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DAPHNE : Al principio, todo parecía soportable. Cada mañana me levantaba y salía a limpiar. Me gustaba andar por la ciudad, me gustaba que mi barrio del North End estuviera lleno de gente de todas partes. Era de clase trabajadora, pero había energía de verdad, muchos comunistas.
RUTH : Qué interesante. ¿Te atrae la política? Sé que uno de tus yernos es político.
DAPHNE : No, no me atrae la política. Caray, tanto si me declaraba republicana como demócrata, lo único que conseguiría es que la gente me odiara aún más.
Y no sé mucho sobre el trabajo de mi yerno, pero diría que jamás votaría a un hombre que quiere que le planchen los calcetines y que su mujer esté calladita.
RUTH : Háblame de tu trabajo.
DAPHNE : Bueno, limpiaba, ¿qué quieres que te diga?
Enseguida me di cuenta de que la mayoría de los lugares donde limpiaba no eran propiedad de Ted, de que él cobraba a esas personas por mis servicios.
Aun así, me entusiasmaba disponer de mi propio espacio.
Si Ted no venía, al anochecer me pasaba mucho rato acurrucada en la cama con un libro de la biblioteca.
Habían transcurrido años desde que había pisado el colegio por última vez, pero en cuanto llegué a Winnipeg decidí instruirme.
Así que, al principio, en cierto modo estaba contenta.
RUTH : Pero volvías a depender de un hombre, primero de tu padre y en ese momento de Ted. Esperabas encontrar un trabajo remunerado e independencia.
DAPHNE : Bueno, todos esperamos conseguir cosas. ¿Y tú? Tú fuiste a la universidad, ¿verdad? Cuando terminaste, ¿de qué esperabas trabajar?
RUTH : De periodista en el Slate Magazine . O en The Huffington Post .
DAPHNE : Da igual, donde sea. ¿Y qué acabaste haciendo?
RUTH : Hice de repartidora para Amazon… y trabajé en unas prácticas no remuneradas en el Florida Horoscope Magazine . Pero la revista se fue a pique cuando solo llevaba dos semanas trabajando.
DAPHNE : Te pilló por sorpresa, ¿eh? Pero es lo que hay. Claro que mi trabajo era cansado, y tenía que darle carnaza y mimitos a Ted cada ciertos días, pero al principio fue llevadero.
No me sorprendió la primera vez que Ted me pegó.
Estaba furioso porque un inquilino se había ido en plena noche para no pagar el alquiler.
Luego me empezó a recriminar que no era lo bastante agradecida, que no entendía que él me había salvado.
El parecido entre ese idiota borracho y mi padre me dejó aturdida, y cometí el error de volverme de espaldas a Ted y mirar por la ventana, a esa noche amarilla y fría, para tratar de convencerme de que no había regresado a Saskatchewan.
Ted, rabioso porque había dejado de escuchar su sermón, me empujó contra la ventana, y me golpeé la cabeza con el marco.
En ese momento, reaccioné de un modo de lo más extraño.
Fue como si llevara semanas esperando eso.
Todo mi cuerpo estaba ya en tensión, preparada para lo que viniera.
Cuando finalmente me arreó, pensé: «Ah. Sí.
Ya está». Sentí una especie de alivio aciago al comprobar que el universo era tal como creía que era, que los hombres no solo querían follarme, sino también lastimarme.
Cuando por fin se fue, hecho una furia, me acurruqué en la cama y me tapé con la sábana hasta la nariz. Agradecí la soledad. Pero sabía que volvería.
DAPHNE : Si Lucan era el fuego, Ted era las brasas. Fue extraño. Me había ido para buscar libertad, y lo único que había encontrado era un nuevo tipo de jaula.
RUTH : Pues sí, parece que así fue. ¿Te casaste con Ted?
DAPHNE : No, gracias a Dios. Él ya estaba casado, tenía esposa e hijos. Así que ni siquiera era una mujer maltratada, ¡sino una amante maltratada! Estoy segura de que también le pegaba a ella, un abusador de su calibre no se anda con miramientos.
RUTH : ¿Puedo preguntarte cómo sobreviviste a todo eso? ¿Cómo hiciste frente a tantas dificultades?
DAPHNE : Las palabras, las palizas, simplemente intenté borrarlas.
A lo largo de los años, muchos hombres han tratado de convencerme de que no valgo nada.
O los puedes creer totalmente o no creerlos en absoluto.
Ya a esa edad, empecé a darme cuenta de que ninguno de los hombres que abusaron de mí eran magníficos ejemplos de la raza humana.
Ruth, una chica aprende de su padre cómo deben tratarla los hombres. ¿Cómo es tu padre?
RUTH : Oh, yo… me crie sin padre.
DAPHNE : ¿Siempre?
RUTH : Sí, más o menos. Mi padre era mayor y no quería nada serio. Él ya tenía hijos y no deseaba más. Cuando era pequeña, mi madre ni siquiera hablaba de él. Se puso en contacto conmigo cuando yo ya era adulta.
DAPHNE : ¿Estaba casado? Quiero decir cuando tu madre se veía con él.
RUTH : Preferiría no hablar de esto.
DAPHNE : ¡Ah! ¡O sea, que estaba casado! Bueno, estas cosas pasan. Pero un mal padre te enseña a buscar hombres malos. Y cada lección que aprendí de mi padre me mandó derechita a Ted.
RUTH : Pero trabajabas, ¿verdad?
DAPHNE : Sí, pero jamás me pagó; trabajaba a cambio de alojamiento y comida, nada más. Es decir, de una habitación y alguna que otra bolsa de comestibles cuando a Ted le daba por ser generoso.
RUTH : ¿Alguna vez no pensaste en cambiar de trabajo?
DAPHNE : Sí, lo pensé. Sabía que necesitaba dinero para librarme de Ted.
Sin embargo, me sentía exhausta. Crecí en una granja; puedo trabajar.
Pero tienes el cuerpo cansado, y también el ánimo.
En Winnipeg, una vez vi un avión con un fallo en el motor, que petardeaba y se paraba, pasaba casi rozando las copas de los árboles al perder altura.
Pues así me sentía yo. No había libertad, ni dinero.
Solo había Ted. Ted hoy, Ted mañana, Ted para siempre.
En ese momento, me sentía básicamente cansada y amargada.
RUTH : «Amargada» es una palabra interesante. ¿Dirías que eres una persona amargada?
DAPHNE : Pues claro, ¿no es obvio? Y yo diría, Ruth, que ya nos conocemos.
Durante toda mi vida he tenido un regusto amargo en la boca.
Me empezó cuando era pequeña, y he aguantado todas esas noches con hambre y esas mañanas violentas.
Jamás he sido realmente feliz, incluso cuando las cosas me iban bien.
RUTH : Pero ahora eres rica. Estás en una residencia para mayores de lujo, vestida con ropa muy exclusiva. ¿Por qué deberías estar amargada?
DAPHNE : Porque me hago vieja. Me vuelvo invisible. Pierdo la salud y la movilidad.
RUTH : Claro, pero tienes noventa años. Hay gente que pierde la salud y la movilidad mucho más joven, y no tienen cuidadoras que se ocupen de ellas ni un lugar confortable donde estar.
DAPHNE : ¿Qué pretendes decirme? La vida es una putada. Jamás he sido feliz de verdad, he tenido solo momentos. Resulta que los asesinos en serie no somos los más equilibrados…
SustoOMuerte:
¿Qué otros crímenes pensamos que ha cometido Daphne? Tengo una teoría de que tal vez matara a la Dalia Negra. Porque cuando miras fotos antiguas de Daphne, guardaba un gran parecido con Elizabeth Short . Y puede que a Daphne no le gustara aquello.
IncendiariaDeLibros:
¿Qué cojones? ¡¡¡La Dalia Negra fue asesinada en 1947, cuando Daphne tenía quince años!
!! ¿De verdad piensas que la hija de un granjero más pobre que una rata se fue a la otra punta del país para jugar a ser Jack el Destripador?
Además, Daphne asesina a hombres. No lo veo.
Da igual el asesino, alguien siempre tiene que sacar a la Dalia Negra.
Es como una respuesta de los crímenes reales a la ley de Godwin.
SustoOMuerte:
Eso es lo que diría un nazi partiéndose la caja.
FiestaCapote:
¿Y qué hay de Gabrielle Hanks? Esta sí podría ser un objetivo.
AlSueloYTrolea:
De nuevo, sexo equivocado, novato.
PresaTodoElDía:
¡ LOS ASESINATOS DEL TYLENOL ! ¡En estos deberíamos fijarnos!
Sabemos que Daphne ha envenenado a gente, ¡así es como mató a Warren Ackerman!
Ocurrieron en 1982, cuando ella tenía cincuenta años.
¡Se les dio mucho bombo, y a Daphne le gusta ser el centro de atención!
Además, a la gente mayor le ENCANTA el Tylenol, esta es la verdad. ¡Para mi yaya es como un alimento!
FiestaCapote:
¿Acaso sabemos siquiera si Daphne estaba en Chicago en 1982?
PresaTodoElDía:
¡¡ NO sabemos que no ESTUVIERA !!
SustoOMuerte:
Bueno, vale, si esto son todas las pruebas que necesitáis, ¡entonces vuelvo a poner a la Dalia Negra sobre la mesa!
AlSueloYTroleo:
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IncendiariaDeLibros:
¿Y la fiesta de fin de año que tuvo lugar en Miami en la década del 2000? ¿Esa en la que murió tanta gente? ¿Puede ser que True Crime Cantina le dedicara todo un episodio?
SustoOMuerte:
Mira, en ESTO estoy de acuerdo. Aunque no sabemos a ciencia cierta si murieron envenenados, ¿verdad?
¿No había teorías sobre comida caducada y aires acondicionados en mal estado?
Mi abuela acabó sin conocimiento en un hospital después de comer no sé qué producto lácteo en México. Pueden pasar cosas así…
FiestaCapote:
No parece propio de ella, ¿no? Daphne se salió con la suya durante mucho tiempo porque nadie tenía constancia de sus crímenes. Algo tan grande y aparatoso no acaba de cuadrar.
AlSueloYTroleo:
He oído que fueron unos inmigrantes ilegales. Por eso nunca lo llegaron a averiguar. No sabían quién había ido a la fiesta.
IncendiariaDeLibros:
Ah, sí, porque los americanos no pueden matar a nadie, ¿¿ VERDAD ??
SustoOMuerte:
Yo sigo creyendo que fue un producto lácteo.