Los seis asesinatos de Daphne St. Clair 30
76%

30

Ruth estaba inmóvil, observando el comunicado en el portátil.

La historia había salido a la luz cuando alguien de Abrams había reconocido a Daphne en las noticias y se había puesto en contacto con la policía.

Ella desconocía de qué pruebas disponía esta, pero descubrir que la víctima de un crimen no resuelto era la hijastra de una asesina en serie sin duda merecía una investigación policial más a fondo.

Le dio un vuelco el estómago y corrió al baño, con ganas de vomitar. Cuando acabó de echarlo todo, se acurrucó junto al inodoro, y notó el tacto frío de la porcelana contra su frente calenturienta.

Daphne era una asesina. Una asesina de niños.

Tenía sentido. Daphne había pasado muy por encima de los años en que los niños iban al instituto, haciéndole creer a Ruth que no había sucedido nada destacable, y de este modo se las había ingeniado para alejarla de Robert y Gabrielle Hanks.

De nuevo, pensó en la fotografía que había encontrado entre los objetos que guardaba Daphne, esa niña con el pelo oscuro.

Gabrielle. Ruth tomó conciencia, una vez más, de que navegaba por un terreno desconocido con un navegador poco fiable, alguien que podría querer hacerle daño.

Estaba grabando un pódcast que podría estar infestado de mentiras, no importaba cuántas entrevistas previas hubiera hecho ni cuánto empeño le pusiera en la investigación.

Ruth acabaría siendo más odiada que la propia Daphne.

¿Por qué había pensado que podría ser más lista que Daphne? Siempre habría otra mentira, otro asesinato escondido. Daphne se lo había arrebatado todo en una ocasión. Y ahora lo estaba volviendo a hacer.

AlSueloYTrolea:

Qué cabrona. Es una puta cabrona.

IncendiariaDeLibros:

Cómo ha cambiado el cuento. Creía que mataba HOMbrES . No lo entiendo…

AlSueloYTrolea:

OOOH . ¿Te ha decepcionado la asesina en serie?

SustoOMuerte:

Me he quedado a cuadros. Ya no me puede caer bien.

AlSueloYTrolea:

En teoría, no tenía por qué caerte bien, psicópata.

SustoOMuerte:

Eh, ¿alguien no ha mencionado ese pueblo antes? ¿En un debate sobre asesinatos no resueltos que Daphne podría haber cometido?

IncendiariaDeLibros:

Oh, sí… ¡Tienes razón!

PresaTodoElDía:

Fue Fiesta Capote. u/FiestaCapote, ¿por qué lo preguntaste? ¿Qué es lo que sabes?

SustoOMuerte:

¿FiestaCapote?

Después de aquello, la gente empezó a odiarme de verdad.

Cuando todo el mundo creía que solo había matado hombres, les interesaba.

Puede que, muy en el fondo, otras personas entendieran por qué te podía gustar reírte a la cara de alguien mientras le echabas veneno en el café.

Puede que a todo el mundo le encantara una simple historia de asesinatos repleta de amor, sexo y mucho dinero.

Pero ¿una asesina de niños? Eso no tenía ni pizca de gracia.

Jamás me había sentido tan sola. Y, de algún modo, eso hizo que me preocupara aún más por los acosadores. Ya les había dado multitud de argumentos, pero eso los situaría en una posición aventajada. Tenía razones para preocuparme.

—Desde recepción me han indicado que le informe de que esta noche ha ocurrido un incidente —dijo fríamente la cuidadora de Coconut Grove, casi como un robot. Me dio la medicación, encasquetándomela con tanta fuerza en la mano que me hizo daño en el brazo.

—¿Así me informa usted? Porque no me ha dicho una mierda —protesté, cerrando la mano en un puño, con las pastillas dentro. Tenía artritis en los dedos, y me dolieron por el esfuerzo.

La chica suspiró, como diciendo: «Oh, por Dios, ya está aquí otra vez la Daphne más difícil».

—Se ve que un hombre se ha acercado al mostrador de recepción y ha preguntado si les podía dejar una carta para usted.

Le han dicho que aquí no se alojaba nadie con ese nombre y se han negado a aceptar la carta.

Entonces se ha puesto furioso y ha insistido en que estaba aquí y que le mentíamos.

No se ha ido hasta que le han amenazado con llamar a la policía.

—Mmm… Me pregunto qué debe de decir esa carta —reflexioné.

—Solo querían que estuviera al corriente de este suceso y volverle a advertir que se mantenga alejada de…

—Sí, sí —interrumpí, señalando detrás de mí con la mano que tenía libre—. Las puertas están cerradas con llave y las cortinas, echadas. Esto está más negro que un pozo sin fondo, no se preocupe.

A la cuidadora se le endureció la expresión y se me aproximó. En este momento la tenía tan cerca que resultaba incómodo. Di un paso atrás, y con la mano libre me apoyé en el andador al notar que me flaqueaban las rodillas.

—No tense la cuerda. Mire, ya estamos un poco cansados de protegerla, ¡y más ahora que hemos oído que mató a una niña! Sería una verdadera lástima que cometiéramos un error —dijo entre dientes, y se fue. Ojalá le hubiera preguntado cómo se llamaba.

Era difícil confiar en esos empleados. Alguno de ellos podía tener la ocurrencia (ya fuera por dinero o por puro odio) de no cerrar con llave una puerta lateral, o de señalar mi ventana a alguien que quisiera hacerme daño.

O de ponerme algo en las pastillas. Al fin y al cabo, todos me querían fuera de allí; estaba más claro que el agua.

No podía fiarme de nadie, y de ellos menos.

Era una pena, porque me querían antes de todo lo de Warren, probablemente porque era una de las personas con menos incontinencia en mi franja de edad.

Dejé las pastillas en el baño y me senté en la butaca con la mano en el teléfono durante un momento.

La habitación estaba en silencio absoluto, aparte del tictac del reloj, que me recordaba implacable que estaba sola y tenía los días contados.

Miré fijamente las gruesas piezas de tela que cubrían las cortinas.

Las cortinas deberían hacerte sentir más segura, como si estuvieras protegida del mundo.

Sin embargo, el hecho de no poder ver el exterior de algún modo me asustaba más. Cualquiera podía estar ahí fuera.

IncendiariaDeLibros:

Es asqueroso dar una plataforma a una asesina de niños.

SustoOMuerte:

¿Debería haber grabado Ruth este pódcast? Sinceramente, me estoy empezando a preocupar por ella…

HAUTEHISTOIRE : «Eh, chicos y chicas, no voy a hacer más vídeos sobre la estética Daphne en mi TikTok.

Entiendo que ahora mis vídeos ensalzaban e idealizaban a una asesina sin escrúpulos y que yo contribuía a una cultura de violencia en nuestro país.

Descubrir que podría haber matado a una niña no hace más que confirmar esta decisión, aunque, en realidad, llevaba meditando sobre esto durante mucho, mucho tiempo.

Gracias a estos vídeos he aumentado de forma extraordinaria mi número de seguidores, de modo que espero que os animéis a reflexionar conmigo sobre lo mal que está ganar dinero a costa del dolor de los demás.

Sigo aprendiendo cosas cada día, o sea que gracias a todos por enseñarme.

Estoy tratando de ser mejor persona mediante esta experiencia loca que es la vida.

En cualquier caso, no os perdáis el vídeo de mañana, en el que me sumergiré en la estética heroin chic de los noventa y os explicaré cómo vosotros también podéis parecer un heroinómano, ¡solo con una tarjeta platino! Pues gracias, paz y amor, y adióóós».

Ruth trató de llamar a Daphne, pero no le cogía el teléfono, lo que resultaba increíblemente frustrante, porque Ruth sabía que estaba confinada en su habitación, y que siempre estaba lo bastante cerca del aparato.

Pasó horas mirando las noticias sobre las acusaciones, comiendo caramelos ácidos y esperando a que alguien sacara a la luz alguna prueba concreta que demostrara o desmintiera que Daphne había matado a una niña.

¿Debería Ruth seguir con el pódcast? Podría destruir su carrera si la gente estaba lo bastante indignada.

Puede que creyeran que estaba del lado de Daphne o que ya sabía que Daphne era una asesina de niños y, aun así, decidiera hacerlo.

Ruth no se desenvolvía bien bajo mucha presión.

Tuvo la impresión de que estaba de nuevo en la comisaría de Palm Haven, con los ojos clavados en uno de esos cristales que funcionaba como un espejo por un lado y como ventana por el otro, y que trataba de explicar desesperada cómo una persona inocente podía parecer tan rematadamente culpable.

Los comentarios de la plataforma Reddit exigían que sacara un episodio, que Ruth ofreciera una explicación completa de lo que sabía y de lo que había podido haber sospechado, que les diera una buena razón para absolverla.

Maldita sea. Ruth dejó de salir del piso, dejó de abrir las cortinas, dejó de salir de la cama.

Todos los medios querían hablar de Daphne y de su hijastra muerta.

El suceso lo cubrían los comunicados de prensa y provocadores de indignación para los escándalos.

Habían desaparecido todos los activistas, intelectuales y rebeldes que anteriormente habían argumentado que Daphne merecía comprensión, por no decir un poco de compasión.

Nadie deseaba salir en televisión defendiendo a una mujer que podía haber matado a una niña.

La gente dejó de llevar camisetas de Daphne y el programa SNL dejó de hacer números cómicos sobre ella.

Todo el mundo coincidía en que Daphne St. Clair ya no tenía gracia.

Y es que costaba mucho encontrar a una asesina en serie con unos valores éticos, una asesina comprensiva que se alineara a la perfección con cuestiones sociales más amplias sobre clase, género, violencia y poder.

Ruth siempre había pensado que el eje de la historia de Daphne (la Viuda Negra que había sufrido constantes abusos por parte de hombres y que había empezado a atacar a hombres como represalia) era cierto.

Ahora se daba cuenta de que Daphne mataría a quien fuera que se interpusiera en el camino de lo que ella deseaba.

Solo porque por lo general hubieran sido hombres, no significaba que quienes ostentaban el dinero y el poder tuvieran que ser hombres.