El último emperador #6
—¿A Vossa Alteza le preocupa el futuro? —pregunté. Antes de la entrevista había investigado cuál era la forma correcta de tratamiento y me habían indicado que era V ossa Alteza .
—Sí, me preocupa mucho —respondió el anciano emperador de iure —.
La mayoría en Brasil son conservadores. El anterior Gobierno de Bolsonaro estuvo lejos de ser ideal, pero la economía mejoró con él.
No estoy satisfecho con la situación actual.
Las elecciones no fueron justas. Todos los medios de comunicación, excepto un único periódico, se dedicaron a hacer periodismo de campaña contra el Ejecutivo anterior.
La secretaria entró con café y galletas. Se sentó en una silla y se quedó escuchando con interés la entrevista.
Bertrand es bisnieto de la hija de Pedro II, Isabel, y de su marido, Gastão de Orléans, conde de Eu.
El hijo mayor de la pareja, Pedro, renunció a sus derechos sucesorios al trono brasileño para poder casarse con la mujer que amaba.
Su elegida era noble, pero no de sangre real, por lo que Isabel consideró que no era una alianza adecuada para un heredero del trono, aunque ese heredero no tuviera ya ningún trono que heredar y hubiera sido expulsado de su país.
El título pasó entonces a su hermano menor, Luís, y a los descendientes de este.
Más tarde, el hijo de Pedro impugnó la renuncia de su padre y luchó por recuperar los derechos de sucesión.
Las dos ramas de la familia se disputaron durante mucho tiempo el derecho a usar el título de emperador de Brasil, pero por el momento el hacha de guerra está enterrada: el pretendiente al trono de la rama rival es un republicano declarado.
(Su hijo mayor, Pedro Thiago, nacido en 1979, no es republicano y se considera el legítimo heredero del trono imperial de Brasil.
Una pequeña parte de los monárquicos brasileños —que, en general, son minoría— apoyan a Pedro Thiago, que tiene su propia página web imperial.)
Al igual que su hermano Luiz, fallecido recientemente, Bertrand es soltero y no tiene hijos propios.
Su hermano menor, Antônio, de setenta y dos años, es el siguiente en la línea sucesoria dentro de esa rama de la familia.
A diferencia de sus hermanos mayores célibes, está casado y tiene cuatro hijos.
La estirpe imperial continúa —en dos ramas rivales—, pero ¿cuánto tiempo sobrevivirá? 1
—¿De verdad cree Su Alteza que la monarquía tiene futuro en Brasil, un país que lleva tanto tiempo siendo una república? —pregunté.
—Sí, estoy convencido de que Brasil volverá a ser una monarquía.
—El emperador sufrió un fuerte ataque de tos—.
Va ganando popularidad —continuó cuando recuperó el aliento—.
Pronuncio más discursos que nunca, y cada vez más gente nos sigue en las redes sociales.
Los brasileños son monárquicos por naturaleza.
Están a favor de la familia y en contra de la criminalidad, y defienden el derecho a la propiedad privada y a la legítima defensa.
—¿Cree Su Alteza que los ciudadanos deberían poder llevar armas?
—¡Sí, por supuesto! Ningún Gobierno del mundo puede garantizar la seguridad de todos. La gente ha de poder defenderse.
Sin transición, el emperador pasó a la teología.
—Dios creó el mundo —afirmó—. Un buen médico estudia y admira los sistemas e intenta corregir los desequilibrios. Si no lo hace, no es un buen médico. El aborto es un asesinato.
—Noruega es una monarquía, pero nuestro rey no se inmiscuye en política —dije—. Es un principio que siguen la mayoría de los monarcas constitucionales, aunque parece que Su Alteza tiene opiniones firmes.
—Un rey no tiene por qué ser necesariamente apolítico —opinó Bertrand—. Ciertos derechos no dependen del Estado, los concede Dios. Como el derecho a la vida. El derecho a la propiedad. Imagínese que el Gobierno empezara a quitar propiedades a la gente o permitiera el aborto. Sería un caos.
El pretendiente al trono pasó sin esfuerzo del aborto a la política climática, un tema que lo apasionaba. En 2012 publicó Psicose Ambientalista, su único libro hasta la fecha.
—En Europa dicen que estamos matando los pulmones del mundo —dijo con vehemencia—. ¡Pero en realidad estamos entre los países que menos contaminan! Según imágenes de satélite de la NASA, el sesenta y tres por ciento de la selva virgen se conserva.
—Además —intervino la secretaria—, no es la selva, sino el océano el que constituye los pulmones del mundo. Los árboles absorben CO 2 por un breve periodo, pero durante la mayor parte de su ciclo vital emiten CO 2 .
El emperador y la secretaria se enredaron en un largo debate sobre el CO 2 y el clima, que al final acabó en un prolongado ataque de tos.
—No quiero ser descortés, pero Su Alteza es un hombre ya entrado en años —dije con cautela—. ¿Cree que llegará a vivir para convertirse en monarca?
—Solo Dios lo sabe.
—Perdone de nuevo, no quisiera parecer impertinente, pero no es muy habitual que las monarquías resurjan en países donde han sido abolidas...
—Pero a veces ocurre —dijo con optimismo el heredero del trono—.
España es un ejemplo. Grecia, otro. No soy conservador en el sentido de creer que el tiempo se detiene.
Quiero desarrollar el país. Pero el progreso no implica cambiar en todas las direcciones posibles.
La monarquía garantiza estabilidad, unidad y continuidad.
Al despedirnos, Bertrand me regaló un libro, A legitimidade monárquica no Brasil . Antes de irme, la secretaria nos hizo una foto. La imagen se publicó al día siguiente en la cuenta imperial de Twitter.