Los seis finalistas 1 #9
17%

1 #9

Pero, si tenemos que hablar de éxito, es en usted en quien deberíamos centrarnos, ¿no cree?

He oído que está haciendo cosas maravillosas en la industria de los pagos.

Sí, me han llegado los rumores. Ja, ja. Que alguien deje una empresa no implica que corte todo contacto con ella, y las noticias vuelan, en especial las buenas.

Usted es la estrella de Spiralinx, ¿sabe?

, tanto por nombre como en la realidad. Y, como es natural, me siento orgulloso.

Cuando se tiene la responsabilidad de contratar a alguien, uno no puede dejar de sentir un ligero apego hacia esa persona.

En cierto modo es como si fuera tu propio hijo.

Si su desempeño no es correcto sientes que te ha decepcionado.

Y, cuando hace un buen trabajo, experimentas el mismo orgullo que si lo hubieras hecho tú.

Al fin y al cabo, fuiste tú quien le eligió.

Lo que quiero decir es que me alegro mucho de que aceptara nuestra oferta ese año.

Cuando uno lleva tanto tiempo como yo dedicándose a la selección de personal, es inevitable encontrarse al menos con uno o dos incidentes.

Hay universitarios que no pasan a la siguiente ronda pero que irrumpen sin que se les haya invitado mientras estás realizando las entrevistas posteriores, insistiendo en que se les escuche.

Incluso recuerdo a un candidato al que rechazamos que montó jaleo diciendo que se había producido algún tipo de fraude en el proceso de selección.

Al final tuvo que venir la policía... Pero el incidente que tuvimos con el grupo del que usted formaba parte, bueno, para mí fue la primera vez.

Puedo decirle que estábamos monitorizando la sesión desde la sala de conferencias contigua y todos nos dejamos llevar por el pánico.

Algunos de mis colegas incluso dijeron que debíamos entrar y ponerle fin.

Pero al final decidimos ceñirnos al acuerdo que teníamos con ustedes y observar el desarrollo de la discusión.

Es terrible que diga esto, pero estábamos convencidos de que no llegaría nunca a hacerse público.

Al fin y al cabo, todos conocían sus respectivos trapos sucios.

Y esa fue la razón por la que pensamos que la cosa se quedaría ahí.

Para serle sincero, me pasé las semanas siguientes un poco ansioso por la posibilidad de que alguien colgara algún comentario al respecto en un foro dedicado a la búsqueda de empleo o algo parecido.

Pero, en el fondo, no dejé de recordarme los hechos.

¿Qué sacaría nadie exponiendo la verdad?

Con ello no haría más que lastimar a todas las personas involucradas.

Todos ustedes fueron víctimas, con lo que, si llegaba ese momento, todos saldrían perjudicados.

... Sí, tiene razón. Como dice, todos se lo tomaron con absoluta seriedad.

Por supuesto que valoré la intensidad con que deseaban unirse a Spiralinx.

Pero nunca pensé que un candidato podría verse arrastrado a tales extremos.

Le puedo decir ahora que el caso llegó hasta lo más alto.

Mi equipo y yo recibimos una regañina y se nos advirtió que nunca más debíamos realizar ese tipo de proceso de selección.

La verdad es que me estoy acordando de todo.

Fue uno de los ejecutivos el que nos pegó el rapapolvo...

Kasumi, sí. Después de tanto tiempo, no es más que una historia graciosa que recordar.

¿Kasumi sigue en Spiralinx? Ah, entiendo.

... ¿Imágenes de vídeo? ¿Se refiere a la discusión grupal?

El Departamento de Recursos Humanos debería tenerlas archivadas.

Es probable que sea información clasificada, pero dudo que le pongan restricciones si desea verlas.

Estoy seguro de que se las darán si se las pide.

Duró poco menos de tres horas y disponíamos de tres cámaras, así que imagino que se captaron la mayoría de los detalles.

Aunque, como estoy seguro de que recordará, tuvimos que pasar a usar solo dos cámaras hacia la mitad de la reunión.

Por cierto, ¿cómo es que se interesa por esto ahora, de repente? Ocurrió hace ocho años, lo hemos dejado atrás, ¿no?

¿Hum? ¿La persona culpable ha fallecido? Eso es... ¿Cómo decirlo? Todos tenían más o menos la misma edad, así que... Treinta y pocos, ¿no? ¿Cuál fue la causa de su muerte? ¿En serio? ¿Qué tipo de enfermedad? Sinceramente, no sé cómo contestar a eso.

Me parece cruel decirlo de esta manera, pero, en cierto sentido, fue una bendición que se identificara al culpable al final de la discusión.

De no haberlo averiguado, la cosa podría haber degenerado en un auténtico caos.

Que una persona así llegara hasta la última ronda de selección fue sin duda una metedura de pata por nuestra parte.

Y eso que su candidatura parecía muy prometedora.

... Oh. Bueno, qué pregunta tan interesante. De hecho, la respuesta es muy simple..., tan simple, en realidad, que quizá se ría usted. Pero ¿le importa si antes pido algo dulce? Me pirro por la nata. ¿Le sorprende? Bueno, la gente está llena de sorpresas.

Déjeme que le diga que nunca habría adivinado quién estuvo detrás de todo aquello.