LUNA Y CENIZA CAPÍTULO 31 ARMADURAS COMPARTIDAS
41%

CAPÍTULO 31 ARMADURAS COMPARTIDAS

Los herreros de Ashkar, bajo la supervisión personal de Nial, trabajaron durante toda la noche preparando algo que ningún miembro de ninguno de los dos ejércitos había visto jamás: piezas de armadura híbridas, combinando el metal resistente al fuego de las forjas de Ashkar con encantamientos lunares aplicados por los propios artesanos de la Guardia de Ires, diseñadas específicamente para proteger contra el tipo de amenaza que ninguno de los dos reinos había enfrentado solo.

—Nunca había visto algo así —admitió Sorae, examinando una de las piezas terminadas con una mezcla de escepticismo profesional y asombro genuino—. Metal de Ashkar, resistente al calor extremo, pero ligero como la seda encantada de Nyxara.

—Fue idea de la Capitana —dijo Nial, con un orgullo evidente en su trabajo—. Sugirió que si íbamos a enfrentar algo que se alimentaba de nuestras divisiones, quizás debíamos empezar por unir hasta el metal que llevábamos puesto.

Ires, supervisando la distribución final de las armaduras híbridas entre los soldados de ambos ejércitos, sintió una satisfacción particular al ver a guerreras de la Guardia de la Luna ajustándose piezas forjadas por manos de Ashkar, y a legionarios de Ashkar maravillándose ante encantamientos lunares tejidos en su propio metal.

—Esto podría cambiar más que solo esta batalla —comentó Threll, uniéndose a la inspección final—. Si funciona, podríamos estar viendo el nacimiento de una nueva forma de hacer la guerra. O, mejor aún, de evitarla.

Kaelen se acercó, ya vestido con su propia armadura híbrida, el metal ajustándose a su cuerpo con una comodidad que contradecía su origen dual.

—¿Cómo se siente? —preguntó Ires, ajustando una hebilla que no terminaba de acomodarse del todo.

—Como llevar puesto algo que finalmente tiene sentido —respondió él, con una sinceridad que iba más allá de la simple funcionalidad militar—. Como llevar puesta la prueba física de que esto que estamos construyendo entre nuestros reinos no es solo palabras en un tratado.

La expedición completa, equipada con las nuevas armaduras híbridas, presentaba una imagen que ningún historiador de ninguno de los dos reinos hubiera podido imaginar apenas meses atrás: un ejército unificado, no solo en propósito sino en la propia tecnología que portaban, avanzando hacia una amenaza que solo podrían enfrentar juntos.