.
Por tal razón y a fin de mantener la integridad de la Iglesia, era necesaria la disciplina.
Y así, aún más rigor. La depravación era total, el pecado original había corrompido a toda la humanidad; la elección era incondicional, la expiación, limitada y la gracia, irresistible.
Báthory discurría con uno, con otro, era un caballero concentrado, sostenía la atención por un lado y no perdía el hilo de conversaciones, aunque no participara, por otro.
Y también reflexionaba en silencio. Nadaba en la corriente de su tiempo con una calidad inigualable.
Algunos asuntos domésticos lo inquietaban: había una recién nacida en la familia, se preguntaba si habría sobrevivido o alguna peste se la habría llevado al más allá. No tenía noticias de Ecsed.
Pero el asunto que lo desvelaba eran los contratos matrimoniales de sus hijas. Algunos ya estaban conversados, incluso la alianza de su hijo varón estaba organizada. Sin embargo, Erzsébet aún no había entrado en discusión de esponsales. Era pequeña, pero ya debía ser colocada.
Miró en derredor. Tal vez alguno de los presentes lo llevara por los carriles de la oportunidad y encontrara al candidato que reuniera las condiciones para desposar a su niña.
20 La epilepsia en aquellos tiempos.
21 Hoy en Eslovaquia.
22 Bratislava en la actualidad.
23 Al oeste de Rumania.
24 Pueblo situado en el condado de Nógrád, al norte de Hungría.
25 Título local de los lideres gubernamentales desde el año ١١٠٠.
26 Contienda decisiva de la guerra italiana de 1551-1559, entre el Reino de Francia y el Imperio español, en Picardy.
27 Situado en el noreste de Hungría.