11 #2
—Ha sido una pesadilla. Todavía no entiendo por qué confesó, sabiendo lo duro que sería para sus hijas.
Mi vida social ha caído en picado. Nadie me quiere en las juntas de las entidades benéficas ni en los actos para recaudar fondos.
Incluso me han echado de la junta de la Peony Foundation, ¡y era la maestra de ceremonias de la gala de este año!
—dijo Diane, soltando un manotazo contra la mesa.
—¿Qué es la Peony Foundation?
—Es una organización sin ánimo de lucro que ayuda a las víctimas de crímenes a seguir con sus vidas. Al parecer, no les gusta la imagen que proyecta —explicó Diane con amargura, haciendo con los dedos el gesto de las comillas—. ¡No entienden que yo soy una víctima de los crímenes de mi madre!
—Pues vaya, qué desafortunado —dijo Ruth, refiriéndose a que Diane se considerara víctima a sí misma, pero Diane supuso que era comprensiva.
—Sí, yo solo quiero ayudar a la gente, ¿sabe? Y ya me había comprado el vestido Dolce & Gabbana más bonito para la gala.
—Lo siento mucho —dijo Ruth de forma poco sincera.
—Gracias. Me han retirado la invitación a todas las fiestas de Miami.
Y siempre pasamos las vacaciones en Miami, o sea que esto me ha dolido especialmente —siguió Diane—.
Y, por supuesto, me preocupa de qué forma afectará esto al negocio inmobiliario de mi marido.
—Suspiró y señaló a las paredes Versace—.
Compréndalo, Brad levantó esto desde cero.
Claro, tenía varios préstamos familiares, y estaba siempre el fondo fiduciario, pero en realidad tardó solo un par de años, cinco a lo sumo, en alcanzar el éxito.
Y es trágico pensar que todo este trabajo tan duro se viene abajo.
—Ya lo creo —dijo Ruth.
—A propósito del negocio de mi marido —señaló Diane con cautela—.
Alguien de Sunshine Development se puso en contacto conmigo.
¿Lucy Montgomery? Me pidió que no participara en el pódcast, que usted era un peligro para la empresa —explicó Diane.
Sonrió, pero examinaba a Ruth con la mirada, como si aún tratara de decidirlo por sí misma—.
Le dije que no hablaríamos de los Montgomery, que era solo una oportunidad para arreglar mi relación con mi madre, pero fue una llamada extraña.
Mi marido trabaja mucho con Sunshine. No me gustaría que esto les perjudicara.
Ruth resopló. Así que el marido de Diane tenía tratos con Sunshine Development. Como si necesitara una razón para que esa gente le cayera aún peor.
—No se preocupe. Es un tema familiar. No le causaré problemas con Lucy, se lo prometo.
Sigamos. ¿Qué sintió al descubrir que su madre era una asesina, cuando confesó haber matado a mucha gente?
—preguntó Ruth, antes de que Diane presionara para averiguar más detalles sobre por qué motivo los Montgomery se preocupaban por un pódcast de crímenes reales.
Diane parpadeó despacio, como si intentara situarse.
—Bueno, me sabe mal por ellos, claro. Pero entenderá que algunos de los hombres con quienes se casó, bueno… algunos eran más inocentes que otros —contestó Diane con una insinuación en la voz que solo ella entendió.
—¿Cómo murió su padre? —preguntó Ruth.
—Ya estaba muy enfermo cuando se casaron. Yo era muy pequeña cuando murió, o sea que no le recuerdo. Pero sí que he leído sobre su familia, que era muy antigua y prominente en Nueva York —dijo Diane.
Se hizo un silencio en la sala, tan lleno de sentido que Ruth se sorprendió de que incluso tuviera que formular la siguiente pregunta:
—¿Cree que su madre mató a su padre? —preguntó Ruth.
—No. Mi madre siempre nos dijo a Rose y a mí que tenía cáncer.
Ya sabe, en esos tiempos la gente no llevaba una vida muy sana.
Mi padre fumaba un paquete de tabaco al día, bebía en todas las comidas y las cenas y se alimentaba solo a base de bistec y patatas fritas.
No les daba ninguna importancia a los antioxidantes ni a cuidarse —expuso Diane con tono seco.
—Entonces un hombre de treinta y siete años es ahora como un hombre de sesenta y siete.
—De acuerdo —dijo Ruth, ignorando el gran elefante homicida de la sala.
—Estoy segura de que nos hubiera alertado ahora si hubiera matado a nuestro padre. ¿De qué sirve ocultarlo? —preguntó Diane con un atisbo de duda en la voz.
Ruth bajó la mirada y examinó su vaso Gucci.
Daphne utilizaba el pódcast para contar su historia, relatar sus asesinatos a los ávidos oyentes, pero no había forma de saber cuántos confesaría ni cuántos trataría de ocultar para siempre.
Sin embargo, no parecía que a Diane le importara la verdad, quería solo vivir en el engaño.
—Esta es una buena observación —dijo Ruth, decidida a cambiar el tema—. ¿Cómo era Daphne como madre cuando erais pequeños?
—Bueno, todo giraba a su alrededor. Ella era la estrella de la función, y nosotros, los personajes secundarios.
Claro, Rose y yo recibimos muchas atenciones porque éramos gemelas, y éramos unas niñas adorables.
Creo que mi madre estaba celosa. Ella siempre estuvo más apegada a nuestro hermano mayor.
James era su favorito —explicó Diane, echando una mirada sombría a su hielo de diseño.
—Sé que su hermano y su madre están separados. ¿Usted aún tiene contacto con él? —preguntó Ruth, pensando en la foto que vio de Daphne abrazando a su hijo. Aunque cueste de creer, el amor en esa foto era obvio.
—No desde que terminó la universidad, en los ochenta —respondió Diane con brusquedad.
—¿Sabe por qué discutieron?
—Creo que ella no nos contó por qué habían discutido. Solo dijo que él se iba al extranjero y que ya no estarían en contacto. Después los años fueron pasando, y ya no volvimos a saber de él —explicó Diane.
Otra pausa larga y refinada. Aún más incómoda que la anterior. Ruth se movió en su asiento, conteniendo las ganas de ponerse bien el sujetador, que se le clavaba en las costillas.
—¿Cree que su madre podría haber…?
—Jamás —contestó Diane con firmeza—. Él es la única persona a la que ella jamás habría hecho daño. Lo quiere más que a nada en el mundo.
“¿Más que a sí misma?”, pensó Ruth. ¿Y si James había averiguado la verdad sobre Daphne y amenazó con delatarla? ¿Cómo podría alguien como Daphne querer de verdad a otra persona? ¿Cómo de profundo podía ser el pozo cuando está envenenado con tanta violencia?
Ruth se preguntó si James estaría realmente viajando por el mundo o más bien enterrado en un barranco en algún lugar húmedo y sombrío donde jamás daba el sol.
—¿Está segura? Hasta hace poco no sabía que había matado a alguien. ¿Hasta qué punto la conoce bien?
—Vaya, es la pregunta del millón, ¿no? —replicó Diane—. Mi madre ha arruinado la vida de sus hijos, probablemente también la de sus nietos. Y piensas: ¿qué clase de mujer haría daño a su propia familia de este modo?
Ruth se quedó callada, dudando si Diane esperaba una respuesta o no. De una forma extraña, saber que la madre de Diane era una asesina le confería otra aura, haciéndola parecer más fuerte, o más interesante de lo que era en realidad.
Era solo una mujer banal que había sido transformada por sucesos que escapaban a su control.
—Un monstruo, eso es lo que es —dictaminó Diane al final.
IncendiariaDeLibros:
Diane es una Karen. Rica, preparada, capacitada, a quien los demás le traen sin cuidado.
SustoOMuerte:
Pero seguro que no fue fácil tener a Daphne como madre… incluso antes de descubrir que era una asesina.
FiestaCapote:
Probablemente estaba nerviosa. Sabe que todo el mundo escucha su pódcast, incluso la gente que conoce. ¿Cómo debes reaccionar cuando descubres que tu madre es una asesina?
PresaTodoElDía:
Remordimiento. Interés por las víctimas, algunas de las cuales debía conocer.
SustoOMuerte:
Tal vez muchas le caían mal. ¿Y por qué debería tener remordimientos? No hizo nada.
HAUTEHISTOIRE : «Hola, gente, el episodio de TikTok de hoy se centra en las hijas gemelas de Daphne, ¡que son una estética por sí mismas!
Ahora, en los medios, están recibiendo muchos palos.
Pensad en El resplandor . Pensad en Inseparables .
Pensad en Patty y Selma de Los Simpson .
Y hay algo un poco espeluznante sobre las gemelas St. Clair.
Aparecen juntas en muchas fotografías de actos sociales, visten siempre de forma tan parecida que parece que vayan a conjunto, aunque luzcan colores distintos, ¡y sabes que se hacen operaciones de cirugía estética juntas porque es la única forma de explicar por qué son tan idénticas!
Así que sí, son el tipo de gemelas que podría atormentar tus sueños…
¡y tienen a Freddy Krueger como madre! Pero no olvidemos que las gemelas pueden ser elegantes, y que la moda está en deuda con las célebres Mary-Kate y Ashley.