Lovely CAPÍTULO 1 #3
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CAPÍTULO 1 #3

Aparto mi mano y me pongo de pie, alejándome lo más posible de él.

—No vengas más, Colin.

Él me mira fascinado al escucharme pronunciar su nombre por primera vez.

—Foxy querrá aprovecharse de la situación.

—No me conoces, pero te puedo asegurar que nadie nunca se ha aprovechado de mí. Puedo hacerle creer a tu jefa que lo hace, pero yo siempre tendré el control, yo decidiré lo que haré y hasta qué punto me involucraré.

Dios santo… ¿Por qué su seguridad me excita tanto?

Él se acerca lentamente a mí mientras yo retrocedo hasta chocar contra la puerta.

—Lo digo por tu bien —susurro sin fuerza.

Él contornea mi mandíbula con sus dedos, bajando por mi cuello hasta detenerse cerca de mi escote.

—Agradezco tu preocupación, pero no creo poder detenerme —susurra contra mi oído.

Está tan cerca…

Respiro profundamente, permitiéndome oler su masculina y seductora loción. Me encanta…

—Por favor…

Ante mi súplica, él se aparta un poco y me mira a los ojos.

—¿Quieres que me aleje?

—No, pero… Foxy…

—Yo me ocuparé de ella. Déjala creer que está ganando, déjala que piense en otras cosas mientras tú y yo…

Me sujeta de la cintura y yo suelto un jadeo.

—No puedo… mi trabajo me impide involucrarme con los clientes.

—Tal vez, por esta vez, puedas romper las reglas.

Su intensa mirada me provoca. Dios… cómo quisiera decir que sí.

—No puedo —repito.

—Entonces déjame hacerte cambiar de opinión.

No acepto, pero tampoco niego, por lo que él lo toma como una invitación.

Pasa lentamente la yema de sus dedos por mis brazos, enviando escalofríos por todo mi cuerpo. Luego acerca sus labios a mi oído derecho y jadea suavemente, provocando que me estremezca.

—Colin… —le suplico.

Él muerde el lóbulo de mi oreja como respuesta y baja con sus labios por mi cuello. Yo me sujeto con fuerza de sus brazos mientras trato de encontrar fuerzas para apartarlo de mí, pero… no puedo y tampoco quiero.

—Imagínanos desnudos —susurra contra mi cuello—. Tocándonos, saboreándonos, dándonos el placer que necesitamos.

Aquello es demasiado fácil de imaginar.

—Imagíname dentro de ti, cogiéndote duro.

Suelto un gemido mientras cierro mis piernas al sentirme mojada. Colin sonríe.

—¿Te gustaría?

—Sí… —susurro.

—Entonces di que sí.

Llevo mis manos a su pecho y me permito acariciarlo. Él cierra los ojos mientras suelta el aliento contra mi cuello.

—Es lo que más quisiera. Pero vivo gracias a este empleo y no puedo perderlo.

Él toma una de mis manos y la besa.

—Bien. Pero al menos dime tu nombre real.

—Yo…

Él me mira con intensidad y yo decido que está bien decirle mi nombre real. Eso no es tan malo o peligroso como tener algo íntimo con él.

—Mi nombre real es… Emma Cassidy.

En cuanto digo mi nombre, Colin choca sus labios contra los míos. Me besa con pasión e intensidad, tocando mi lengua con la suya y termina mordiendo suavemente mi labio inferior.

Suelto un jadeo sorprendida y excitada mientras él se aparta lentamente de mí.

En ese momento, siento cómo la puerta se abre, empujándome suavemente. Me aparto de la puerta mientras Candy, Babydoll y Sugar entran al camerino. Todas observan a Colin con curiosidad. Él me mira a los ojos.

—Eso es suficiente por ahora —dice antes de acercarse a la puerta—. Señoritas —se despide y se marcha del camerino.

—¿Quién era ese hombre tan ardiente?

Ante la pregunta de Sugar, yo miro hacia la puerta con el corazón acelerado.

—Mi perdición.

La siguiente semana, Darling se acerca a mí en el camerino y me entrega una hoja.

—Tus bailes privados para esta semana.

Observo la lista y asiento.

—Son muchos esta semana.

Darling asiente encantada.

—Así es. Foxy está feliz por eso.

Asiento de nuevo.

—El primero comienza dentro de poco, así que prepárate.

—¿Algún deseo que tenga el cliente?

—Te quiere en lencería negra.

En ese momento, una chica del personal se acerca a mí con un sexy conjunto de lencería en color negro con encaje.

—Wow —murmuro encantada—. Es hermosa.

—Póntela, déjate el cabello suelto y ponte unos tacones que no sean muy altos.

Asiento antes de que ella y la otra chica se marchen.

Me preparo para mi baile privado y, cuando estoy lista, salgo del camerino, paso entre la multitud que disfruta de las bebidas y los bailes de las chicas y subo las escaleras al segundo piso.

Me detengo frente al salón privado número uno y entro, cerrando la puerta con llave detrás de mí.

Todos los salones privados son iguales. Tienen un reproductor de música, ya que las paredes fueron insonorizadas para que no entre el ruido de los demás salones y de la planta de abajo; una bonita y elegante cortina que mantiene oculto un enorme sofá y una barra para bailar.

Me acerco al reproductor de música, pongo algo lento y sensual y me acerco a la cortina. La atravieso y me quedo en shock al encontrar a Colin Larson sentado en el enorme sofá.

Me mira con intensidad mientras yo me quedo congelada, sin poder moverme, hablar o hacer algo.

Él se pone de pie y sonríe seductoramente.

—Hola, Emma.

Se acerca lentamente a mí con la única intención de devorarme y de tenerme por completo.

No estoy segura de poder negarme esta vez.